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Corsarios o reyes 4-1: leyenda negra africana clásica

4.- La Berbería cervantina, de Euch Ali a Hasán Veneciano, aproximación final a la figura del converso/renegado y la “leyenda negra” –sexo y violencia– berberisca.    4.1.- África infame e inquietante, bestial y ponzoñosa.        A la hora de ordenar este libro de maravillas, que tiende demasiado naturalmente al desborde y a la desmesura, he dejado para el final los capítulos más arriesgados, dentro de un todo ya de por sí bastante azaroso, que girarán en torno a tres asuntos troncales; un telón de fondo morisco, que creo que hay que resaltar en especial, y una aproximación a la “leyenda negra” sobre Berbería en la que se abordarán las dos cuestiones más desencajadas de ella: la crueldad y la “libertad” sexual; el tabú de la homosexualidad o bujarronería, mejor, ante todo. En el conjunto, la figura del “renegado/converso”, verdadero “hombre de frontera”, aparecerá con especial nitidez. Espero.        Si hasta aquí la figura de Antonio de Sosa había sido importante, a partir de ahora se convierte en imprescindible y casi única. Un Antonio de Sosa que, como Cervantes con sus múltiples discursos, parece ser al menos dos: el taimado y objetivo del “Epítome de los reyes de Argel” y el enloquecido o enloquecedor del diálogo de la cautividad. Entre ambos, el Antonio de Sosa del diálogo de los mártires, esos treinta relatos cortos de ambiente berberisco sobre los que hemos de volver muchas veces, pequeña obra maestra de la narrativa española del Siglo de Oro (1).        La recreación de acciones sádicas que se da en los textos de Sosa no ha sido igualada en la literatura española –si se prescinde de los martirologios al uso, con los que está emparentado alguno de sus textos–, y la enumeración inacabable de horrores y reiteraciones obsesivas consigue un climax difícil de superar. El solo, con este libro que alcanzó bastante difusión dentro y fuera de España, hubiera bastado para apuntalar la leyenda de una Berbería enfermizamente cruel y entregada a todos los vicios y demasías. En sus relatos enfebrecidos, en los que cuenta y vuelve a contar un mismo suplicio repetidas veces, Sosa llega a afirmar que aquella densidad de mal allí concentrada y que él capta y transmite con fruición puede ser debida a la misma esencia profunda Áfricana.        “En todos los tiempos pasados fue muy notada de infame esta tercera parte del mundo llamada África… Y la causa desto es porque la misma propiedad del cielo de toda esta parte del mundo, y la naturaleza y calidad della, fue siempre de tal suerte que parece no tener otra virtud ni ser para más que para producir espantosos monstruos, fieros animales, pestilentes serpientes y mortíferos venenos. Y, por tanto, ser un aire y suelo tan nocivo y tan  malo, de la misma naturaleza condenado –como decía Lucano–, y que la misma naturaleza quería que estuviesen los hombres ausentes y muy apartado de tal tierra.        “Aquí se crían los soñolientos áspides, las escamosas emorrois, la inconstante quersidros, que habita unas veces en el agua y otras en la tierra. Los quelydros que corriendo levantan el polvo; la ceneris de muchos y varios colores; la anmodites arenosa; la cerastes desconjuntada y que a todas partes se revuelve; la seytala, que en el invierno se despoja; la seca dipfas, la pesada anfisibena de dos cabezas, la natrix, gran nadadora; los iaculos, grandes bogadores, las foreas de la cola levantada, el goloso prester, la ponzoñosa seps, el basilisco, matador con sola vista, y, finalmente, dos grandes y muy dañosos dragones y otras infinitas ponzoñas y pestilencias, que no son para otra cosa que para daño y ruina de la naturaleza humana…        “Por ser esta parte del mundo tan fértil para criar muertes, fingieron los poetas que volviendo Perseo, hermano de Palas, de la muerte de Medusa –que mató con la espada corva de Mercurio, llamada Harpen, y con el favor del escudo reluciente de metal de la misma Palas–, y trayendo colgada de la mano la cabeza de la dicha Medusa –cuyos cabellos eran muy ponzoñosas culebras y cuya corrupción que della goteaba todo lo que tocaba volvía en muy terrible ponzoña–, por ninguna otra parte del mundo quiso pasar sino por África, que era tierra arenosa y adonde menos sería el daño que aquella cabeza haría. Pero que fue tanta la ponzoña que, goteando de aquella sucia cabeza, recibió esta tierra, y el rocío de la sangre cruel de Medusa fue de tanta fuerza, que –recocido después por el calor de la región— produjo infinitas y venenosas serpientes.        “Y, sin duda ninguna, de la constelación, naturaleza y propiedad tan mala del aire y tierra de África todas las regiones y partes della fueron siempre, y son hoy día, muy abundantes de monstruos y fieros animales. En tal manera que por proverbio muy común se dijo siempre: `África produce algún monstruo’. Por tanto, los romanos, cuando querían hacer algún grande y maravilloso espectáculo en las fiestas que celebraban con grandísimo aparato y costa, en las cuales era costumbre, entre otras cosas, mostrar al pueblo en público algunos animales espantosos y nunca vistos –como era en los juegos circenses,  locubres (o lúgubres) memorias fúnebres y otros extraordinarios–, de África los procuraban haber –como dice Estrabón– y de allí llevaban las panteras, las onzas, los leopardos, las lyenaes, los camelopardos, los rinocerontes, las cebras y otros animales de extraña naturaleza y figura…        “Hasta los hombres nacidos en esta tierra y debajo (de) sus constelaciones participan de su calidad y propiedades naturales. Porque siempre fueron gente monstruosa, mal proporcionadas, bárbaros, rudos, incultos, agrestes, ferinos, inhumanos. Y siendo las otras dos partes del mundo, Asia y Europa, pobladas casi todas de gentes, ciudades y pueblos que viven en toda buen orden, gobierno y policía, sola África, al contrario, por la mayor parte siempre tuvo habitadores que en su vida no fueron ni son menos que animales, bestiales y sin razón. Buen testigo desto fueron los numedios, los marmaridos, los mazas, los nasamones, los garamantas, los andróginas, los asbestas, los trogloditas, los erembos, los macrobios, los espibos, los bracobios, los antomelos y otras infinitas y muy bárbaras naciones, de las cuales los autores hacen mención como de gentes que no tenían más que el nombre” (2).        La tradición antigua, llena de fabulaciones, de una África misteriosa y llena de peligros, habría atravesado la Edad Media y, con indudables matices medievales, llegaba hasta finales del siglo XVI. Mármol Carvajal, aunque con menor virulencia que Sosa, también se hacía eco de estas tradiciones: “Otros dicen que cuando los romanos conquistaron la África llamaron a esta parte de la tierra Berbería porque hallaron la gente de ella tan bestial que aún en la palabra no formaban más acento que animales” (3). El amplio “bestiario” africano de Mármol, sin duda con innumerables deudas –sobre todo sigue a  León el Africano en todo su texto–, habría hecho las delicias de Borges, por ejemplo (4).        Pero es el libro V de Los seis libros de la república de Jean Bodin el que mejor puede acercarnos a la idea que en el momento un europeo podía tener de África, y en concreto su capítulo 1, “Procedimientos para adaptar la forma de república a la diversidad de los hombres y el modo de conocer el natural de los pueblos”. “Uno de los mayores, y quizá el principal, fundamento de las repúblicas consiste en adaptar el estado al natural de los ciudadanos, así como los edictos y ordenanzas a las naturaleza de lugar, tiempo y persona”; con esta base, establece la división “entre los pueblos del norte y del sur” y los clasifica en tres grupos, el de “las regiones ardientes y…  los pueblos meridionales”, el de “los pueblos centrales y regiones templadas” y el de “los pueblos septentrionales y… las regiones frías” (5). Y es con este esquema con el que intenta elaborar una teoría sobre la influencia de los climas en el temperamento de los pueblos que llegará hasta el mismo Montesquieu, con afirmaciones de alguna manera proverbiales. “Los pueblos nórdicos son superiores en fuerza y los del mediodía en astucia, los habitantes  de las regiones centrales participan de ambas cualidades”. “Los meridionales… son más ingeniosos que los pueblos centrales” y otras del mismo tenor, en las que los españoles son presentados como pueblo meridional y con frecuencia  comparados a los franceses. De Galeno toma las teorías sobre temperamentos –“la flema hace al hombre pesado y torpe; la sangre, alegre y robusto; la cólera, activo y dispuesto; la melancolía, constante y reposado”–, y así los más norteños “son flemáticos y los meridionales melancólicos”, los norteños “son más sanguíneos y los que están más cerca de la región central son sanguíneos y coléricos. Hacia el mediodía son más coléricos y melancólicos, según son más negros o amarillos, que son los colores de la melancolía y la cólera”.          Con ese bagaje teórico determinista, movedizo y globalizador, Bodino intenta dar firmeza a sus reflexiones. “Cada uno de estos tres pueblos usa para el gobierno de los recursos que les son propios.  El pueblo de septentrión de la fuerza, el pueblo central de la justicia, el meridional de la religión”. “Los pueblos nórdicos se valen de la fuerza para todo, como los leones. Los pueblos centrales, de las leyes y de la razón. Los pueblos del mediodía se valen de engaños y astucias, como los zorros, o bien de la religión”. “No debe asombrarnos que los pueblos meridionales sean mejor gobernados mediante la religión que mediante la fuerza o la razón… cuanto más se desciende hacia el mediodía, los hombres son más devotos, más firmes y constantes en su religión, como en España y aún más en África”.        Su análisis se detiene en las dos cuestiones que habrán de ser de particular importancia en la “leyenda negra” sobre Berbería –y sobre España también para otros europeos–, la crueldad y la lujuria. “Los antiguos atribuyen a los pueblos nórdicos crueldad y barbarie… Por el contrario, el pueblo meridional es cruel y vengativo por su natural melancólico… Se trata, pues, de dos crueldades diferentes; la de los   pueblos septentrionales consiste en un ímpetu brutal, propio de animales; los meridionales son como zorros que aplican todo su ingenio a satisfacer su venganza”. Si era “pérfida y cruel” la guerra narrada por Polibio entre “espandianos y cartagineses”, “parece cosa de juego si se compara a las carnicerías descritas por León el Africano”; otros actos de crueldad –en Indias, Persia o Egipto– relata Bodino antes de concluir que “los pueblos de las regiones centrales no podrían ver ni siquiera oír tales crueldades sin horrorizarse”. El temperamento melancólico hace que haya “mayor número de locos furiosos en las regiones meridionales que en las septentrionales” y que “aunque por doquier hay locos de todas clases, sin embargo los de la región meridional suelen tener visiones terribles, predican, hablan muchas lenguas sin haberlas aprendido y, a veces, son poseídos por espíritus malignos”.        “Otra diferencia notable entre el pueblo meridional y el septentrional es que éste es más casto y púdico y el meridional más lujurioso,  lo que se debe a la melancolía espumosa. Por ello, los monstruos proceden ordinariamente de África, a la que Ptolomeo coloca bajo Escorpión y Venus, añadiendo que toda África adoraba a Venus… También sabemos que los reyes de África y Persia tenían siempre harenes de mujeres, hecho que no se puede imputar a costumbres depravadas… A escitas y alemanes les basta y les sobra con una sola mujer y César, en sus Comentarios, dice que los ingleses en su tiempo compartían una mujer entre diez o doce. Muchos septentrionales, conocedores de su impotencia, se castraban cortándose las venas parótidas debajo de las orejas, como dice Hipócrates, quien atribuye la causa de la impotencia a la frialdad del vientre y a montar mucho a caballo… Por eso los pueblos nórdicos son tan poco celosos que, según Altomer de Alemania e Irenicus que escriben elogios de su país, hombres y mujeres se bañan juntos… Por el contrario, los meridionales son tan apasionados que, a veces, mueren de celos… Los romanos condenaron, sin distinción de razas, a pena de infamia a quien tuviese más de una mujer; después, en este reino, la pena de infamia se transformó en pena capital. Esta ley romana no ha perdurado en África por los inconvenientes a que daba lugar… De lo dicho puede deducirse que el pueblo meridional está sujeto, en cuanto al cuerpo, a las mayores enfermedades y, en cuanto al espíritu, a los mayores vicios…” (6).        Aunque Bodino advierte que no hay temperamentos puros sino tantos como “mezclas” de los cuatro humores, y que en cuanto “a las inclinaciones naturales de los pueblos debe advertirse que no tienen carácter necesario”, sus apreciaciones son valiosas para intentar una aproximación a esa manera de juzgar del hombre de la época, del contemporáneo de Sosa y Cervantes. En concreto, en lo referente a África, a Berbería. Si el esfuerzo de ecuanimidad y análisis frío de Bodino permite exposiciones que hoy nos parecerían hasta ingenuas en su desmesura, las de Sosa se nos aparecerán mucho más comprensibles; sus duras circunstancias personales de humillante cautiverio y en un ambiente popular y orientalizado tan provocador para su condición de clérigo post-tridentino debieron conducirle casi a la locura; eso es lo que aparece en tantos fragmentos de su obra literaria, como el citado sobre África con esa enumeración enfermiza de serpientes ponzoñosas, una de las imágenes clásicas del demonio. Eso podía suceder en mentes –como la de Sosa– disciplinadas de alguna manera. Más complejo sería acercarse a lo que pudiera suceder en medios más populares de “vértigos colectivos”, “delirios mentales” y “trances masivos” o “sueños hiperbólicos” de “sociedad visionaria” (7).       —————-   NOTAS:   (1).- Una aproximación al Antonio de Sosa narrador, E. Sola, “Miguel de Cervantes, Antonio de Sosa y África”, en Actas del I encuentro de historiadores del valle del Henares, Guadalajara, 1988, y “Antonio de Sosa, un clásico inédito amigo de Cervantes”, en el I coloquio internacional de la Asociación de Cervantistas, Alcalá de Henares, 1988, así como la introducción de J.M. Parreño y E. Sola a la edición del Diálogo de los mártires de Argel, Madrid, 1989, Hiperión. (2).- Haedo, II, pp. 127-130. (3).- Mármol, I, III, fol. 2. (4).- Ib., I, XXII, fol. 22 vto. y ss. (5).- Bodino, V, I, pp.  213 ss.  de la edic. citada de Tecnos. “Ya he explicado estas divisiones en mi libro Método de la historia y aquí no me detendré en ellas” (p. 215), dice Bodino al referirse a las clasificaciones climáticas. (6).- Todos los textos de Bodino citados son del mismo libro V, capítulo I. (7).- Son todas expresiones de P. Camporesi, op.  cit., c. 12, p. 8 y c. 13.      

