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Corsarios o reyes 4-3: Mercados de esclavos modernos

4.3.- Compra-venta de esclavos andaluces en la propia Andalucía en los años dramáticos de la guerra de las Alpujarras, con la historia entrevista del clérigo Diego Marín, tratante de esclavos.      Bienes abandonados, casas y rebaños, a veces no desdeñable el conjunto, era algo muy significativo para la época. Cuando la situación llegó a la violencia total, otros documentos impresionan no menos. Únicamente como muestra se puede reseñar el caso de Almería, bien estudiado por Nicolás Cabrillana, extrapolable al resto de Andalucía y hasta a todo el Levante valenciano. “A lo largo del siglo XVI el número de esclavos en Almería aumenta lenta pero continuamente gracias a las relaciones comerciales con el norte de África, sobre todo Orán y Argel, así como por los llegados a través de la trata portuguesa; estos esclavos recién llegados irán engrosando el contingente de los que llevaban ya varias generaciones en España” (9). La guerra de las Alpujarras, después de 1568, hará aumentar de manera considerable el número de estos esclavos andaluces.   Como aproximación a aquella realidad, he aquí otra brevísima cata de reseñas de documentos notariales de Almería, Vélez Blanco y Vera de los años 1569 a 1571:        Almería, 21 de febrero 1569. “Luis Gallego vende a Antolín de Montemayor, vecino de la ciudad de Murcia, una esclava suya que se llama Luisa, de edad de seis años, que él compró a Hernando de Truxillo…, el cual la tomó de buena guerra; la vende por 15 ducados; también le vende una mula parda en 13 ducados; de los 28 ducados se da por entregado y contento”.        Almería, 14 de marzo 1569. “Antón Pérez y Pedro García, vecinos de Almazarrón, venden a Tomás López, vecino de la ciudad de Almería, una esclava que se llama Beatriz, mujer de Andrés Pérez…, con dos muchachas hijas suyas; una se llama María, de 12 años de edad, y otra llamada Leonor, de 13 años; las cuales le cupieron de repartimiento `en lo de Félix'; las venden por 32 ducados en reales”.        Almería, 23 de marzo 1569. “Luis Gómez, vecino de la ciudad de Almería, vende a Cristóbal Velázquez, vecino de Guadix, una esclava llamada Isabel, de 12 o 13 años de edad, habida de buena guerra en el lugar de Dalías en una cabalgada que él y otros compañeros suyos hicieron; la vende por 20 ducados en reales, `atento que Pedro Coxayan, su padre, pretende… la dicha su hija y que no ha de ser esclava por ciertas causas que se alega, porque con esta condición traté con vos la venta de la dicha esclava”.        Almería, 24 de marzo 1569. “Alonso de Olivencia, vecino de la ciudad de Almería, otorga carta de libertad a una esclava, que le fue adjudicada en la cabalgada de Inox, que se llama Leonor, mujer de Alonso Coyx, vecina de Tabernas, hija de Diego Gonzalo Morales, vecino de Olula; su esclava tiene una hija llamada María, de 7 años…, poco más o menos, y teniéndolas en su poder en su casa la dicha Leonor parió un hijo que ha de haber doce días, poco más o menos, el cual se le puso por nombre Alonso'; el rescate de los tres ha sido concertado en 100 ducados con Diego González Morales, padre y abuelo de los esclavos; `al dicho Alonso Coyx, niño, de causa que de haber nacido en su casa le da libertad sin intereses ninguno’. Ahora recibe 50 ducados y los otros 50 se los pagará en plazos convenidos Diego González Morales, obligándose a ello ante escribano público”.        Almería, 31 de marzo 1569. “El doctor Molina, médico, vecino de la ciudad de Almería, le otorga carta de libertad a un esclavo suyo, que le cupo en el repartimiento de Ynox, llamado Luis, hijo de Pedro el Redicaní, vecino de Alquian; le concede la libertad a instancia de Diego Verlave (?) Redicaní, tío de Luis, el cual le ha pagado 40 ducados por el rescate”.        