Emilio Sola 25 enero, 2012 25 enero, 2012 barbarie, Berbería, Bodino, climas, crueldad, determinismos, Leyenda Negra, Perseo y la Gorgona, sexualidad, Sosa, temperamentos
Una tormenta en el Caribe narrada por el joven calabrés Jerónimo Pallas

VIAJE DE CALLAO A SAN LUCAR DE BARRAMEDA CON EPISODIO DE NADADOR. Jerónimo Pallas, I-VI. En el viaje a Roma en 1614 del jesuita Juan Vázquez desde Perú como Procurador de los de su orden religiosa, hay un episodio de interés en el que alguien tiene que Nadar, que es el hilo conductor que hemos elegido, de manera más o menos aleatoria o azarosa, para este “ramillete” o “flor de flores” –antología o algo así–, por seguir jugando con los textos. Está en el libro I, capítulo VI, de la amplia relación que es Misión a las Indias…, cuya edición de Paulina Numhauser se puede encontrar completa en este Archivo de la frontera. http://www.archivodelafrontera.com/grandes-fuentes/mision-a-las-indias-con-advertencias-para-los-religiosos-de-europa-que-la-hubieren-de-emprender-como-primero-se-vera-en-la-historia-de-un-viaje-y-despues-en-discurso/ Ese fragmento lo recogemos a continuación, versiculado y actualizado de la manera habitual. 1 DE SOÑADORES, TORMENTAS EN LA MAR, PRODIGIOS Y NADADORES. [Embarcación del padre Procurador General en el puerto del Callao] Partió del Puerto del Callo a 4 de mayo, día de la bienaventurada Santa Mónica, en el navío que llaman de rezagos, que suele salir algunos días después del armadilla para llevar la plata y despachos que no se han podido despachar antes. Y yendo navegando de vuelta de Panamá, con viento largo y de noche, no muy lejos de Paita, se acercaron tanto a la tierra por descuido del Piloto que sin duda vararan en ella y se perdieran si un pasajero que iba durmiendo en el castillo de popa no hubiera soñado lo que pasaba en la verdad; porque, afligido de ver en sueños su trabajo, comenzó a dar voces diciendo: –¡Tierra, tierra, que nos perdemos! Con lo cual el Piloto y los demás despertaron y hallaron que había soñado bien; y dando la vuelta a la mar escaparon aquel peligro. Lo demás del viaje fue con mucho consuelo hasta Panamá y de aquí a Puertobelo con los trabajos de fragosos caminos que se han dicho. Embarcóse en la Mar del Norte en una nao mercante llamada El Buen Jesús, y puesta en él la esperanza se hicieron a la vela para Cartagena, día de San Juan Bautista. El viaje fue borrascoso, y con los grandes calores de aquel paraje enfermaron muchos y se murieron algunos en quince días de navegación. En Cartagena estuvieron ocho, y desde allí en veinte días tomaron la Habana. [Padre Nicolás de Arnaya, procurador general de la Nueva España] Aquí le fue de mucho consuelo al padre Juan Vázquez ver al padre Nicolás de Arnaya, que en la Flota de Nueva España –que allí estaba aguardando la de Tierra Firme y galeones– iba para Roma por Procurador General de la provincia de México, adonde volvió después Provincial. En este puerto estuvieron ocho días; y el de la Transfiguración, a 6 de agosto, se hicieron a la vela las dos flotas y Armada Real con otros navíos de las islas circunvecinas, que serían por todo cuarenta y dos velas. La orden era que fueran por cuarenta y dos grados de altura, a donde los vientos son mas largos y los mares no tan peligrosos. 2 UN NIÑO QUE NADA COMO UN PEZ SALVA SU VIDA EN LA ISLA BERMUDA, Y UNA TERRIBLE TORMENTA Desembocaron el canal de Bahama, con viento favorable que les duró hasta el paraje que llaman de la isla Bermuda; [La madre de Dios socorre a un muchacho que se cayó en la mar] donde, navegando con viento largo, cayó un muchacho de nueve a once años en la mar; era el navío mas fuerte que obediente al timón, pero entonces quiso Dios que al punto tomase por avante y se atravesó; animaban los pasajeros con voces al muchacho, que Nadó como un Pez mientras le echaron un cabo; asióle y subió al navío, diciendo que la Madre de Dios le había socorrido porque la invocó en aquel riguroso conflicto. [Tormenta repentina y furiosa] Prosiguieron con viento en popa, hasta ponerse en el altura de treinta y nueve grados y como doscientas leguas delante de la Bermuda, cuando comenzó una tarde a soplar el Sueste, que se fue arreciando con la noche de manera que por buena maña y prisa que se dieron en la nao en que iba el padre Juan Vázquez, no se pudo aferrar el trinquete antes que el viento le hiciese pedazos. Quisieron ponerse mar en través, pero las olas azotaban tan fuertemente el navío por ambos costados y le hacían dar tan recios balances que con cada uno parecía hundirse y hasta en el mismo castillo de popa les derribó el farol un golpe de mar. En este tiempo entró tanta agua por las puertañolas de las piezas de artillería –que estaban mal tapadas— y por encima de cubierta y otras partes, que nadaba todo cuanto iba debajo; con que se levantó tan grande alarido y llanto que cada cual –olvidado de los fines que a España le llevaban— sólo trataban de confesarse y ponerse bien con Dios, clamando a Su Majestad y haciendo votos y plegarias; a que acudió el padre procurador confesando a muchos y animando a todos a esperar del Señor la vida eterna, cuando fuese servido quitarles en temporal. Trabajaba la gente de la mar con grande esfuerzo, unos en alijar la nao, echando cajas, anclas y todo cuanto topaban, otros en la bomba, otros a tapar las puertañolas que dijimos, sin cesar, continuamente, seis horas hasta ser de día, cuyas diligencias achicaron el agua bastantemente, pero aún no asegurándose el capitán y pilotos por estar el vendaval en su punto. [Les obliga a cortar los árboles] Por último, remedio en casos desesperados, se resolvieron en cortar los árboles y echarlos abajo, ayudándose a esta su resolución el haber visto que lo hacían así en otras naves. Duró la tormenta hasta allá, a la tarde, que se amansaron los vientos, se quietó la mar y se serenó el cielo, con que quedaron todos muy agradecidos a la Divina Majestad y a su Santísima Madre, a cuya Natividad hizo toda la nao, persuadidos del padre procurador, un novenario por haber recibido esta merced cerca de este día y otras muchas devociones y ejercicios santos. [Escapa el Buen Jesús destrozada y sin corredores – falta de matalotaje en el Buen Jesús] Escapó El Buen Jesús sin corredores de popa, sin chalupa, con sola una ancla y con grande falta de matalotaje, así porque se echó, entre otras cosas, parte de él a la mar, como también por haberse mojado y podrido lo demás, con que se padeció en el viaje mucha Necesidad. Y persona hubo que por unas pocas de habas y un cuartillo de agua dio una buena suma de reales. Pero quien más sintió esa falta fue la gente de la mar, que en la noche de la tempestad quedó lastimada de los encuentros y golpes que recibió haciendo sus faenas; porque aunque se les acudió con lo que hubo, todo fue tan poco que más se debe atribuir a misericordia del Señor su vida y salud que a medios humanos. [Peligro en que se hallaron dos capitanes] Peor lo pasaron las otras naos, que escaparon todas destrozadas y la mayor parte sin árboles ni corredores, ni velas, y sin matalotaje, y por poco se perdiera la Capitana de México con la Tierra Firme. Era, como dije, el viento fuerte y la cerrazón tan obscura que apenas se veían los unos a los otros para apartarse; y, así, se hallaron tan cerca las dos capitanas que no faltaba nada para envestirse. Lloraba la gente, los pasajeros y los muchachos, dábanse voces los unos a los del otro navío que arribasen, gritaban los pilotos y pedían con lágrimas y llantos a los marineros soltaran alguna vela, y nadie osaba porque al punto le arrebataba el viento, el cual los iba juntando más y amenazando ruina. Y quiso Dios que impensadamente se hallaren apartados con gran admiración de todos, que tuvieron el hecho por milagroso. 3 LOS HOBRES, JUGUETE DE LAS OLAS [Suceso admirable en la Almiranta] Y no fue menor milagro lo que le sucedió a Juan Flores de Rabanal, almirante de la flota, y Sancho de Meras, hombre rico y conocido, que estaban en el corredor de popa de la Almiranta acostados y un golpe de mar hizo sentar de suerte el galeón que –levantando las tablas del corredor– dejó sola la armazón; y por entre dos maderos, que llaman las madres, los sacó el agua; y tornando el galeón otra vez a chafurdar y asentarse, los volvió a meter adentro por la misma parte, aunque muy maltratados de los clavos y pedazos de tablas. No le sucedió así a un negro, que estaba a un lado del corredor, porque se lo llevó la mar para siempre. [Suceso más admirable en otro navío] En otro navío, arrebató a otros dos hombres una ola y los echó en la mar, y luego, al mismo tiempo, otra ola los volvió, caso admirable y espantoso, pero no muy diferente del que le sucedió a don García de Toledo en el mar Mediterráneo, corriendo tormenta, que habiéndolo sacado una ola de la galera en que iba, lo metió otra ola en otra diferente galera. Envistióle después un golpe de mar al navío, de manera que le hizo descubrir la quilla. Tuviéronse por perdidos entonces porque la nao se tuvo de un lado mucho tiempo, rendida con el peso del artillería, cajas y gente, que estaba toda a la banda. Invocóse nuestro santo padre Ignacio y fue servido el Señor hacerles merced por su intercesión, porque al punto comenzó a enderezarse, con gran contento y esperanzas de escapar. [Pérdida de siete velas] Otro Galeón del Rey, lleno de pasajeros y plata, se abrió en esta borrasca con ser nuevo; hubo tiempo de salvarse las personas y ondear las barras, con las chalupas de otros, y luego se le sorbió la mar a éste y a otros navíos, cuyos pasajeros también se salvaron. Dos patajes se perdieron con gente, y de otro navío muy interesado de Nueva España no se sabe dónde se fue a pique, que por todos fueron siete; de cuarenta y dos velas que salieron del puerto de la Habana, llegaron a España de conserva solas treinta y dos, porque a las otras esparció la tormenta de manera que más no se juntaron. Y entraron en el puerto de San Lúcar de Barrameda, a 5 de octubre, habiendo tardado cincuenta y ocho días desde la Habana y cinco meses del puerto del Callao. Una delicia de movimiento y gracia, al que el punto de vista narrativo providencialista y pío no hace desmerecer para nada, ese tono retórico y real al mismo tiempo del joven veinteañero calabrés lleno de curiosidad y entusiasmo que es Jerónimo Pallas y que tan enternecedor puede resultar hoy para un lector, y más si es también joven y curioso como el autor. FIN. (Versión y juegos, E.Sola).

Emilio Sola 28 febrero, 2012 26 agosto, 2016 América, flotas, jesuitas, navegación, tormenta
Robert Musil, Nadadores sin atributos

Descripción / Resumen: Robert Musil, El hombre sin atributos, traducción de José M. Sáenz,  Barcelona, 2006, Seix Barral, 2 vols. (Primera edición española, 1969; revisada, 2004).  Una novela total, desbordante de inteligencia y perspicacia, en ocasiones agobiadora o agotadora. Pero que impone su discurso con la fuerza de un mazazo. En la que el arte de fragmentar puede generar preciosas perlas de pensamiento y análisis. También en ella aparecen Nadadores… Presentamos una lectura activa, generadora de ensayo poemático, con el inquietante retrato final de un asesino con sospechas de tener alma de anarquista.   NOTA DE LECTURA, PRIMERA PARTE, CON NADADORES     

Emilio Sola 31 marzo, 2012 26 agosto, 2016 nadadores, Robert Musil
Sayyid Murad: el manuscrito Barbarroja de El Escorial

Descripción / Resumen: En la exposición celebrada en el Palacio Real de Madrid, find de abril a junio de 2003, se incluyó la biografía de Barbarroja de Sayyid Murad, Gazavat-i-Hayreddin Pasha, conservada en la Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, en turco, Manuscrito número 1663 de dicha Biblioteca. EL MANUSCRITO BARBARROJA DE EL ESCORIAL

Emilio Sola 13 junio, 2012 13 junio, 2012 Barbarroja, biografía, Juan Luis Alzamora, Seyyid Murad
11 Luis de Pedrosa, de Osuna y casado en Marbella, de 37 años

(DECLARACIÓN DE LUIS DE PEDROSA).   Testigo. En este dicho día, shop mes y año susodicho (14-10-1580), sovaldi para la dicha información, el dicho Miguel de Cervantes, ante mí, el dicho notario apostólico, trajo y presentó por testigo   al alférez Luis de Pedrosa, natural de la villa de Osuna, en el Andalucía, y residente en la ciudad de Marbella, vecino y casado en ella.   Del cual se recibió juramento, según derecho.   Y habiendo jurado y siendo preguntado por el tenor del dicho pedimiento y preguntas del dicho interrogatorio, dijo y depuso lo siguiente:   I. A la primera pregunta, dijo que este testigo conoce al dicho Miguel de Cervantes habrá dos años, poco más o menos, que será el tiempo que este testigo fue traído para Argel, porque pocos días antes había (sido) cautivado.   Generales. Fue preguntado por las preguntas generales.   Dijo que este testigo es de edad de 37 años, poco más o menos, y que no es pariente ni enemigo del dicho Miguel de Cervantes –que lo presenta por testigo–, ni le tocan las demás generales.   II. A la segunda pregunta, dijo que todo lo en ella contenido este testigo lo ha oído decir públicamente por Argel.   III. A la tercera pregunta, dijo que por tal persona dice este testigo tiene al dicho Miguel de Cervantes, porque, (a)demás de lo que se contiene en esta dicha pregunta tocantes al dicho Miguel de Cervantes, a su nobleza y calidad, este testigo tiene noticia y sabe que pasó por realidad de verdad que en la villa de Osuna, de donde este dicho testigo tiene declarado ser natural, donde tuvo en ella a sus padres, sabe este testigo que en ella fue corregidor Juan de Cervantes, el cual tenían y tuvieron por un principal, honrado caballero. Y, así, teniendo estos méritos, trajo y le dieron la vara de tal corregidor por orden y merced del conde de Ureña, padre del duque de Osuna, cuya es ahora la dicha villa. Y que el padre de este dicho testigo tuvo estrecha y ordinaria amistad con el dicho Juan de Cervantes, corregidor, el cual este testigo ha sabido por cosa muy cierta que el dicho Miguel de Cervantes es nieto del susodicho.   Y que por esta razón –(a)demás de lo contenido en la dicha pregunta, como dicho tiene– este testigo por tal persona –como en ella se declara y manifiesta en la pregunta– tiene al dicho Miguel de Cervantes por muy principal hidalgo y persona, limpio y bien nacido.   Y que esto responde a la dicha pregunta.   IV. A la cuarta pregunta dijo que este testigo tiene por cosa cierta todo lo en la dicha pregunta contenido por haber visto en parte del tiempo que este testigo está en Argel lo contenido en la pregunta.   Y esto responde a ella.   V. A la quinta pregunta, dijo que este testigo lo en ella contenido pasó así como en ella se contiene. Y que este testigo lo cree y tiene por cierto por habérselo dicho muchas persona principales, fidedignas y de crédito.   Y esto responde a la dicha pregunta.   VI. A la sexta pregunta, dijo que todo lo en ella contenido este testigo lo ha oído decir públicamente. Y porque, así, fue tan divulgado este testigo lo ha tenido y tiene por cierto.   VII. A la séptima pregunta, dijo que este testigo dice lo que dicho tiene en las preguntas antes de ésta.   Y que esto responde.   VIII. A la octava pregunta, dijo que todo lo en ella contenido lo ha oído decir tantas y diversas veces por Argel que este testigo lo cree y tiene por cierto.   Y esto responde.   IX. A la novena pregunta, dijo que todo lo en ella contenido este testigo lo tiene por muy cierto por haber tendido tanta noticia y relación –después que vino a esta tierra– de este negocio.   Y esto responde a la pregunta.   X. A la décima pregunta, dijo que todo como en ella se contiene este testigo lo ha oído decir muchas veces –como en las preguntas antes de ésta se contiene–, por ser todo un particular y caso que va correspondiente a una misma cosa, y por esta causa este testigo lo ha tenido y tiene por cosa muy cierta.   Y esto responde.   XI. A las once preguntas, dijo que este testigo por cosa muy cierta tiene lo en ella contenido.   Porque siendo el dicho Miguel de Cervantes de las calidades referidas, pasaría y sería todo como en la dicha pregunta se contiene.   Y esto responde.   XII. A las doce preguntas, dijo que todo lo en ella contenido este testigo lo ha oído decir por Argel y por ser caso que fue notable este testigo lo ha creído y tenido por cosa cierta.   Y esto responde a la dicha pregunta.   XIII. A las trece preguntas, dijo que todo como pasa y se contiene en la dicha pregunta es notable y gran verdad.   Porque este testigo –antes de quererse fabricar, tratar y empezar de poner en obra lo que la pregunta refiere–, el dicho Miguel de Cervantes, –como persona discreta, sagaz y constante, para satisfacerse y enterarse y para satisfacer a sus amigos y a quien había de dar el dinero para la fragata y otras cosas necesarias y anejas a la prevención de ella–,   vino un día a este dicho testigo y lo apartó y llamó en gran secreto.   Y le preguntó que qué persona era el renegado que la pregunta dice, y que si tenía voluntad de quererse volver a tierra de cristianos que se lo dijera y descubriese este testigo, pues eran paisanos ambos a dos, y de una tierra.   Y visto esto –que este testigo entendió llevar buen camino y ser enderezado a servir a Dios y a su majestad y hacer gran bien a cristianos–,   este dicho testigo le respondió que el dicho renegado era persona de autoridad y tenía buenas prendas, (a)demás de tener buenos propósitos.   Que llegase a él secretamente y por términos discretos, pues el dicho Miguel de Cervantes lo era, y podrían ambos conferir el negocio, y luego sentirá en él lo que hay en su pecho.   Y, así, desde entonces, se puso en astillero el negocio de forma que se efectuó y puso por obra todo lo contenido en esta dicha pregunta, lo cual es la verdad.   Y esto responde a la pregunta.   XIV. A las catorce preguntas, dijo que todo lo en ella contenido es la verdad y pasa como en ella se declara.   Porque este testigo era uno de los principales consortes en este negocio por dos maneras.   La una, por ser el renegado de la tierra y lugar de este testigo.   Y la otra, por habérselo dicho en secreto el dicho Miguel de Cervantes, que estuviese a punto para cierta hora que el susodicho avisase a este testigo.   Y, así, le es notorio, público y manifiesto a este testigo, y es verdad.   Y esto dice a la pregunta.   XV. A las quince preguntas, este testigo dice lo que dicho tiene en la pregunta antes de ésta, que es ramo una de otra.   Lo cual es notorio y manifiesto. Y por estas razones es verdad todo lo en la dicha pregunta contenido, a la cual –como en toda ella se declara– este testigo se refiere.   XVI. A las diez y siete preguntas, dijo que todo pasa y es así, como en ella se contiene, verdad, público y notorio, así a cristianos como a moros y turcos.   Y esto responde a la pregunta.   XVII. A las diez y siete preguntas, dijo que todo lo en esta pregunta contenido es la verdad.   Porque lo que pasa es que el dicho Miguel de Cervantes –estando en poder… (ado) ya en manos del rey– envió a decir secretamente a este testigo que no tuviese pena él ni otros amigos y consortes del negocio, que él sería tan constante y de valor que no condenaría a ninguno, puesto que lo pusiesen a muchos y graves tormentos.   Y, así, si acaso a este testigo le prendiesen o a otros, que de mano en mano avisase a cada uno que echasen la culpa siempre al susodicho Miguel de Cervantes.   Y, así, quiso Nuestro Señor que ninguno pasase trabajo.   Y este testigo vio que el dicho Miguel de Cervantes fue tan constante de ánimo, aviso y valor que –puesto que el dicho rey le hizo todas las amenaza del mundo– no discrepó ni varió para hacer mal a ninguno, como dicho tiene.   Antes, el dicho Miguel de Cervantes se dezimio (sic) cargo y descargo a sí y a otros, de forma que salió de las manos crueles del rey de Argel, cuyo nombre, fama y obras era asesinador de cristianos.   Finalmente, que por hacerlo tan discretamente el dicho Miguel de Cervantes cobró gran fama, loa y honra y corona, y era digno de grande premio.   Y esto dice y responde a la pregunta.   XVIII. A las diez y ocho preguntas, dijo que todo lo en ella contenido es la verdad.   Porque desde el tiempo que este testigo le conoce, tra(ta) y comunica, le ve y ha visto poner en ejecución todo lo en esta pregunta declarado.   Y esto responde, y se remite a ella.   XIX. A las diez y nueve preguntas, dijo que este testigo por tal persona como en ella se expresa tiene al dicho Miguel de Cervantes.   Porque en todo Argel –puesto que haya otros caballeros tan buenos como él– este testigo no ha visto –que para usar el hacer bien a otros cautivos ni presuman de casos tan de honor– como el susodicho.   Porque, en extremo, tiene especial gracia en todo.   Porque es tan discreto y avisado que pocos hay que le lleguen.   Y, así, su trato (y) comunicación de ordinario es con caballeros, letrados, comendadores y capitanes religiosos.   Y que ha visto este testigo que el muy reverendo padre fray Juan Gil –de la corona de Castilla, redentor que al presente está en Argel–, huelga y gusta de su trato del dicho Miguel de Cervantes, admitiéndole en comunicarse como en sentarlo a comer a su mesa.   Y que este testigo ha sabido que hoy, en este dicho día (14-10-1580), le convidó a comer.   Y que este testigo, como dicho tiene, está enterado ser el dicho Miguel de Cervantes tal persona como (es) dicho.   Y esto responde a la dicha pregunta.   XX. A las veinte preguntas, dijo que este testigo tiene al dicho Miguel de Cervantes por persona honesta, limpio y quieto, y apartado de vicios y malos pensamientos, casto y recogido, no acostumbrado a tratar ni cometer cosas feas que su persona venga a menoscabo.   Antes, este testigo lo tiene por tal persona como dicho tiene en las demás preguntas, y por tal como en esta pregunta se declara.   Y esto responde y dice a la dicha pregunta, a la cual se refiere.   XXI. A las vientiuna preguntas, dijo que todo lo en ella contenido es así como en ella se contiene.   Porque lo que pasa es que el dicho Juan Blanco de Paz, en esta ciudad de Argel, hizo grande maldad contra muchos cristianos, respecto de haber descubierto y dicho al rey de Argel lo que pasaba acerca de la dicha fragata, y afirmádoselo todo lo que pasaba.   Y por ser el dicho Miguel de Cervantes el caudillo y actor de este hecho, con razón se aclamaba y quejaba contra el dicho Blanco más que todos los demás, porque lo sintió por extremo, como era razón sentirlo.   Porque el dicho Miguel de Cervantes había trabajado mucho en ello, en buscar muchas personas principales que entrasen en ello, como buscó y entraban, (a)demás de otras gentes comunes, hombres de hecho que tenía prevenidos para el remo.   Todos los cuales, unos y otros, gemían y se afortunaban con grandes suspiros contra el dicho Juan Blanco de Paz, de forma que unos decía:   –¡Oh, malhaya el cutiverio que, aunque se quieran vengar los hombres y dar el pago a quien lo merece, no pueden!   Y otros decían:   –¡Oh, si el dicho Juan Blanco no fuera sacerdote para poner las manos en él y darle su satisfecho!   Y esto dice y responde a la dicha pregunta, a la cual este testigo se refiere.   XXII. A las veintidós preguntas, que este testigo dijo que todo lo que en ella es contenido fue y pasó así como se declara en la dicha pregunta, por ser notorio.   Y esto responde a ella, a la cual se refiere.   XXIII. A las veintitrés preguntas, dijo que todo lo contenido en ella este testigo lo ha oído decir por Argel muy públicamente, por donde entiende, cree y tiene por cierto que es verdad.   Y esto responde a la dicha pregunta, a la cual se refiere.   XXIV. A las veinticuatro preguntas, dijo que de la manera y forma que en la dicha pregunta se declara, este testigo, hablando con personas amigos suyos, le dijeron por cosa muy cierta que el dicho Juan Blanco andaba procurando testigos para tomarlos contra cautivos de Argel, en especial contra el dicho Miguel de Cervantes que la pregunta dice. Y este testigo lo creyó y tuvo por cierto.   Y esto responde a la dicha pregunta, a la cual se refiere.   XXV. A las veinticinco preguntas, dijo que lo que pasa de esta pregunta es que este testigo ha entrado en el baño del rey –donde habitaba de ordinario el dicho Juan Blanco de Paz— a oír misa por haber dentro iglesia donde se celebran oficios divinos.   Y puesto que este testigo ha estado dentro por esclavo del rey  pocos días, nunca en el un tiempo ni en el otro vio ni oyó misa dicha por el dicho Juan Blanco de Paz, ni rezar a las horas que la pregunta dice.   Antes, oyó decir y murmurar cuán mal lo había hecho en tener cuestión con dos frailes religiosos; y al uno había dado un bofetón y al otro de coces.   Y que por estas causas –y otras que dicho tiene— enjendró mucho escándalo y dio mal ejemplo.   Y este testigo lo tiene por persona de mala opinión, pues sus obras son dignas de ello.   Como todo más largamente consta por lo que se contiene en las demás preguntas antes de ésta, a que se refiere.   Y esto dice y es la verdad todo lo que tiene dicho para el juramento que hizo, y firmolo el alférez Luis de Pedrosa.   Pasó ante mí, Pedro de Ribera, notario apostólico.