Almería, 15 de abril 1569. “Leonor, de color moreno, viuda de Esteban López, vecina de Tabernas, se obliga a pagar a Martín Gutiérrez de Santa Cruz, vecino de la ciudad de Almería, 19 ducados de la moneda que se usa, que reconoce que le prestó para ayudarla a pagar el rescate de María, su nieta, hija de Diego Mahene, vecina de Tabernas, que tendrá 9 años poco más o menos. Los 19 ducados se los pagará el día de San Juan de junio de 1569; hasta ese día María quedará depositada en casa de Martín Gutiérrez de Santa Cruz”.        Almería, 17 de abril 1569. “Gaspar de Belmonte, `de color moreno’, vecino de Almería, otorga poder a Gerónimo de Morata, procurador del número de la misma, especialmente para que comparezca ante la Justicia de la ciudad, y denuncie que le han raptado a su mujer, y pueda llevar a cabo todas las diligencias hasta conseguir su libertad”        Almería, 30 de abril 1569. “Jorge de Castillejo…, vecino de Almería, vende para ahora y para siempre jamás a Pantaleón de Castelao, genovés, para él y para sus herederos, un esclavo llamado Andrés, de 6 años de edad, poco más o menos, que su padre consiguió de buena guerra en la cabalgada de Ohanes; se lo vende por 20 ducados en reales”.        Almería, 30 de abril 1569. “Alonso de Gas, clérigo presbítero, capellán de Galera, vecino de… Villalbilla, jurisdicción de Alcalá de Henares, se obliga a pagar a Gaspar Franco, vecino de… Valencia, o a quien su poder hubiere, 18 ducados en reales, que reconoce deberle porque se los prestó para comprar un esclavo llamado Bernardino; se los pagará en plazos convenidos”.        Almería, 17 de junio 1569. “Del testamento de doña Leonor de Abiz, mujer de Gabriel de Gibaje, regidor de Almería -Item mando y es mi voluntad y digo que, por cuanto yo tengo en mi servicio y por mi esclava a Juana, `de color negro’, que me la dio mi padre Luis Abiz, por los buenos servicios que me ha hecho, mando y es mi voluntad que para después de mis días la dicha Juana, mi esclava, sea persona libre y no sujeta a ninguna servidumbre… Item…, tengo por mi esclava a Catalina, `de color membrillo cocho’, que tendrá 15 años, que por buenos servicios que me ha hecho, en agradecimiento dellos…, después de yo fallecida sirva a mis hijos doce años; cumplidos, quede libre y no sujeta a ninguna servidumbre, según la propia forma y manera que la dicha Juana”.        Almería, 6 de septiembre 1569. “Francisco de Paredes, racionero de la santa iglesia catedral de Almería, vende a Juan de Pastrana, vecino de Orán, una esclava llamada Elena, de 24 años de edad, poco más o menos, comprada a un portugués; la vende por 40 ducados en reales, pagando el quinto a su majestad”.        En algunas series documentales se vislumbran verdaderos tratantes de esclavos, como un tal Francisco de las Parras:        Almería, 29 de julio 1569. “Martín del Castillo, vecino de Almería, vende a Francisco de las Parras, vecino de la misma ciudad, una esclava que se llama María Navarrete, de 15 años de edad, poco más o menos, y les cupo a él y a sus hijos de repartimiento de la cabalgada de Ynox; la vende por 55 ducados, pagado el quinto a su majestad”.        Almería, 1 de agosto 1569. “Pedro Ortiz de Careaga, vecino de Almería, de 9 o 10 años de edad, apreciado en 30 ducados; además le entrega 15 ducados en dineros, en lugar de los 45 ducados en que concertaron la cesión de derechos a cuatro esclavos, por los que andaban en pleitos contra Francisco de las Parras”.        Almería, 6 de agosto 1569. “Francisco de las Parras… vende a Jorge de Castillejo… un esclavo llamado Ginés, de 15 años de edad, poco más o menos, ` con todas sus tachas buenas o malas’, habido de buena guerra, por precio de 60 ducados en reales”.        