Emilio Sola 10 febrero, 2012 12 febrero, 2012 abuelo de Cervantes, ARGEL, Blanco de Paz, cautiverio
APÉNDICE DOCUMENTAL, doc. 5: carta del jasnadar Alí a Floridablanca

Descripción / Resumen   Documento 5  A.H.N.M./S.E./ L.3595.  Argel a 19 de ?um?da el awel  de 1200 (marzo de 1786), nurse 2 fol. En esta carta El jasnadar Ali  recomienda al conde de  Floridablanca ratificar la paz  convenida  y concluida   por  su plenipotenciario (carta escrita en árabe). Ver la imagen: http://www.archivodelafrontera.com/wp-content/uploads/2012/03/Terki-Apendice-doc.-5.pdf    

Emilio Sola 2 marzo, 2012 2 marzo, 2012 ARGEL, España, negociaciones, paz
9 Cristóbal de Villalón, de 45 años, de Valbuena, cerca de Valladolid

(DECLARACIÓN DE CRISTÓBAL DE VILLALÓN).   Testigo. En Argel, prostate a 14 días del dicho mes y año susodicho (10-1580), en presencia de mí, el notario apostólico, el dicho Miguel de Cervantes para la dicha información trajo y presentó por testigo en esta razón   a Cristóbal de Villalón, natural de la villa de Valbuena, junto a Valladolid, que es en Castilla la Vieja.   Y siendo presentado y habiendo jurado en forma de derecho, fue preguntado por las preguntas del dicho interrogatorio.   El cual dijo y depuso lo siguiente:   I. A la primera pregunta dijo que este testigo conoce al dicho Miguel de Cervantes, que lo presenta por testigo, habrá tiempo y espacio de cuatro años, poco más o menos.   Y esto responde a la dicha pregunta.   Generales. Fue preguntado por las preguntas generales.   Dijo que este testigo es de edad de 45 años, poco más o menos, y que no es pariente ni enemigo del dicho Miguel de Cervantes.   Y que no le tocan las demás generales.   II. A la segunda pregunta, dijo que este testigo lo en ella contenido tiene por cosa muy cierta.   Porque a la sazón que el dicho Miguel de Cervantes se perdió y fue traído para Argel, este testigo estaba en Tenez, que era su patrón gobernador de aquella tierra.   Pero, a(l) cabo de poco tiempo, vino para Argel –que fue al año siguiente– y supo todo lo en esta pregunta contenido ser y pasar como en ella se contiene.   Y esto responde a la dicha pregunta.   III. A la tercera pregunta, dijo que lo que de esta pregunta sabe es que por tal persona como la pregunta dice este testigo tiene al dicho Miguel de Cervantes, respecto de que ha procurado de saber de su descendencia (sic, mejor “ascendencia”).   Y le han dicho a este testigo cómo es de buena parte el dicho Miguel de Cervantes.   Especialmente, por su trato y proceder se le muestra lo que la pregunta dice.   Y esto responde.   IV. A la cuarta pregunta, dijo que lo que este testigo sabe de ella es que el dicho patrón del dicho Miguel de Cervantes –que es el contenido en la pregunta– le tuvo por tal persona como la pregunta dice.   Pero en lo demás que en ella se declara, este testigo lo oyó decir por Argel.   Y esto responde.   V. A la quinta pregunta, dijo que la sabe de oídas porque lo en ella contenido fue público por Argel.   Y esto responde.   VI. A la sexta pregunta, dijo que todo lo en ella contenido fue muy público y notorio por Argel.   Y esto responde a la dicha pregunta.   VII. A la séptima pregunta, dijo que todo lo en ella contenido sabe este testigo que fue cosa muy pública por Argel.   Y que respecto de que no viniese en obra lo contenido y declarado en esta pregunta, que fue porque viniendo la dicha fragata a tierra a lo puesto para el dicho efecto, descubrió una barca de pescadores –la cual tuvieron por otra cosa de más peligro– y se retiró. (Por) donde no hubo efecto lo susodicho.   Y esto fue muy divulgado por Argel, y público –como dicho tiene–, y este testigo, por estas razones, lo creyó y supo.   Y esto responde a la dicha pregunta.   VIII. A la octava pregunta, dijo que todo lo en ella contenido es la verdad y pasa así, público y notorio.   Y esto responde a la dicha pregunta, a la cual se refiere.   IX. A la novena pregunta, dijo que todo lo en ella contenido este testigo lo cree y tuvo por muy cierto.   Y esto responde y dice a ella, a la cual se refiere.   X. A la décima pregunta, dijo que todo lo en ella contenido es así y pasa por realidad, de verdad, porque fue caso notable y que se tuvo cuenta con él por todo Argel.   Y esto responde a la dicha pregunta.   XI. A la oncena pregunta, dijo que este testigo lo oyó decir públicamente, lo contenido en la dicha pregunta.   XII. A las doce preguntas, dijo que este testigo dice que lo que sabe y pasa es que él vio enganchar el moro que dice la pregunta, (d)el cual se publicó que hicieron justicia de él porque andaba procurando de llevar cristianos.   Pero lo demás contenido en esta pregunta este testigo no lo supo.   Y esto responde a la dicha pregunta.   XIII. A las trece preguntas, dijo que la sabe como en ella se contiene porque este testigo se halló presente a muchas cosas de lo contenido en la dicha pregunta, respecto de que con grande instancia procuraba de saber y entender, porque este testigo era participante en el negocio.   Y por esta causa sabe lo que se le pregunta.   Y esto responde a la dicha pregunta, a la cual se remite.   XIV. A las catorce preguntas, dijo que todo lo en ella contenido es verdad, público y notorio.   Porque este testigo lo vio ser y pasar así, como en ella se declara, por ser de los contenidos en este hecho.   Y esto dice y responde a la dicha pregunta, a la cual se refiere.   XV. A las quince preguntas, dijo que todo lo que en esta pregunta se contiene es la realidad, de verdad, porque es notorio y público, y manifiesto a este dicho testigo y en todo Argel, por la causas y razones en las preguntas antes de ésta declaradas.   Y esto dice y responde a la dicha pregunta, a la cual se refiere.   XVI. A las diez y seis preguntas, dijo que este testigo sabe todo lo en la dicha pregunta contenido porque –como dicho tiene en las preguntas antes de ésta–   este testigo era consorte en el negocio y no pasaba cosa que no procuraba de saber.   (A)demás de que el dicho Miguel de Cervantes le dijo a este testigo –cuando estuvo en poder del rey, yéndose a poner en sus manos– que no se escondiese ni tuviese miedo ninguno,   que él en semejante ocasión usará el término que deben usar los hombres de valor, ánimo y constancia.   Y, así, este testigo se reportó y no hizo ausencia, y tomó grande ánimo por lo que el dicho Miguel de Cervantes le dijo.   El cual así lo cumplió; y mejor que el susodicho lo había manifestado, pues a ninguno hizo mal ni daño, ni condenó, sino antes enviaba a decir dende la prisión que si alguno prendiesen que se descargase con el dicho Miguel de Cervantes, echándole a él sólo la culpa.   Y esto dice y responde a esta dicha pregunta, a la que se remite.   XVII. A las diez y siete preguntas, dijo que todo lo en ella contenido es así, la verdad, público y notorio.   Porque, (a)demás de saberlo muy manifiesto este testigo, lo supo todo Argel.   Y esto responde a la dicha pregunta, a la cual se refiere.   XVIII. A las diez y ocho preguntas, dijo que lo que de ella sabe es que es tan público ser verdad que no hay cristiano en Argel, como sea hombre principal, que no le conste todo lo en ella contenido.   Y, así, este testigo lo sabe ser muy grande verdad, público y notorio.   Y esto responde a la pregunta, a la cual se refiere.   XIX. A las diez y nueve preguntas, dijo que sabe como en ella se contiene porque es así, verdad, como lo dice la pregunta, a la cual se refiere.   Y esto responde.   XX. A las veinte preguntas, dijo que por tal persona como la pregunta dice este testigo tiene al dicho Miguel de Cervantes, (a)demás de que todo Argel, cristianos de la esclavitud, tienen al dicho Miguel de Cervantes (sic).   Y esto responde y dice a la dicha pregunta, a la cual este testigo se refiere.   XXI. A las veintiuna preguntas, dijo que la sabe como en ella se declara porque por Argel se tiene por cierto –y este testigo por notorio– lo que la pregunta dice, a la cual se remite.   XXII. A las veintidós preguntas, dijo que todo lo en ella contenido es la verdad porque este testigo le vio reprender al dicho Juan Blanco de Paz lo que hacía por caballeros principales, sacerdotes, pareciéndole mal.   Y esto responde a la dicha pregunta, a la cual este testigo se remite.   XXIII. A las veintitrés preguntas, dijo que todo lo en ella contenido es la verdad, público y notorio.   Y esto responde a la dicha pregunta, a la cual se refiere.   XXIV. A las veinticuatro preguntas, dijo que todo lo en ella contenido lo sabe porque es cosa pública y notoria en Argel.   Y esto dice y responde a la pregunta, a la cual se refiere.   XXV. A las veinticinco preguntas, dijo que este testigo nunca ha visto decir misa al dicho Juan Blanco, ni rezar las horas necesarias que suelen y acostumbran decir los tales sacerdotes.   Antes, oyó decir públicamente que se tomó con los dos sacerdotes que la pregunta dice. Y que les dio el bofetón y coces en ella declarado.   Y que por estas razones y causas el dicho Juan Blanco este testigo lo tiene en mala opinión y reputación por dar mal ejemplo de su persona.   Y esto dice, y es la verdad todo lo que tiene dicho para el juramento que hizo.   Y firmolo de su nombre, Cristóbal de Villalón.   Pasó ante mí, Pedro de Ribera, notario apostólico.

Emilio Sola 30 enero, 2012 12 febrero, 2012 ARGEL, cautiverio, Cervantes
Avisos de Argel del genovés Luis Brevez Fresco del verano de 1581

UNA ESPLÉNDIDA RELACIÓN DE AVISOS La presentación de la biografía de Antonio de Sosa por María Antonia Garcés, pharmacy en su edición americana de la Topografía de Argel, es de una gran riqueza de fuentes documentales primarias, tanto de los grandes archivos españoles de Simancas, de Asuntos Exteriores o del Instituto Valencia de don Juan, como italianos, particularmente sicilianos, como el catedralicio de Agrigento. De esa riqueza documental, por cortesía de la autora, pudimos actualizar y versicular para el AdF un documento en italiano de gran clasicismo en ese momento, una relación de avisos de un mercader genovés, Luis Brevez Fresco, del verano de 1581, y en cuyo texto salta la noticia de la fuga de Antonio de Sosa de Argel. La relación de avisos procede del Instituto Valencia de Don Juan, Envío 62, Caja 2, fols. 25-26, según nota 198 del texto comentado de M.A. Garcés sobre Antonio de Sosa. Sobre la transcripción, hicimos una traducción del italiano, sin duda muy perfectible, y fue actualizado y versiculado el resultado, añadiéndole titulillos marginales para cada párrafo o materia de interés. ENSAYO DE TRADUCCIÓN: Conservamos Ochali, en honor de Sosa, y no Uchalí, como le decía Cervantes. – Simplificamos Giafer Bajá, Rey de Argel titular, podría decirse, en ese momento. – Conservamos el Ochali de Sosa como mejor manera de traducir Lochiali o Lochali o similares. – Mazul es el cesante, el que ha salido de un cargo y aún no ha obtenido otro; Mazul Aga tendría ese sentido de ex-aga o cesante. Los personajes que aparecen en la relación de avisos son indicativos de la amplitud de la narración resultante, comenzando por el autor, el mercder residente en Argel Luis Brevez Fresco: ? Los reyes de Cuco y La Abés, y sus hijos, señores de la Cabilia. ? Giafer Bajá, gobernador de Argel, o rey de Argel en la vox-pop del momento. ? Miguel de Moncada, noble valenciano. ? Caito Mamet, que era el patrón del doctor Sosa, un judío muladí de Argel. ? Mujer de un “Baluco Bassi” multada por adulterio. ? Isuf Ogia, arráez enviado de Bicerta por el Ochali. ? Alí Bajá o Uluch Alí, el Ochali, el Capitán o General del Mar otomano. ? Morato Aga, muladí de la casa de Ochali, enviado a Trípoli. ? Hasán Bajá o Hasán Veneciano, exrey de Argel, de la casa de Ochali. ? Antonio Senchio, enviado por Ochali a Francia. ? Joven francés relojero que se ha hecho turco. ? Dioniosio Spinola, gobernador de Tabarca. ? Marco Antonio Colonna, virrey de Sicilia. ? Cautivos franceses en Tabarca. ? Fray Alphio Capuchino, rescatador de cautivos. ? Oratio Donagio, patrón de nave para Génova. ? Cautivos “Canagheri”, a la espera de rescate. ? Los genízaros de Argel y los de Estambul con conflictos en Argel. ? Caito « Alí Pichenino », con problemas de deudas. ? Mami Gancho, arráez de galeota. ? Embajadores del rey de Fez, de paso a Estambul. ? El cónsul de Francia. ? Morato Arráez. ? El Aga de les genízaros y otro, Cartagiali, que vino con él de Estambul. ? Ramadan Bajá, exrey de Túnez y de Argel, de la casa de Ochali. ? El nuevo Aga elegido por los genízaros. ? El « Odabassi » (Bash Odas) y « Mesno Bassi » y Aza Bajá, enviados de los genízaros a Ochali. ? Bernicheloru Mazul Aga, uno de los genízaros principales, « una cabeza bizarra y bravo hombre ». ? Ochali (o Escandeliza), antiguo arráez de Argel. ? « Catramosa » (Caito Musa ?), genízaro principal en las reclamaciones. ? Morato “Gantio” (Mami Gancho?) y Sanico, dos arráeces de Ochali. ? Hasán Corso, chiaya de Ochali. ? Un turco enfermo que hiere a su patrón. ? Roldán, mercader valenciano. ? Bartolomé Pessette, mercader corso. ? Una mujer que dicho Roldán había comprado con una hija suya. ? « Giaches Ferra », francés, con una nave de Marsella, con aviso de peste en Lion. ? Cigala, sin cargos en Estambul, rumores. ? Alí Pachá, nombrado « Nes Pachá ». ? Arráeces « Sup. Ogia », Hasán Bajá de Cantali y « Giacer Montale », que se dirigieron al Estrecho. ? Patrón de nave « Ant. Talss », que va al Colo y después a Marsella. ? Marcello Doria, de corso por el mar. ? El « Mufti » (Mofeti) de Estambul, que es como el papa. ? Dos cristianos que matan a su patrón en los Monasterios. ? El capitán Perarchi, apresado por Ochali por problemas de cuentas. ? Bajá, exrey de Trípoli y Túnez, eunuco del serrallo del Gran Turco. ? El hijo de « Cara » Mostafa, Maltrapigli (Maltrapillo), Giafer Genovés y « Cuchuich » Morato, corsarios. ? Chaia Chilibi que piensan que se quedará en Argel como rey. ? Juan Andrea Doria prepara sus galeras para transportar a la Emperatriz de España. ? Bartolomé Somma, patrón de nave que viene de Barcelona. ? Stefano Boero, fraile rescatador de cautivos que estaba de partida para Mallorca. ? Amisa Rais (o Arráez) y Hasán del Morabuto, arráeces corsarios. ? Antonio Borlas, que tiene cuentas con Hasán Veneciano. ? Tiberio Imperato, rescatador de cautivos del reino de Nápoles. ? Andrea Becarello, rescatador de dos cautivos, Cipriano Andora y Estefanino. ? Las mujeres de Bendelli Alí, que piden justicia por su muerte. ? Sabam Veneciano, antiguo cómitre de Hasán Veneciano, encarcelado en Bona. ? Corsarios ingleses que se abastecen en Argel. ? Morato Arraez el Grande. ? Patrón de nave “Stave” Bertone, apresado por Morato con rica presa. ? Sebastián Doi catalán, patrón de nave apresada. ? Se citan el Gran Turco, el rey de Francia, el de España, el de Fez, un embajador a Fez de Felipe II y a Juan de Margliani, aún en Estambul.   Relación de las cosas sucedidas en Argel desde el 10 de julio hasta este día 27 de agosto (de 1581). Paz entre los reyes cabiles, el de Cuco y el de Labés El mismo día se supo que el rey de Cuco y el rey del Abés han hecho la paz, y los hijos del uno y del otro se han encontrado para celebrarlo. Y, así, tanto en un reino como en el otro se han hecho grandísimas fiestas y banquetes, a su usanza, con muy finas mieles y similares manjares; por lo que se sospecha que no van a mantener la paz con este Rey. Por lo que Giafer Bajá, al presente rey de Argel, se prepara para ir en campaña. Y cuando el hijo del rey de Cuco fue a visitar al rey de Abés, llevó consigo 1500 arcabuceros; y cuando el de Abés fue a visitar al de Cuco, llevó 1500 arcabuceros, y a todos se les dio un banquete. Presa de una fragata corsaria El 11 (de julio) llegó una fragata que había ido en corso, y cerca de “Abcantera”, en un lugar de don Miguel de Moncada, embarcó a 46 “Zagariti”, a diez ducados por cabeza, y entre ellos cuatro mujeres y seis niños. Y el Arraez les ha tomado ropa (o bienes) por valor de otros 500 ducados. Huída del doctor Sosa y gestiones de su amo, Caito Mamet, judío muladí El 13 (de julio) el Caito Mamet, que era el patrón del doctor Sosa, organizó un grandísimo escándalo por la huida del dicho doctor Sosa; no sólo envió llave (o consignas o contraseña) por tierra sino también hizo toda diligencia posible por mar, mas no ha recibido noticia alguna, por lo que se juzga que haya llegado a España a salvo. E hizo pregonar bando de que a quien se lo trajera le había de dar el doble por ciento. Multa o composición – tal la ley del encaje cervantina – a una adúltera El mismo día el “Mezuaro” sorprendió en adulterio a una mujer de un “Baluco Bassi” y la multó (composición o acuerdo o ajuste económico) con 500 doblas; y después corrió la voz de que se había huido de la cárcel, y se desató una gran borrasca (jaleo o discusión) con Giafer Bajá al enterarse de tal composición (económica). Yufu Ogia trae noticias de Ochali en Bona (Annaba, Hipona) El 16 (de junio), a las 23 horas, llegó aquí Isuf Ogia con su (galeota?) enviado de Bicerta por el Ochali. Y trae la noticia de que dicho Ochali había llegado a Bona con 55 galeras; y salió de Estambul con 80, pero algunas las dejó antes de llegar a Navarino porque no eran aptas para navegar, y dos las hizo volver a Estambul con el presente del rey de Fez, habiendo hecho volverse atrás al capitán de Argel… y la galeota del rey de Fez, que llevaban el presente; y lo envió con dichas dos galeras; de modo que se quedó con 60 galeras, de las cuales 33 son de (“Janare”, jenízaros?), y se dirá su nombre luego. Hasán Veneciano tiene dominio sobre Ochali Tras llegar Ochali a Bicerta, envió a Morato Aga, su renegado, a Trípoli con cinco galeras para hacer que el ejército de ese lugar viniese a Argel por tierra junto con el de “Tamisi” (Túnez?). Dicho Ochali viene para ir a Fez, y es todavía General del Mar; pero Hasán Bajá lo manda y lo hace todo sin que ninguno lo contradiga, ni el mismo Ochali se atreve a contradecirle. Y ha sucedido que, habiento ordenado Ochali alguna cosa, y no gustándole a Hasán Bajá, no se ha hecho; y queriendo dicho Hasán Bajá alguna cosa y no queriéndola Ochali, no se ha hecho sino la voluntad de Hasán Bajá; y parece que lo teme y que tiene miedo de él. En suma, tiene dominio sobre él. El mercader Antonio Senchio y Ochali en Bona Desde Bona, dicho Ochali mandó muchos hombres por el país para ordenar que fuesen enviadas todo tipo de vituallas a Argel (o Argelia?) y se ha dicho que dicho Ochali quiere enviar dos galeras a Francia y que quiere que vaya con ellas Antonio Senchio; el cual Senchio en Bona hizo un bellísimo presente al Ochali, y entre otras cosas un reloj hecho como una galeras que voga con catorce remos y personajes, y cuando están todos se pone en movimiento y la galera voga; y ha costado en Francia 3000 ducados; y con ello, le ha dado a un jovenzuelo francés que gobierna (o maneja) dicho reloj, y se ha sabido que se ha hecho turco. De Tabarca le enviaron un presente, pero fue poco apreciado por ser pequeña cosa; y mientras remolcaban a la fragata que lo trajo, embarrancó dicha fragata y mostró tenerlo como augurio, pues se turbó mucho; pero hizo levar los remos y recuperar a los hombres, y con otra galera, después, lo envió a “Habarea” (Tabarca?). Todas las galeras de fanal han remolcado a las otras, y con estas 60 galeras ha venido toda la potencia del Turco, y con gran esfuerzo se ha conseguido armar (“portato armare”?) Conflicto con franceses de Hasán Veneciano en Tabarca Hasán Bajá fue a “Habarea” (Tabarca?) porque había sabido que en ese lugar estaban 8000 ducados de la talla (o tasa o rescate) de los (fr., franceses o frailes) para procurar apropiárselos, como hizo, a pesar de que se opusiese el señor Dioniosio Spinola, gobernador de ese lugar, que tenía orden del señor Marco Antonio Colonna de no pagar cosa alguna si antes dichos (franceses o frailes) no eran puestos en libertad. Pero este Hasán Bajá pensó de inmediato la manera de engañar o estafar a uno y a los otros, como hizo; y, así, puso en libertad a dichos (franceseso o frailes), que se embarcaron en una nave que se encontraba en este lugar, y entonces dicho señor Dionisio no pudo evitar hacer el pago. Una vez recibido los dineros, por la noche, estando dichos (franceses o frailes) embarcados, dicho Hasán Bajá se arrimó con su galera y volvió a tomar a estos (franceses o frailes), amenazando incluso con tomar la nave; y, así, se la ha traído consigo aquí, a Argel. Es verdad que ha prometido dejar ir a fray Alphio Capuchino a procurar lo que resta de dicha talla (o rescate); el cual pensaba pasar a España, pero después le ha parecido mejor ir a Génova para después pasar a Milán, Venecia y toda la Lombardía; y se embarcará con Oratio Donagio que partirá para dicho lugar de Génova en tres días. El tal Hasán Bajá ha traído también aquí a todos los “Canagheri”, y hasta el momento no ha venido el rescata de ninguno de ellos. Llegada de Ochali a Argel el 17 de junio a mediodía El 17 (de junio) a mediodía llegó aquí Ochali con 55 galeras y se le hizo una bellísima entrada (o recepción), a pesar de que los genízaros murmuraban que no le quería recibir; no obstante se tranquilizaron y no les quiso aumentar la paga como es lo acostumbrado por los otros reyes, por lo que quedaron muy mal satisfechos (o contentos). Verdad es que cuando lo acompañaron les hizo dar un saquito de sultaninos, que eran 3000, y surgió una disputa entre los genízaros de Argel y los de Estambul porque ninguno de ellos quería acompañar solo a dicho Ochali; sin embargo, se arreglaron y fue acompañado por los de aquí, y entre ellos estaban el “Odabassi” y el “Balucobassi” de Estambul. (Parece que hay un salto, comienza PICT 04…) (Pero la gente) se salvó. Caito « Alí Pichenino » ha recuperado cien doblas, que le tomó Giasco (Giafer ?) Bajá, por orden de Ochali. Embajada a Marruecos con arraez Mami Gancho A las dos de la noche han salido para « Tutavano » (Tetuán) dos galeotas, una del « Rey de Fez », la que iba con el presente y Ochali la hizo volver atrás, y otra de Mami Gancho; y llevan a los embajadores que iban al Turco; esto es, uno de los dos. Y manda Ochali pedir 5000 escudos para los gastos de la armada, el diezmo de los 800 cristianos de la Rota (o derrota) del rey de Portugal, y (« motigali ») 2000 (escudos) al año de tributo, amenazándole con quitarle el estado (el poder) si no le da todo, y si se lo da que lo dejará en el estado (en el poder) sin molestarle. Ochali, Morato Arraez y los franceses El cónsul de Francia procuraba recuperar todos los franceses que son esclavos. Y, así, se ha quejado a Ochali sobre cómo la presa de los (arraeces o rais?) son naves francesas. Y, así, este Ochali ha mandado llamar a Morato Rais y a los otros cuatro, y les ha dicho que quiere que dicha presa se meta en el depósito hasta tanto se aclare si es de franceses; y que a los leventes les daría el diez por ciento. Sabido esto, los Arraeces han liberado algunos franceses y han hecho un presente a Ochali de no sé cuántos miles de escudos, y todo queda arreglado. Y para mostrar Ochali que quiere seguir lo que han dicho (o acordado), ha quedado en avisar al cónsul de que se toman todos los franceses, aunque no ha conseguido más que de cuatro a cinco. Junta, Divan o Duana de jenízaros y conflicto por pagas El 28 (de junio) los genízaros han reunido Junta (Divano, Duana) ante el Ochali para hacerle escribir (o registrar) las pagas que son de los chacales que están forzados en galera, y no solo no se los ha querido registrar sino que también ha amenazado a los genízaros, si querían hacerse colgar del cuello (o ahorcar). Conflicto sangriento entre genízaros y con Ochali El 29 (de junio) los genízaros ya se habían puesto descontentos por lo sucedido; y, así, tomaron ocasión de quejarse porque el Ochali había dado pólvora y balas a los genízaros de Estambul; y, así, se amotinaron y dijeron que no querían ir al ejército (o en campaña) con Hasán Bajá si no iban tantos de Estambul como de ellos, dando a entender a las claras que si solamente ellos iban en campaña, Ochali se quería adueñar de la tierra y poner en la guardia de ésta a dichos genízaros de Estambul, para después expulsarlos a ellos y asesinarlos a todos. Y, así, cuando se salieron del Duano (Junta, Duana), fueron a Ochali y le dijeron que querían saber quién era el rey de esta tierra, y que querían ver el comandamento (la orden) del Turco. Y no se la ha querido mostrar, por lo que han entrado en grandísima sospecha, teniendo dudas sobre si entre ellos no tendría partidarios; porque ya tenían por sospechoso al Aga y a otro Cartagiali que vino con él de Estambul, y otros tres que en el tiempo de la tormenta (jaleo o discusión) de Hasán Bajá fueron apartados de allí; y eran « Baluco Bassi », y habían ido a Estambul con ese Hasán Bajá, y les había hecho dar (en blanco) a cada uno, que son de ingresos al menos 500 escudos al año ; y eran aquellos que llevaban el dinero y los presentes por parte de Ochali a los genízaros para atraerlos a la parte de dicho Ochali. Y vueltos al los mataron. Mataron al Aga y al Cartagiali, y hubieran matado incluso a los otros si los hubieran encontrado; el cual se llamaba « Giaser » (Giafer?) Aga. Los grupos de genízaros que cobran la garrama Visto esto, el Ochali tuvo a bien ir a