Almería, 23 de agosto 1569. “Francisco de las Parras… `pone en soldada’ con Andrés Valdivieso, clérigo beneficiado de Santiago, de la ciudad de Almería, a dos esclavos suyos, llamados Francisco de Bascunes y Luis…, por el tiempo y espacio de un año, que empezará a contar el 22 de agosto; los esclavos han de servir al dicho Valdivieso en todo lo que les mandara, fuera y dentro de su casa, según su voluntad. Por ello pagará a Francisco de las Parras 8 ducados; la mitad de aquí a seis meses y la otra mitad a fin de año, o sea el 22 de agosto de 1570; ha de darles comida y cama. Francisco de las Parras se obliga a no quitárselos  durante el año convenido por más ni menos, bajo pena de proporcionarle otros dos esclavos tan buenos como éstos”.        O el caso del canónigo Luis de Zamora, a través de dos muestras documentales, buen hermano pero tal vez no tan buen amo:        Almería, 21 de febrero 1569. “Del codicilo del canónigo Luis de Zamora, -mando que Juan, mi esclavo, se dé a la dicha Ana de Zamora, mi hermana, para que ella disponga de él y haga a su voluntad como de cosa suya propia, por el mucho servicio que me ha hecho y por descargo de mi conciencia”.        Almería, 3 de octubre 1569. “Del testamento del canónigo Luis de Zamora, `Item, digo que un esclavo que tengo, que se dice Juan, mozo de 18 años poco más o menos, que por haberlo criado y bautizado en mi casa, que dando 80 ducados sea libre, los cuales pague dentro de tres años, dando seguridad a contentamiento de los dichos señores deán y cabildo. Iten digo que una esclava que tengo, que se dice María, mando a la dicha mi hermana para que la sirva todos los días de su vida y que ella pueda hacer de ella a su voluntad, o venderla o ahorrarla o darle libertad, como a la dicha mi hermana le parezca”.        Es difícil seleccionar, pero destaca la frecuencia de eclesiásticos, hasta trinitarios, como el siguiente caso:        Almería, 18 de enero, 1571. “Fray Antonio de Segura, fraile del convento de la Santísima Trinidad, extramuros de la ciudad de Almería, otorga poder a Francisco de Aguilar… para que en su nombre pueda vender un esclavo `mío o del dicho convento’, que se llama Ginés, barbero, de 40 años de edad, `que hube por compra en cierta almoneda’… Podrá venderlo o cambiarlo por otra cosa”.        También puede darse el caso de genoveses de compra de galeotes para sus galeras:        Vera, 7 de octubre 1569. “Juan de la Rueda, vecino de… Orán, vende a Lorenzo Petito, genovés, un morisco de los levantados en el reino de Granada, llamado Alonso Benzayre, vecino de la villa de Portilla, de color blanco, que será de edad de 30 años… para las galeras del señor George Grimaldo, genovés; lo vende por 32 ducados de oro”.        Vera, 5 de abril 1570. “Francisco de Navarrete, vecino de Vera, vende a Lorenzo Petito, genovés, habitante de la misma ciudad, un moro que se llama Alonso de Málaga, de edad de 30 años, `el cual os vendo para el servicio de las galeras’ por 30 ducados, cada ducado de once reales”.        En ocasiones, en concreto en Vélez Blanco, se alaba la salud moral o física de los esclavos contratados o se adivina alguna historia de inquietud maternal:        Vélez Blanco, 24 de marzo 1569. “Luisa Hernández, viuda de Domingo de Leiva, vecina de la villa de Vélez Rubio, vende a Luis de los Cobos, vecino de la villa de Caniles, jurisdicción de la ciudad de Baza, una esclava llamada María de Cazala, de edad de 14 años, que ganó un hijo suyo llamado Luis Hernández del despojo… de la Alpujarra y Taha de Marchena; la esclava la tenía en su casa y servicio y puede venderla porque su hijo es mozo por casar y está bajo su `mandato’. La vende por 80 ducados en oro”.        Vélez Blanco, 23 de noviembre 2569. “Antón Cano… vende a Melchor de Regebel, vecino de la villa de Carpio, una esclava blanca `parida’, llamada Leonor de Avila, con una niña de poco más de dos meses que se llama Isabel… `por sanas de endemoniadas y gota coral y buvas y otro ningún mal contagioso'; por precio de 45 ducados”.        