embarcarse porque pusieron guardias en las puertas y… dichos genízaros no quisieron que se embarcase. Había un « campamento » (cuerpo o grupo militar) fuera para entrar y el Ochali no quería que entrase, pero lo hicieron entrar, y mandaron llamar de inmediato al otro; estos son grupos militares que los bajaes mandan a las « garramas », esto es a recoger los diezmos. Los cuales genízaros dejaban entender que querían que « Giafer » Bajá volviese al primer lugar, puesto que el Ochali no les ha mostrado los comandamentos (órdenes del Turco), diciendo que no querían aquí tantos reyes ni tantos bajaes, que causan mucha confusión los « Ogobassi », que son los que están para ser Aga, y los « Bassodas », que son aquellos sin los que el Duano no puede concluir (o decidir) cosa alguna. Sigue el conflicto entre Ochali y los genízaros Tras matar al Aga, fueron al Ochali y le dijeron que habían sabido que él los quedría hacer pedazos (o matar), y que querían saber la causa, puesto que así les había sido referido por aquellos que también le decían a él lo que no era, y que esta era la causa por la que habían matado a los dos; y que así había que hacer con quienes iban (informaban o intrigaban?) de una parte y de otra; y, así, bajaron la cabeza en señal de reverencia, diciéndole que si merecían castigo por esto que se lo diese. A lo que respondió que no era verdad, que él jamás tuviera tal ánimo (o intención), y que él no ha venido aquí para quitarles nada de lo que se les solía dar; y esto porque ya le había hecho quitar la comida del día, y muchas otras cosas como carne, miel, manteca y arroz, que se suele dar al Aga y a muchos otros; y que si tomaban Fez, que si a los otros les aumentaba una dobla en la paga, que no les quería acrecentar dos; y que si los genízaros de Estambul lo habían referido (o vuelto a hacer?) mal, que al saberlo les habría castigado muy bien, y si eran como ellos que los castigara, porque así era justo, porque su intención era sólo el deseo de castigar a los bellacos. Los genízaros más enfadados con Hasán Veneciano que con Ochali Dichos genízaros están más airados (o enfadados) con Hasán Bajá que contra el Ochali, porque dicen que él ha causado todo este mal. Y que ha hecho venir aquí al Ochali sólo para vengarse de ellos. Y están enfadados incluso con Ramadan Bajá, al cual solían venerar mucho y tenerlo por padre. Y esto dice que es porque él, junto con Hasán Bajá, ha traído aquí a la armada. Los « Solachi » que suelen estar en la guardia del bajá, se fueron al « Dacino » y lo dejaron, cuando mataron a Cortogiali, habiéndose ajustado (« legato ») que si lo ponían en su lugar que les contaría bastantes cosas; y de la misma manera los « Odobassi » mostraron quererlo salvar; pero los « oldas » lo mataron porque así lo habían acordado entre ellos. Estando en este motín, los genízaros no hacían saber nada al bajá, como era habitual informar de todo al rey, ni el rey a ellos ; y, así, eligieron un nuevo Aga, estando en estos tumultos, y nada más elegirlo fueron los genízaros a casa del Ochali, como es costumbre ir al bajá para que sea confirmado por él. Y fue allí con muchos « Balucobassi », y se volvió sin hablar con el Ochali; pero hablaron con Hasán Bajá, general por parte del Ochali, que aceptó el nuevo Aga. Visto esto, los genízaros ordenaron que todos los cristianos debían embarcarse, porque temían que en caso de refriega fueran ellos el mayor enemigo que tenían, y particularmente los venidos de Estambul; también dispusieron que Alí Bajá y todos los venidos de Estambul deberían volver a Estambul; y esta resolución se tomó con el nuevo Aga. Y, en suma, se permitieron decir que no querían aquí más de un bajá, y que querían que fuera « Giafer » Bajá puesto que el Ochali no ha mostrado las órdenes (o comandamento) del Turco. Dichos genízaros hablaron con el Ochali de este modo: que se contentaban con ir a Fez con ellos, puesto que habían venido para aquella empresa, pero que no querían que se impidiera hacer castigar a los bellacos. Y esto lo han dicho porque él no quería que mataran al Aga y a los otros dos. Y también le han dicho que si él quiere quedarse aquí, ellos estarán muy contentos. En este tumulto los genízaros amenazaban con matar a Ramadán Bajá porque había consentido que viniera la armada acá; y que debía haber venido él solamente porque de inmediato hubieran tomado Fez, como ya antes habían hecho dos veces. Volvieron después a decir al Ochali que si venía por rey de aquí, o para andar a Fez, que mostrase la carta del Gran Señor; y que de inmediato se irían con él. Y no se la quiso mostrar. Mientras tanto se hizo de noche, y el Ochali hizo dormir en su casa y en el contorno vecino a 800 genízaros de Estambul, armados, porque se temía que por la noche podía surgir alguna revuelta. Noticias de Tetuán y alarmas corsarias El 30 (de junio) llegó aquí de Tetuán (Tutuano) la galeota del « Caxes » y se supo que en Fez ya tenían noticia de la armada y que se preparaban para combatir. Y ha pasado (o viajado) en seis días. Se ha dicho que las galeras de Malta han apresado a Morato Aga, que fue enviado por el Ochali a Trípoli con cinco galeras, pero no se tiene por cierto. Sigue el conflicto de Ochali y los genízaros Todos los genízaros fueron a donde Ochali porque quieren ver las órdenes escritas (o comandamento) del Gran Señor, si son para ir a Fez o para quedarse aquí. Y no se las quiere mostrar. Y también enviaron a decir a « Giafer » Bajá que volviese a su puesto, el cual ha respondido que no quiere. Y el Ochali, entonces, ordenó que de nuevo fuesen echadas al mar las galeras que había hecho sacar a tierra. Poco después de sucedido esto, el Ochali aceptó al nuevo Aga. Y cuando lo fue a visitar, le dio un caftán de brocado. Y, así, le dijeron los genízaros que querían saber lo que había venido a hacer aquí, a lo que les respondió que para ir a tomar Fez. Le dijeron que para hacer esto no era conveniente sacar las galeras a tierra, y así hizo embarcar los « vasi » (o bucos ?) y los « palati » (palamento o remos ?). Le dijeron también que para tomar Fez no les era necesario él, y que podían tomarla otra vez como lo habían hecho otras dos veces. Y que se lleve de aquí a tanta gente y galeras, porque podría quemarlas algún moro, estando las galeras en tierra, o incluso suceder alguna fuga de cristianos y hacerlo ellos. Y que ya se avecinaba el invierno y al estar aquí tanta gente se morirían de hambre. Y que lo habían de hacer puesto que no eran necesarios. Cuando supo de todo esto, el Ochali dijo querer volver a Estambul porque veía que ellos estaban buscando revueltas. Sabido esto, los genízaros le dijeron que se habrían contentado con que se quedase aquí, con diez galeras, no ya como bajá, salvo con comandamento (o orden) del Gran Señor; y sin concluir nada los genízaros se fueron y todo quedó así, en suspenso, y medio tranquilizados, aún fiándose poco unos y otros ; verdad es que los « Bassodas » volvieron a la guardia del Ochali, « como » bajá, como es lo acostumbrado. La principal causa que hizo morir al genízaro Aga fue que en el Duano (Junta o Duana) dijo a los genízaros que no estaban en el buen camino; a lo que respondieron : ‘Entonces, ¿somos rebeldes ?’ También les dijo: ‘Si vosotros sois rebeldes, entonces yo quiero ser rebelde, pero no estáis en el buen camino’. Y entre ellos dijeron: ‘Este es del bando del Ochali’. Y se fueron los Mazul Aga; y una vez idos, lo mataron y lo hicieron cuartos (o descuartizaron). El Ochali hizo decir a dichos genízaros que se fuesen a Fez con Hasán Bajá y Ramadán Bajá, pensando así tranquilizarlos, pero consiguió lo contrario; y que el tenía a bien el irse. Y por tal causa tomaron odio también contra dichos Hasán y Ramadán Bajá, pues se temían que en esto podía haber algún tipo de traición. De nuevo envió a llamar el Ochali a los genízaros y les dijo que ellos, con su Aga, se dirigieran a Fez; y que él iría a Porto Novo y, mejor dicho, pondría su acampada con la gente de las galeras, y después, todos juntos, se dirigirían a Fez. No quisieron decidirse, sino que le dijeron que iban a ir a decidirlo al Duano porque faltaban muchos, y que ellos sin los otros no podían tomar la decisión. Vueltos al Duano decidieron que no querían ir, diciendo que una vez que ellos se hubieran ido, él volvería aquí con las galeras y se apoderaría de la tierra. No supo el Ochali que respuesta darles; hasta que, de repente, se fue a embarcar, temiéndose lo peor, e hizo embarcar toda su ropa (o bienes) y gente, con determinación de irse de inmediato a Estambul. A mediodía todos habían embarcado, así como la mayor parte de la ropa, y metido dentro el palamento (o los remos). Y una vez embarcado, fueron a él de parte de los genízaros el « Odabassi » (Bash Odas) y « Mesno Bassi » y Aza Bajá para saber quién les dejaba por Rey; con orden de que, si les decía que les dejaba a « Giafer » Bajá, que lo aceptasen; pero si les decía que quería dejar a otro, que no lo aceptasen si no les mostraba el comandamento (u orden escrita) del Gran Señor. Y que aún si tenía tal comandamento, que no lo aceptasen si no se obligaba a darles sus pagas y partes, y mantenerles todos sus privilegios. Entre estos « bisbigli » (o toma y daca) no faltaron personas que procuraban acomodar las cosas; y, así, a las 22 horas se hizo la paz. Y el Ochali desembarcó con toda la gente, tras prometer no derogar ni un punto de los privilegios de estos genízaros, sino aumentarlos. Bernicheloru Mazul Aga, uno de los principales y una cabeza bizarra y bravo hombre, que en otra ocasión dio un bofetón al Ochali (o Escandeliza), estuvo dos días en el Dua(no), porque éste era uno de los que el Ochali quería hacer morir, y no quiso ir a la galera cuando se hizo la paz, a pesar de que fuese como principal Mazul Aga. A pesar de que a él le tocaba ir como uno de los principales Aga. Y dijo… ‘Yo he hecho cuatro cosas por cada una de las cuales merecería cuatro muertes, pero todas las he hecho para el mantenimiento y no por privilegios’. Al cual le respondieron que no pusiese en duda que todos estaban dispuestos a morir antes que dejarse quitar un cabello. Y con él fue « Catramosa » (Caito Musa ?), hombre principal cercano a él. Habían decidido con firmeza dichos genízaros que si el Ochali se iba, que antes dejase restituído a « Giafer » Bajá todo aquello que le había tomado a todos los otros; y de esta revuelta había sido inculpado dicho Giafer Bajá, y no merece tal culpa. El Ochali, después de hecha la paz, les (reprochó) mucho que hubiesen matado a los dos. Le respondieron que se lo merecían. Y, además, cómo eran de aquellos de la tierra que le decían a él mal de ellos, como eran también los dos que les confirmaban cómo él los quería matar a todos. A los que les respondió que no se fiaba de ellos, e incluso les dijo que si querían los haría reenviar a Constantinopla. También les dijo el Ochali que no tenían que pensar en absoluto que él hubiera venido aquí sin comandamento, a pesar de que no lo hubiese mostrado, y que sabían bien que él mandaba en toda Turquía; con lo que se había resuelto a venir a dejar (su hacienda ?), y que había traído consigo todos sus bienes para dejárselos a ellos, puesto que aquí comenzó su grandeza; y muchas otras dulcísimas palabras. Con todo esto, dichos genízaros no desconfiaron y tenían sus dudas sobre si no serían engañados con tales palabras. Argel en los primeros días de agosto El 2 de agosto, el Ochali ordenó leer el comandamento del Gran Señor a los genízaros. A la hora de comer el dicho Ochali fue a la “amà” (Yema o Junta o Duana?) con todos los bajaes y fueron allí para plantar su pabellón y para decidir enviar el campo (o ejército) fuera; y fue allá acompañado por los genízaros de Estambul… y Cartagiali de aquí (?). El Bajá ha echado bando de que ningún turco ose tener problemas con otro porque no está bien que creen querellas si no es con los cristianos, y que ninguno hable mal del otro; y se les procurará rehacer lo que sea de paga al aumentarla dos veces, y si no va con paga, le dará cinco veces; y no denunciándolo y sabiéndose, se castigará a los dos. El 9 (de agosto) llegron aquí dos galeotas que Alí Bajá dejó en los Monasterios, una de Morato “Gantio” (Mami Gancho?) y la otra de Sanico. Se ha sabido que estaban galeras de cristianos en la Goleta, unos decía diez, otros doce, cosa muy disconforme, pero cosa cierta es que había alguna. Un turco enfermo hizo llamar a su patrón y con un cuchillo le dió en el pecho, y depués le dio a él tres heridas y murió; y el patrón, de aquella herida, estuvo a la muerte. Y esto pasó sobre la galera de Hasán Corso, chiaya de Ali Bajá. Y dicho turco hizo esto por desdén (ofendido) pues había estado su patrón tres días sin ir a visitarlo. El 4 (de agosto) salió la nave inglesa (?), la gruesa, porque la otra, por la gente perdida, no se pudo armar para ir en corso (+/-?). Hasán Bajá hizo encadenar a Roldán, mercader valenciano, y a Bartolomé Pessette, mercader corso, porque le tomó una mujer que dicho Roldán había comprado con una hija suya; y temiendose que fuese a quejarse al Ochali, le hizo encadenar. Verdad es que le ha hecho restituir el dinero del patrón de quien la compró. A mediodía ha llegado la naveta de « Giaches Ferra », francés, venida de Marsella, hecho el viaje en cuatro días desde Marsella (+/-), y se ha sabido que en Lion hay peste. Se ha sabido que el Cigala, en Estambul, no tenía ya ningún cargo, por haber sido encarcelado pues quería huir a la cristiandad; pero ha vuelto con los suyos; le han dicho también… de Alí Pachá, lo han nombrado « Nes Pachá ». Salida de naves de Argel El 6 (de agosto) se fueron veinte galeras, diez para Estambul y las otras para ir a Bona a por trigo, aunque otras se cree que han ido de escolta de « Monte Aga », que fue para Trípoli. Sobre la galera de Ochali duermen 50 genízaros de la tierra cada noche porque no quieren que se pueda embarcar sin su conocimiento. Hasán Pachá (o Bajá) me ha hecho encadenar diciendo que había rescatado a tres de sus cristianos que habían huido cuando se fue de aquí; y si bien fueron rescatados por « Amda Sueasetto », ha sido necesario para liberarme pagar 200 escudos de oro en oro. El 9 (de agosto) partieron tres galeras para ir en corso, a saber, « Sup. Ogia », Hasán Bajá de Cantali y « Giacer Montale », y se dirigieron al Estrecho. El 10 (de agosto) salió « a la sala » (o la oración ?) la barca de « Ant. Talss » para el Colo y después pasar a Marsella. Se ha sabido que el Ochali ha venido aquí bajo el pretesto de que muchos navíos cristianos andaban en corso, y entre ellos Marcello Doria ; y ha salido fuera para procurar extirpar a los corsarios cristianos. El « Mufti » (Mofeti) de Estambul, que es como el papa, ha hecho una súplica al Gran Turco diciéndole que no puede ser buen turco quien levanta la espada contra otro turco, y por esto Ochali procura hacer tributaria a Fez sin guerra, porque esa es la voluntad del Turco. « Iles » (Ilias o Elías, o Alí?) Bajá ha (¿ofrecido?) un millón de oro al Turco, « gran » capitán del Mar, y todos los del Serrallo le favorecen por ser también él del Serrallo. Se tiene por cosa cierta que si Hasán Bajá no se hubiese ido con el Ochali, habría tenido toda cortesía; y todo el mal que hace Hasán Bajá viene de que Ochali dice no haber venido aquí para ganar dinero, sino sólo para gastarlo y ganarse un buen nombre con todos. El Ochali, en los Monasterios, hizo justicia de dos cristianos porque habían matado a su patrón; porque, habiendose concertado en llevarle la galera, volviéndose dichos dos cristianos al jardín con dicho su patrón, y habiendo los otros cristianos tomado la galera, viendo perdida la libertad, resolvieron matarlo. Y después, como desesperados, se embarcaron en una barquita sin remos ni vela; y, así, fueron por ello condenados. El 12 (de agosto) el Ochali envió a llamar a todos los mercaderes y les ha dicho que los ha mandado llamar para hacerles saber cómo el capitán Perarchi era el mayor bellaco y el mayor traidor que se puediera imaginar; y a esto estaba presente el dicho Perarchi; y lo replicó por tres veces, y le dio 700 bastonazos, y después lo mandó a galera, amenazándolo con hacerle morir; y esto porque, aunque ponga como excusa que un hermano del dicho envió los dichos 500 escudos con una nave inglesa, la cual le los llevó, y quejándose el Petrachi del hermano, el Ochali le mandó decir que no quería su dinero y que no era justo que el dinero de uno tan mentiroso tocase lo suyo; y que de todas formas lo quería hacer morir con una muerte jamás oída; y si el hermano cumplía, lo habría dejado también a él bajo su palabra. Llegada de naves y banquete de Ochali con los arráeces El 13 (de agosto) llegaron aquí cinco bajeles, a saber, una bastarda deBajá, que era rey de Trípoli y fue nombrado rey de Túnez, y es eunuco del serrallo del Gran Turco. Los otros bajeles son el hijo de « Cara » Mostafa, Maltrapigli (Maltrapillo), Giafer Genovés y « Cuchuich » Morato; y el dicho « Cuchucs » Morato y Giafer Genovés vienen de corso desde el golfo de Venecia, y han tenido bonanza, y han tenido caza de las galeras de Venecia, de las galeras de Sicilia, Malta y del Gran Duque, a pesar de perder once fragatas entre aquí y Túnez. Los genízaros han convidado al Ochali « ali Ama » y fueron hasta allí todos los beis y sangiacos; y después de haber comido lo genízaros le han pedido que les aumente la paga, como es acostumbrado hacer por todos los otros reyes. El cual les dijo cuánto querían que se la aumentase. Le dijeron: ‘media dobla’. Y él les dijo que le registrasen (o escirbiesen) una; y les añadió: ‘Vosotros bien sabéis que yo soy vuestro y que vosostros sois mis hijos’. Y, así, cada uno quedó contento, e hicieron muchas manifestaciones de alegría. Y llegado que fue a casa, dio un saquito de aspros a los genízaros de aquí y otro a los de Estambul. Y todo el mundo quedó contento y tranquilo. Se piensa que Chaia Chilibi se quedará aquí como rey. Avisos por nave de Barcelona El 18 (de agosto) llegó aquí una barca de Barcelona; viajó en ocho días, de los que cinco estuvo a la cadena. Y se ha sabido que Juan Andrea Doria había hecho despalmar sus galeras para transportar a la emperatriz de España, que iba al gobierno de Portugal; y la chusma de su capitana iba toda vestida de damasco cremesí. Y que en Barcelona habían puesto en agua doce galeras nuevas; y se rumoreaba de guerra entre España y Francia; pero esto es lo que confirmadamente suelen referir los franceses, así como que el fruto del rey de Francia es Flandes, lo cual no se cree. El 16 (de agosto), habiendo sabido el Ochali que la noche anterior había llegado aqui una barca de Barcelona, que era de Bartolomé Somma, y que no había traído sino cuarenta botas de vino, la hizo expulsar con mandarle hacerse de inmediato a la vela ; pero por intercesión de amigos, la hizo volver al puerto a la noche siguiente. A media hora de la noche llegó aquí el jefe y hombre principal de esta tierra, que se había marchado por las « avanías » que le fueron hechas por Giafer Bajá, y bien le costaron 18 escudos; y de inmediato fue a visitar a Hasán Bajá, que a su partida lo había dejado aquí como su (« me hil » ?), y le hizo muchas cortesías. Hasán Veneciano y Hasán Corso, chaia de Ochali. Entre Hasán Bajá y Hasán Corso, chiaia del Ochali, se ha seguido (disputa ?), y esto porque habiendo enviado los judíos sesenta (escudos ?) de « levito » (deuda ?), dicho Hasán Bajá tomó veinte y dicho Hasán Corso no lo quiso aceptar, diciendo que le bastaban cuarenta (escudos ?) y no el tercio para hacer que él no reclamara al Bajá, y sugirió que le quería quitar de chaia aunque hubiera sabido ganar cien escudos, porque él tomaba todo el beneficio y todo el deshonor era para él. El 19 (de agosto) entró un hijo del rey de Cuco y fueron a su encuentro todos los genízaros, y el Ochali le ha dado un bellísimo caftán de brocado. Se sabe que el Ochali está muy melancólico por haber venido aquí y haber encontrado el país muy estropeado y muy diferente a cuando estuvo aquí la otra vez, y porque se teme que el Turco nombre a otro Capitán del Mar, lo que significaría que debía volver a Estambul sin ir a Fez. El Ochali ha mandado llamar a (padre ?) Stefano Boero, que estaba de partida para Mallorca, y le ha dicho que diga al virrey de aquella isla que se ha enterado de que de aquella isla envían socorro, y no lo deberían hacer porque es contra la tregua hecha entre el Gran Señor y el rey Felipe; y que si fueran así, que él tiene también bajeles para enviarle, queriéndose servir… tanto de aquellos que ha dejado ir como de aquellos que aún irán, porque se preparan otros seis. Hasán Bajá le ha dicho incluso que los tres mallorquines que tiene y fueron tasados en 3000 escudos, puesto que no lo han cumplido (o satisfecho) a su tiempo, que no los quiere dar ya por esa tasa; y lo ha hecho para que tengan más cuidado de enviárselo de inmediato, aunque no se cree que pueda faltar a su palabra. Incidentes a causa del vino El Ochali también le ha dicho que dijese en la cristiandad a los mercaderes que no traigan vino, puesto que no les dejará entrar ninguna (nave ?), como no dejó entrar la de Barcelona. Se ha dicho también que no hay ninguna orden para ir en campaña, y que el Ochali ha ordenado a las veinte galeras que ha enviado a Estambul que si encuentran (quien se mueva lo hundan ?) si no sigue la orden conforme a su voluntad, de manera que no haya causa de mayor revuelta, y (está todo) muy confuso (+/-). El 20 (de agosto) algunos genízaros borrachos en el baño de los cristianos del Ochali montaron un escándalo con los taberneros; y queriendo el guardián bajá (o Bassi ?) mantener la parte de los cristianos, lo amenzaron con quererlo matar; de entre los cristianos hirieron malamente a un genízaro, y el baño ha sido clausurado durante tres días porque temían que el Ochali no tomase ocasión de revuelta; la cosa se tranquilizó, no obstante, y queriendo saber el Ochali qué cristiano había herido al genízaro, hicieron jaleo diciendo: ‘Todos lo hemos herido’. Y, así, no se habló más de ello porque en verdad él los trata muy bien. Corsarios con presa de Ayamonte y avisos El 22 (de agosto) a mediodía llegaron aquí dos galeotas de corso, una de Amisa Rais (o Arraez), la otra de Hasán del Morabuto, los cuales han apresado cuarenta cristianos en Ayamonte; y se supo que en el « Faro » despalmaban dos galeras y que el duque de Medina pasaba con treinta galeras a la « Sarchia » para llevar a Fez embajador enviado por el rey Felipe; el cual rey de Fez se ha hecho tributario de ese rey Felipe, y le ha dado Larache; y esto porque dicho rey (de Fez ?) se había dolido de que causa molestias a sus tributarios contra los capítulos de la tregua, y que tiene justa causa para romperla, puesto que se dice que no ha sido hecha sino para sacar de Constantinopla al señor « Juan de Margliani ». A prima de la noche ha salido el capitán (« Arnaut Mamní » ?) para ir a buscar una fragata mallorquina de corso que ha sido descubierta entre aquí y Bugía, y se ha emboscado con la galeota de Morato Francés, su renegado. Fiesta con Ochali en casa de Ramadán Bajá. El 24 (de agosto) Ramadán Bajá convidó a Ochali con todos los beis y sanjacos a su alquería y estuvieron todo el día de fiesta. Hasán Bajá ha cumplido con Antonio Borlas por 2000 doblas; no le faltarán trabajos. Se ha sabido que, antes de que pasen pocos días, habrá nuevas revueltas porque los genízaros no están satisfechos y no esperan sino que se haya terminado de dar las pagas. Tiberio Imperato en Argel de nuevo El 25 (de agosto) poco después de atardecer, llegó aquí una barca francesa venida de Bicerta cargada de trigo del Bajá, y con ella ha venido Tiberio Imperato, que fue aquí el limosnero del reino de Nápoles, el cual había pasado a Túnez para hacer… rescates, pero visto que las galeotas habían venido acá se ha resuelto a venir aquí no como limosnero sino para ver a los amigos. El 26 (de agosto) el Ochali dio veinte aspros a los marineros de la armada, que no han sido más de trescientos, para que fuesen a hacer un descanso, y han ido por jefes suyos “limp.? Denti” y Hasán Rais Genovés, y han ido armados. Nombre de los beis, que no son más de veintisiete: 1 El Capitán Bajá 2 Ramadán Bajá 3 Hasán Bajá 4 Giaser Bajá (Giafer o Jaffer?) 5 Chiara Chilibi (Kara Celebi?) 6 Amato Chilibi (Amad Celebi o Ahmed Celebi?) 7 Regrese Bey (Regeppe Bei?) 8 Morato Bey 9 Graim de Cortoauli (?) 10 Agi Isufe (Hadj Yusuf?) 11 Mostato de Ziglio (Mustafa de Ziglio?) 12 Mamuz Bey (Mahmud Bei) 13 Isufe Bey, Calavrese [Calabrese, de Calabria] (Yusuf Bei Calabrés) 14 Mani Bey de Caragiali [debe ser Mami Bey o Mami Ra’is] 15 Marise Chiaia (?) 16 Asan Corso, Chiaia de Lochiali (Hasán Corso, Chaia del Ochali) 17 Manu Chiaia de Asan Bassa (Manu, Chaia de Hasán Bajá) 18 Solimam de Catarea 19 Carto Mam et Pamengo (?) 20 Asam Genovese (Hasán Genovés) 21 Capitan Pichiemti (?) 22 San Giachetar (?) 23 Cochiuche Asam (?) 24 Il figlio de Regrepe Bey (El hijo de Regeppe Bey?) 25 Borreschiglie (Borrasquilla) 26 Il figlio de Froco (El hijo de Froco?) 27 Il figlio de Permis Bey (El hijo de Permis Bei) Los capitanes son todos de fanal. No se siguió nada digno de referirse nasta el 27 de agosto. Los días finales de agosto en Argel El cual Ochali ha venido para estar aquí tres años, mientras dura la tregua, aunque se entiende que no durará sino lo que tarden en tomar Fez; y es rey de Argel y siempre que salga tiene potestad para dejar aquí a quien le venga bien, e incluso en toda la (“Basteria” o Berbería?). Con el presente de Fez solamente fueron cuatro hombres de Fez con uno de los embajadores, y el otro se volvió atrás cuando se embarcó con la galera de “Hasán” Bajá, quien le ha hecho de continuo grandísimas caricias (o atenciones), y se sabe que es el más rico hombre de Marruecos. El 28 (de agosto) desembarcó el Ochali y se alojó en la casa de la marina, y se hizo grandísima salva de artillería; y estaba acompañado por Hasán Bajá y Ramadán Bajá; y en la salva de la arcabucería fueron muertos tres turcos por soldados bisoños (o inhábiles o poco prácticos) y, así, se suspendió en el momento mejor. El cual Ochali hizo quemar por la costa todas las fragatas de corso, y no quiere que se vaya en corso; y ha dicho que quiere mandar llamar a Morato Bei. Se entiende que si toma el reino de Fez por las armas dejará a Hasán Bajá en Marruecos (Marraquech) y a Ramadá Bajá en Fez. Hasán Bajá está en el colmo de la Buena Fortuna, lo que parece una gran cosa habiéndose ido de aquí más procesado que nunca antes otro Bajá había estado; y se temía que el Turco lo iba a hacer morir, y a él le ordena y no al Ochali, el cual no puede estar una hora sin él, y navegando, muchas veces, con una fragatina enviaba a la galera de Hasán Bajá a tomar de su comida y sus sorbetes, diciendo que tenían mejor sabor que las demás. El cual Hasán Bajá ha ido tres veces a besar el pie del Turco, cosa no vista nunca de otros bajaes, porque con gran dificultad pueden ir una vez, y muchos no pueden ir; y le dio un caftán de tal manera que fue envidiado por todo Estambul. El Ochali, en los secaños de los Gelbes (“Gerbi”?), tomó una fragata con treinta hombres. El 20 (de agosto) Giafer Bajá envió un presente al Ochali: diez piezas de paños, dos saquitos de dinero, tres caballos y otras gentilezazs; y a la noche, cuando se lo llevaron, se lo devolvió todo; y se cree que es por querer más y que quiere tomarle todo lo que ha tomado (a los otros Caitos?). Se ha sabido que el Capitán Bajá quiere enviar dos galeras a Fez para saber si ese rey quiere enviar un presente, y que si lo envía no irá con ejército; no solo se piensa que es para sacarle dinero sino también para ir allá con el ejército, aunque se tiene por cierto que no va a ir antes de que venga respuesta de Estambul. Conflicto del autor con Hasán Veneciano Hasán Bajá me ha mandado llamar por Mami Chaia, y se quejó de mi este Hasán Bajá con decir que he rescatado dos de sus cristianos… cuando partí de aquí, y no es verdad, porque fueron rescatados por Andrea Becarello; y uno se llama Cipriano Andora y el otro Estefanino; y me ha amenazado con darme 2000 bastonazos y meterme a la cadena a bogar en el remo a cambio de ellos. El 21 (de agosto) las mujeres de Bendelli Alí, al que le cortó la cabeza Giafer Bajá, con muchas otras mujeres, fueron a la puerta de Giafer Bajá a pedir a gritos justicia; y sabido por el Ochali, lo mandó tomar y le amenzó mucho diciéndole que quiere saber cómo lo había matado, y que le venían ganas de hacerlo (emparedar o aplastar en mortero?); y que si había matado a Bendeli Alí, el genízaro Aga y el Califa, para tomarle su haber, que lo castigará muy bien ; y se volvió muy asustado a casa, y poco le faltó para que no le metiera en la cárcel; y que no debía tomar su ropa o haber sin que la registrara por escrito el Caito de los muertos. E hizo dar mil bastonazos al Odobassi (de aquellos « Rumelios »?) que le cortó la cabeza a Bendeli Alí, y después hizo encadenar al que se llama tal (en blanco); y venido el que le cortó la cabeza, tomará su parte el que se llama Deli Daimar. El 22 (de agosto) los genízaros estaban con gran jaleo y no reunieron Duano por miedo de que el Ochali no les hiciese alguna burla, y estaban con gran tumulto. El Ochali ha ordenado a « Giafer » Bajá que restituya los 15000 escudos y los 800 remos que le tomó cuando vino aquí. Otros conflictos en Argel Hasán Bajá hizo meter a la cadena en Bona a Sabam Veneciano, aquel que ya había sido su cómitre (« comito » o comisionado?), y cuando dicho Hasán fue a Estambul se fugó y permaneció aquí; y lo quería hacer colgar del cuello, pero el Sabam, con sus trapacerías (« trilegnarie »?) está más en su favor que nunca antes, y es cómitre (comisionado?) como antes, y el menor bajá incluso está a su « lico ? » con haberle hecho un regalo… : no solo dicho Sabam ha prometido a Hasán Bajá descubrirle algo que le hará embolsarse 30000 doblas, sino también ha acusado a los Arraeces que hicieron la presa del aceite que no han declarado toda la presa. Corsarios ingleses en Argel El 22 (de agosto) a mediodía llegaron aquí las dos naves inglesas que los días pasados salieron de aquí para ir en corso, y combatieron a dos naves, que le mataron unos quince hombres y les hicieron muchos, y no las pudieron tomar. Y después fueron a Mallorca, en donde ya habían sido avisados por una barca francesa; y habiendo enviado a hacer aguada, les apresaron 16 hombres, con lo que volvieron aquí con pérdida de 32 hombres y muchos heridos. Nada más llegar aquí, pidieron a Alí Bajá pólvora, municiones y vituallas, y se lo hizo dar a su gusto; y bravuconeaban que querían ir a tierra de cristianos. Esta es cosa que merece remediarse porque ellos van con algunas mercancías y al encontrarse con galeras de cristianos pasan por mercaderes, y bajo este nombre asesinan a todo el mundo, y de los turcos no tienen miedo porque mantienen el secreto. Llegada de Morato el Grande a Argel El 24 (de agosto) llegó aquí Morato Arraez el Grande con otros cuatro bajeles, los cuales tomaron a “Stave” Bertone con 200.000 escudos; y ya le habían dejado ir porque eraban cargados de sal, pero dos marineros dijeron a dicho Morato Arraez que si tenía a bien darles libertad que lo harían rico; y, así, se lo prometió y se la dio; ellos le mostraron donde estaban dichos dineros. Y se ha sabido que todavía han quedado 16 saquitos que se habrían perdido de seguro porque los dejaron en poder de la fortuna del mar; y estaban allí diez mercaderes, que en Larache se rescataron con 10.000 escudos, y han tomado a 150 hombres, y no han apresado a más porque no han querido, incluso la barca de Sebastián Doi catalán. FIN