Vélez Blanco, 27 de enero 1571. “Alonso Palomar, regidor y vecino de… Vélez Blanco, entrega a Alonso Gutiel de Tudela, vecino de… Lorca, un esclavo de color negro, de 18 años de edad, llamado Francisco; y recibe, a cambio, una esclava morisca de 13 años de edad, llamada Cecilia, natural de Felix, habida de buena guerra, más 35 ducados. Ambos están de acuerdo en el trueque de esclavos y dinero, pues los esclavos están sanos de gota coral, de mal de fuera, de mal contagioso, y no son borrachos, ni fugitivos ni ladrones”.        Para terminar –y cuesta apartarse de tan dramáticas biografías intuidas a través de esta sobria documentación–, unas palabras sobre Diego Marín, “clérigo beneficiado de Bedar y Serena, morador en la villa de Vélez Blanco”, con una abundante presencia en esta documentación notarial en un breve pero continuado periodo de tiempo:   “Vera, 12 marzo 1569. Pedro de Morales, vecino de la ciudad de Vera, vende a Diego Marín, beneficiado y cura de los lugares de Bedar y Serena, una esclava blanca llamada Leonor, de 20 años de edad, poco más o menos, natural del lugar del Bentaric (sic), `lugar alzado en deservicio de su majestad’, habida de buena guerra; por precio de 50 ducados”.        El mismo día, “Diego Marín…, como principal deudor, y Luis Maldonado, vecino de Bedar como su fiador, se comprometen de mancomún a pagar a Pedro de Morales… 52 ducados y un cahiz de trigo que le deben por razón de una esclava blanca llamada Leonor, que será de edad de 20 años, que le compró el clérigo Marín”. Cinco días después, “Diego Marín… da poder a Nicolás Pérez, clérigo, y Juan Sánchez, para que solicite del… señor obispo de Almería, don Antonio Carroinero (sic), administrador general de las iglesias del obispado, que les autorice el traspaso del arrendamiento de las haciendas y bienes habices de los lugares de Bedar y Serena, que tuvo Alonso Ximénez, sacristán de dichas iglesias”. Algo después, en abril de 1569, en Vera, “Francisco Ximénez, hijo de Alonso Ximénez… se retracta de lo que dijo contra Diego Marín… y contra su sobrina Mari Pérez, acusándolos de haber tenido trato carnal, del que Mari Pérez había parido; por el contrario, tiene a los dos `por hijosdalgo y buenos cristianos’”. El 8 de abril, en Vera, “Diego Marín… traspasa y vende a Cristóbal Gutiérrez, mercader de seda, vecino de la ciudad de Jaén, una esclava de color blanco llamada Isabel, vecina de Gérgal, de edad de 20 años poco más o menos, que es de los levantados en este reino de Granadea, por precio de 50 ducados, de once reales cada ducado”. Una semana después, “Critóbal Gutiérrez… otorga poder a Martín García, mercader, y a Rofrigo Llerena, procurador, vecinos de Vera, especialmente para que requieran a Diego Marín… y Mari Gómez, vecina de Vera, que le habían puesto pleito y embargo en la villa de las Cuevas a dos esclavas que le vendieron”. Este mercader de seda había comprado, en total, tres esclavas de 20 años, María de Dalías, Isabel de Gérgal y María de Marchena, en 50 ducados, salvo la última en 60; y esta última, el 6 de mayo en Vera, la vendió en 100 ducados a Pedro Tiruel, el Daí, y Alonso Albejarí, vecinos de la villa de Portilla, sin duda parientes de la muchacha; era la que le había comprado a la viuda Mari Gómez y por la que había pleiteado. Todavía a mediados de abril de 1569, Diego Marín concedía carta de libertad a cuatro esclavas. A saber, “Beatriz García, mujer de Luis Villaquinta…, de Camarín, en la Taha de Andarax, de las Alpujarras; esclava que él compró a Codes, maestro de esgrima, vecino de… Murcia. Por su rescate ella ha pagado 18.700 maravedís”; “Luisa, mujer de Fernando Hezi, vecino de… Abla, jurisdicción de Fiñana, de edad de 50 años poco más o menos, que él compró a unos vecinos de Lubrin; por su rescate le ha pagado la dicha cautiva 13.375 maravedís”; “María, mujer de García Alfaraz, vecina de la villa de Ragol, en la Taha de Marchena, de 50 años de edad. Esta cautiva fue comprada a Diego Algariz y Alonso Aldaray, vecinos de la villa de Lubrin. Por su libertad ella le ha pagado 7.500 maravedís”. Finalmente, “Catalina, hija de García Alfaraz, vecina del lugar de Ragol…, que compró a Diego Algariz y Alonso Aldaray… Por su rescate le ha pagado 14.000 maravedís”.        En julio del año siguiente, 1570, en Vera, “Diego Marín… se obliga a pagar a Juan Ortiz, procurador vecino de (Vera), 664 reales de la moneda usual en Castilla que reconoce deberle como resto de 990 reales que se obligó de pagar por Diego el Caziz, vecino de la villa de Lubrin”. Y a finales de octubre de dicho año sigue en negocio de esclavos: “Hernando de Guzmán, vecino de… Vera, otorga poder a Diego Marín… para que en su nombre pueda pedir, haber y recibir una esclava llamada María Zinoelquizi, mujer de Bernardino Mo…, vecina de Abla, de 33 o 34 años, que se fue de la ciudad de Vera, estando ya en su casa y poder, hará unos cuatro meses; y un esclavo que también se fue y ausentó, hará diez meses, que se llama Alvaro Torres, natural del lugar de Zurgena, mozo de edad de 20 años”. Menos de cuatromeses después compra un niño y otra esclava; el 13 de enero de 1571 “Antón Sánchez, vecino de… Vera, vende a Diego Marín… un esclavo muchacho, llamado Luis, natural de… Bedar, de 6 años de edad, hijo de Hernando Azus; por precio de 10 ducados en reales”; tres días después, “Pedro de Ayora, el viejo, vecino de… Vera, vende y traspasa a Diego Marín… una esclava morisca llamada María, mujer de Bartolmé Ataniz, vecina de… Lubrin, de 40 años de edad poco más o menos, por el precio de 30 ducados de once reales cada ducado”. El mismo día, él y otro cura pedían unir sus beneficios: “Diego de Salcedo, clérigo, beneficiado de la iglesia de Vera, y Diego Marín, clérigo, beneficiado de los lugares de Bedar y Serena, acuerdan solicitar a su magestad conceda al señor obispo de Almería licencia para poder unir ambos beneficios, pues así conviene por causas justas y honestas”.        Finalmente, parece que Diego Marín quiso vender sus esclavos, o una parte importante de ellos:        Vélez Blanco, 8 de septiembre de 1571. “Diego Marín…, morador de la villa de Vélez Blanco, otorga poder a Alonso Palomar, regidor y vecino de la misma, especialmente para que por él y en su nombre pueda vender, trocar y cambiar todos los esclavos y esclavas blancos que él tiene…, habidos de buena guerra, `en la que su majestad mandó hacer contra los moros rebelados del reino de Granada”.        Vélez Blanco, 4 de octubre de 1571.  “Alonso Palomar… vende a Gerónimo Rodríguez, vecino de la ciudad de Toledo, habitante de Valencia, dos esclavos blancos, uno llamado Juan Garnatexí, de 22 años de edad, poco más o menos, y otro llamado Bordun, de edad de 24 años; mas una esclava que se llama Catalina, de 30 años de edad, con un niño hijo suyo de 4 años; todos habidos de buena guerra; vendidos por sujetos y cautivos, adjudicados por la justicia a Diego Marín, clérigo…, `el cual Diego Marín me lo dio para que yo dispusiera de ellos como cosa mía propia'; los vende por 1.250 reales.        Interesante figura la de este clérigo Diego Marín, poco después activo agente de Felipe II en Marruecos, intérprete y persona importante en acciones entre diplomáticas y de espionaje en los años en torno a la dramática batalla de los tres reyes en el verano de 1578, y así lo recoge un historiador de ese tiempo como Cabrera de Córdoba (10).           ————     NOTAS:   (9).- N. Cabrillana, “La esclavitud en Almería según los protocolos notariales (1519-1575). Tipología documental”, en Actas de las I jornadas de metodología aplicada de las ciencias históricas, Vigo 1975, Fundación Universitaria y Universidad de Santiago, V, p.  306. (10).- N. Cabrillana, Documentos notariales referentes a los moriscos (1569-1571), Granada, 1978, Universidad de Granada, pp. 26 ss. Los textos son los documentos número 9, 26, 45, 46, 62, 100, 107, 116, 117, 143, 175, 154, 157, 164, 170, 192, 261, 383, 636, 660, 422, 438, 445 del repertorio de Cabrillana; los referentes a Diego Marín, del mismo repertorio, son los número 532, 533, 482, 484, 565, 571, 564 a 567, 490 a 493, 730, 759, 914, 918, 920, 915, 462 y 464.  