Emilio Sola 27 febrero, 2012 27 febrero, 2012 Antonio de Sosa, ARGEL, cautivos, corsarios, Fez, mercaderes, Uchalí
Sokoli asesinado en Estambul en 1579

Descripción / Resumen: En el marco de la búsqueda de unidades de contenido interesantes para incorpora al Archivo de la frontera, physician propongo este modelo sencillo, que convierte un único documento en contenido de interés para incorporar al ADF. En noviembre de 1579 un loco asesinó al primer visir Mehemet Sokoli en pleno ejercicio del gobierno y de manera inesperada. Una evocación de aquel trágico hecho lo hace el representante francés en Venecia Mr. de Ferrier, en carta de 28 de noviembre y tras recibir la información del embajador en Estambul Germigny. La muerte de Mahamet Sokoli narrada por el señor Ferrier desde Venecia  

Emilio Sola 19 junio, 2012 19 junio, 2012 asesinato, fanatismo, loco, magnicidio, sectas religiosas, Sokoli
12 Feliciano Henríquez, carmelita de Yepes, en Toledo

(DELARACIÓN DEL CARMELITA FRAY FELICIANO ENRIQUEZ.)   Testigo. En Argel, ailment a 15 días del mes y año susodicho (octubre, cialis 1580), and para la dicha información, el dicho Miguel de Cervantes ante mí, el dicho Pedro de Ribera, notario apostólico,   trajo y presentó por testigo a fray Feliciano Enríquez   fraile profeso de la orden de Nuestra Señora del Carmen y natural de la villa de Yepes, que es en el reino de Toledo.   El cual, habiendo jurado según derecho con la solemnidad que debe en tal caso, fue preguntado por las preguntas del dicho interrogatorio y dijo y depuso lo siguiente:   I. A la primera pregunta, dijo que este testigo conoce al dicho Miguel de Cervantes todo el tiempo contenido en la dicha pregunta.   Y esto responde.   Generales. Fue preguntado por las preguntas generales. Dijo que este testigo no es pariente ni enemigo de ninguna de las partes, ni le tocan las demás generales.   II. A la segunda pregunta, dijo que la sabe como en ella se declara, porque pasa así como en ella se contiene.   Y esto responde.   III. A la tercera pregunta, dijo que dice lo que dicho tiene en la segunda pregunta.   Y esto responde.   IV. A la cuarta pregunta, dijo que es verdad todo lo en ella contenido por las causas en ella referido.   Y esto responde a la dicha pregunta, a la cual se remite.   V. A la quinta pregunta, dijo que la sabe como en ella se contiene, a la cual se refiere.   Y esto responde.   VI. A la sexta pregunta, dijo que todo lo en ella contenido es así como en ella se manifiesta, público y notorio a este testigo y a otros cristianos de Argel.   Y esto responde a la dicha pregunta, a la cual este testigo se refiere.   VII. A la séptima pregunta, dijo que todo lo en ella contenido fue notorio y manifiesto en Argel, así a moros como a cristianos, y este testigo lo tiene por cierto.   Y esto responde a la dicha pregunta, a la cual se refiere.   VIII. A la octava pregunta, dijo que dice lo mismo que en las preguntas antes de ésta tiene dicho.   Y esto responde a ella, a la cual se refiere.   IX. A la novena pregunta, dijo que todo como en ella se contiene es la verdad, público y notorio, por ser cosa que en todo Argel se tuvo cuenta con lo contenido en la dicha pregunta.   Y esto responde a ella, a la cual se remite.   X. A la décima pregunta, dijo que la sabe como en ella se contiene respecto que pasó en realidad, de verdad, público y notorio por todo Argel, (a)demás de verlo este testigo.   Y esto responde a la dicha pregunta, a la cual se refiere.   XI. A la oncena pregunta, dijo que todo lo en ella contenido es la verdad, porque pasa así como en ella se declara.   Y esto responde a la dicha pregunta, a la cual este testigo se refiere.   XII. A las doce preguntas, dijo que este testigo sabe la dicha pregunta como en ella se contiene porque fue cosa pública y manifiesta en todo Argel.   Y esto responde a la dicha pregunta, a la cual este testigo se refiere.   XIII. A las trece preguntas, dijo que todo lo que la pregunta dice es la verdad, y público y notorio a este testigo, respecto de que fue uno de los participantes en este negocio, y estuvo preso con el dicho renegado y Cervantes.   Y que, aún, para algunas prevenciones dio este testigo algunos dineros, porque por momentos este testigo tenía la libertad en las manos.   Y lo demás contenido en la dicha pregunta lo sabe ser verdad.   Y esto responde a la dicha pregunta, a la cual se refiere.   XIV. A las catorce preguntas, dijo que las sabe como en ella se contiene por ser tan notoria por las causas en las preguntas antes de ésta dichas.   Y esto responde a la dicha pregunta, a la cual este testigo se refiere.   XV. A las quince preguntas, dijo que todo lo en ella contenido es la verdad, porque pasa así como en ella se declara por todo lo que dicho tiene.   Y esto responde a la dicha pregunta, a la cual se refiere.   XVI. A las diez y seis preguntas, dijo que todo lo en esta pregunta contenido es así como en ella se especifica.   Porque este testigo se halló presente a lo en ella contenido y estuvo junto con el dicho Miguel de Cervantes en casa del dicho rey de Argel preso en su cárcel.   Y esto responde y dice a la dicha pregunta, a la cual se refiere.   XVII. A las diez y siete preguntas, dijo que todo lo en ella declarado es la verdad, como tiene dicho en la pregunta antes de ésta.   Porque este testigo se halló dentro de la casa del rey en prisión cuando pasó lo que dice esta pregunta.   Y esto dice y responde a ella, a la cual se refiere.   XVIII. A las diez y ocho preguntas, dijo que este testigo sabe lo que la pregunta dice ser y pasar como en ella se contiene.   Y esto responde a ella, a la cual este testigo se refiere.   XIX. A las diez y nueve preguntas, dijo que este testigo (tiene) por tal persona como la pregunta dice al dicho Miguel de Cervantes, (a)demás de ser muy público y notorio por Argel.   Y esto responde y dice a la pregunta, a la cual se refiere.   XX. A las veinte preguntas, dijo que todo lo que en esta pregunta se trata es realidad, de verdad, público y manifiesto.   Por lo que este testigo sabe y pasa es –acerca de las particularidades expresadas en esta dicha pregunta— que este testigo estuvo un poco de tiempo muy enemigo con el dicho Miguel de Cervantes.   Y en esta sazón, oyó este testigo a una persona decir algunas cosas viciosas y feas contra el susodicho Miguel de Cervantes.   Y luego, en aquel punto, procuró este testigo con grande instancia por todo Argel inquirir y saber si contra el dicho Miguel de Cervantes –que es el que le presenta por testigo– había alguna cosa fea y deshonesta que a su persona viniese mácula.   Y halló por grande mentira lo que se había hablado por la dicha persona, que si quisiese expresar no se acuerda de él por no hacer mucho caso de su deposición (o disposición: dipusiçion).   Por lo cual este dicho testigo se pondrá a que lo quemen vivo si todo lo que se habló contra el dicho Miguel de Cervantes era todo grande mentira.   Porque, cierto y verdaderamente, todos los cautivos de Argel le somos aficionados al dicho Miguel de Cervantes, que antes nos da envidia de su hidalgo proceder, cristiano y honesto y virtuoso.   Y esto dice y responde a esta dicha pregunta, a la cual se refiere.   XXI. A las veintiuna preguntas, dijo que no la sabe más de haberlo oído decir.   Y esto responde.   XXII. A las veintidós preguntas, dijo que todo lo en ella contenido es la verdad, público y notorio por Argel.   Porque lo que pasa es que el dicho Juan Blanco –contenido en la pregunta– llegó un día a este testigo y le dijo, así, tratando de negocios, cómo el susodicho tenía comisión del Santo Oficio y que era su comisario.   Y que había de tomar informaciones en Argel contra algunas personas.   Y que si este testigo sabía de algunas personas que tuviesen  algunos vicios para que lo jurase.   Y este testigo le respondió que si la sabía o no que él no se lo quería decir a él; que si Dios le llevase en España a este testigo, allá hallaría a los padres inquisidores para manifestarlo.   Y esto pasa de lo contenido en la dicha pregunta, y esto responde a ella.   XXIII. A las veintitrés preguntas, dijo que no la sabe más de lo que tiene dicho en la pregunta antes de ésta.   Y esto responde.   XXIV. A las veinticuatro preguntas, dijo que no la sabe.   XXV. A las veinticinco preguntas, dijo que lo que de ella pasa y sabe es que este testigo trató poco tiempo con el dicho   Juan Blanco de Paz. Y que no le vio decir misa, eso que lo conoció, ni rezar las horas acostumbradas que era obligado. Y que sabe que es hombre el dicho Juan Blanco que tenía pocos amigos.   Y esto responde y dice a la dicha pregunta.   Y en lo demás, que todo lo que dicho y declarado tiene en este su dicho es la verdad, público y notorio para el juramento que hizo.   Y firmolo fray Feliciano Enríquez.   Pasó ante mí, Pedro de Ribera, notario apostólico.

Emilio Sola 10 febrero, 2012 12 febrero, 2012 ARGEL, Blanco de Paz, cautiverio, fraile carmelita, información
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