Emilio Sola 26 enero, 2012 26 enero, 2012 Alpujarras, cautivos, Diego Marín, esclavos, moriscos, Nicolás Cabrillana, rescates
Historia de un desencuentro: Nota final de 1999

A modo de conclusión, pharm con dedicatoria y envíos finales.          En septiembre de 1598, con una semana de diferencia, morían dos de los monarcas más representativos del planeta, el rey de España Felipe II y Hideyoshi Toyotomi, el unificador del Japón moderno. Si el cuarto centenario del primer acontecimiento se celebró en España con un verdadero desborde conmemorativo, el segundo apenas se recordó. Lo cual es un indicio de la debilidad del orientalismo hispano, aún en pañales a pesar de contar con un pasado espléndido, ya que fue el pionero del orientalismo europeo junto al portugués y el italiano. Este libro sobre las relaciones hispano-japonesas iniciadas en los años de estos dos grandes monarcas pretende ser una pequeña celebración, una mínima puesta a punto de un relato histórico que había sido ensayado aquí y allá, parcialmente, y sobre todo con enfoque misionológico, al menos desde España; o como un mero capítulo de la historia colonial de las islas Filipinas, como sucede en la Historia general de las Filipinas, del jesuita Pablo Pastells, que precede al gran Catálogo… con la documentación del Archivo General de Indias de Sevilla relativa a la presencia española en las islas Filipinas, publicado por Torres Lanzas (Barcelona, 1925-1934). También ocupó un lugar importante en la edición que en 1909 hizo Wenceslao Emilio Retana de los “Sucesos de las islas Filipinas” de Antonio de Morga, pero siempre como un apéndice no fundamental de la historia general narrada. Lo mismo sucede con los 55 vols. de The Philippine Islands (1493-1803) de Enma Helen Blair y Alexander J. Robertson (Cleveland-Ohio, 1903 ss.).        Por mi parte, ya en 1980 publiqué lo que titulé un poco caprichosamente Libro de las maravillas del Oriente Lejano (Madrid, Editora Nacional), básicamente la rica documentación hispana de aquellos sucesos, pero sin narración lineal de los sucedido. Posteriormente, apareció un libro de título esperanzador de Juan Gil, Hidalgos y Samurais. España y Japón en los siglos XVI y XVII, (Madrid, 1991, Alianza edit.), en el que se volvían a publicar la mayoría de los documentos fundamentales, aunque exclusivamente los conservados en el A.G.I. de Sevilla, que convertían el relato de lo sucedido en algo prolijo y desordenado. El capítulo concreto de los viajes de Sebastián Vizcaíno por Japón aparecieron también narrados por W.M. Mathes en Sebatián Vizcaíno y la expansión española en el océano Pacífico, 1580-1630 (México, 1973). Y poco más. Quedaba recurrir al clásico The Christian Century in Japan (Berkeley, 1951) de Charles Ralph Boxer, o al no menos clásico The Manila galeon. Spanish Trade with the Philippines (Nueva York, 1939), de William L. Schurtz, no traducido hasta 1992 (Madrid, Eds. de Cultura Hispánica).        Espero, por todo ello, que este libro cubra un pequeño vacío. Agradezco a la Japan Fundation la ayuda concedida para su edición, así como a tres buenos amigos que me estimularon a la hora de terminar el texto, Kenichi Yamaguchi, Agustín Y. Kondo y Hidehito Higashitani. Asimismo, un envío final a mis antiguos alumnos de la Universidad de Alcalá, en particular a aquel grupo de Historia –Jesús Espliego, Salvador Herrera, Antonio Lera, Oscar Martínez…– que un día intentó estructurar un grupo de orientalistas alcalaínos, así como a la primera promoción de Humanidades, este curso 1998-1999, con el delegado José Luis a la cabeza, a quienes auguro un futuro brillante y estimulador.                                                            Emilio Sola,  Alcalá, mayo de 1999.

Emilio Sola 11 febrero, 2012 11 febrero, 2012 agradecimientos, bibliografía, dedicatorias, Japón
BERTRAND RUSSELL: Por qué no soy cristinano

BERTRAND RUSSELL: Por qué no soy cristinano. NOTA DE LECTURA DE UNA COLECCIÓN DE ENSAYOS DE HACE MEDIO SIGLO.   De BERTRAND RUSSELL, site Por qué no soy cristiano, cheap edic. o compilación de Paul Edwards, recipe traducción de Josefina Martínez Alinani, revisada por Javier Lacruz, Edhasa 2008 y Diario Público 2010.   La introducción del compilador Paul Edwards, que fecha en Nueva York en octubre de 1956, habla de un tiempo del que denuncia “Las tentativas de inyectar religión donde la Constitución lo prohíbe” y los intentos de “destruir el carácter laico de los Estados Unidos”. De plena actualidad aún. Y lo ilustra con un apéndice interesante: “Cómo se evitó que Bertrand Russell enseñase en la universidad de la ciudad de Nueva York”. Un episodio de 1940, en plena guerra mundial por lo tanto, que podía explicar el furor de un obispo y de un juez católico ante un Russell acusado por ellos de ateísmo e inmoralidad, furor belicista. Un buen ejercicio narrativo, con cartas muy expresivas de los protagonistas, artículos de prensa o fragmentos de sentencias judiciales, entre novela negra y literatura de avisos, una buena y precisa relación.   BERTRAND RUSSELL: Por qué no soy cristinano. NOTA DE LECTURA DE UNA COLECCIÓN DE ENSAYOS DE HACE MEDIO SIGLO.    

Emilio Sola 3 marzo, 2012 3 marzo, 2012 cristianismo, prueba de edición, Religiones, tolerancia
Luis de Camoens y Los Lusiadas: Neptuno desnudo nadador

LUIS DE CAMOENS: Los Lusiadas. Edición de Nicolás Extremera y José Antonio Sabio. Traducción de Benito Caldera. Madrid, 1986: Cátedra.   Una ficha biográfica básica: Luis de Camoens, nacido probablemente en Lisboa hacia 1524, de familia de origen gallego; estudió en Coimbra; su tío el canciller de la Universidad le inició en estudios clásicos y modernos muy amplios, lo que se reflejó en su obra. Entre 1545 y 1548, fue soldado en Ceuta, donde perdió un ojo. Preso por una riña del verano de 1552 hasta primavera de 1553, se embarcó y en septiembre de ese año llegó a Goa. Participó en expediciones por el sudeste asiático, con un naufragio en el Mecón en el que a punto estuvo de perder su poema. Vuelve a Lisboa en 1570 y publica el poema en 1572. Murió en 1580.   La primera edición portuguesa es de 1572 y la segunda de 1584 (de Manuel de Lyra, conocida como “de los Piscos”). Entre ellas, aparecen dos versiones españolas, patrocinadas por las Universidades de Alcalá y de Salamanca, que aparecen las dos en 1580. La de Alcalá, impresa por Juan Gracián, es traducción de Benito Caldera, un joven agustino al parecer, tal vez de origen portugués. La de Salamanca, impresa por Juan Perier, es traducción de Luis Gómez de Tapia, capellán andaluz posiblemente; es el primer anotador del poema en su edición. Una tercera traducción española apareció en 1591, la de Henrique Garcés, noble de Oporto que pasó a América y se enriqueció con un método nuevo de beneficiar la plata, antes de volver a Madrid y editar su traducción. Ya no habrá más traducciones hasta el siglo XIX. Tras 1580, con Felipe II, tuvo gran difusión en España y América.   Editamos los versos emparejados de dos en dos pues parece que se ordenan mejor como unidades de sentido y facilita la comprensión del contenido. Es una prueba más… Queda un tono versicular muy sugestivo para el recitado.   Curiosidad por el otro: “¿Qué costumbres, qué ley, que rey tendrían?”(I,45).   Canto I… “Las armas, los varones señalados que, de la occidental y lusitana playa, por mares antes no sulcados, pasaron más allá de Trapobana…” I,1.   Ese es el arranque con el objetivo principal del poema, el canto a las acciones de los nuevos héroes de la modernidad… Trapobana, una isla mítica y móvil hasta que parece fijarse en Ceilán, era el símbolo de la nueva frontera que se abría a las naves, a la “portátil Europa”, que diría más tarde Baltasar Gracián. El promontorio Praso, las puertas del océano Índico.   “Los vientos mansamente los llevaban como a quien tiene el cielo por amigo; sereno al aire y tiempo se mostraban sin temor de suceso ya enemigo. El promontorio Praso, en fin, pasaban en la etíope costa, nombre antiguo, cuando el mar, descubriendo, les mostraba nuevas islas que en torno cerca y lava. “ I,43.   Y es ahí en donde presenta a Vasco de Gama:   “Vasco de Gama, el fuerte y valeroso capitán, que a una empresa tal se ofrece, de altivo corazón presumptuoso, a quien fortuna siempre favorece…” I,44.   La incertidumbre del encuentro de los primeros naturales de las nuevas islas y costa africana del Índico se expresa con sobriedad:   “’¿Qué gente esta será?’ (entre sí decían) ¿Qué costumbres, que ley, que rey tendrían?’”. I,45.   En “pequeños bateles”, con “vela larga y bella”, aparece la gente de Mozambique, y su descripción abre las puertas a las estampas orientalistas clásicas para los europeos:   “De paños de algodón vienen vestidos, que son de mil colores variados; unos alderredor de sí ceñidos, otros so el brazo con donaire echados; desde la cinta arriba sin vestidos; de venablos y dagas bien armados; con toca en la cabeza; y, navegando, añafiles sonoros van tocando”. I,47.   Se sucede el encuentro en un banquete con vino (“el licor de Lieo” o Baco) en la nave portuguesa, en donde los mozambiqueños negros – “los que abrasó Phaetón”, el auriga del carro de Apolo que por aproximarse tanto a tierra convirtió en negros a los hombres de las regiones tropicales – conversan con los recién llegados sobre sus objetivos y pretensiones.   “Aún no bien ancorados, ya la gente extranjera a las naves se subía. Al rostro alegres van, y humanamente el nuestro capitán los recebía. Mesas manda poner en continente; del licor que Lieo plantado había hinchen vasos de vidrio; y de lo que echan los que abrasó Phaetón nada desechan.   “Comiendo alegremente preguntaban, en arábiga lengua, de do vienen, quién son y de qué tierra y qué buscaban, o qué partes del mar corrido tienen. Los fuertes lusitanos les tornaban las discretas respuestas que convienen: ‘Los portugueses somos de Occidente, venimos buscando tierras del Oriente…” I,49-50.     Primeros desencuentros: un nadador tras la batalla   Van buscando, en fin, para su rey, “la tierra oriental que el Indo riega”. Los naturales se presentan como de Mozambique, y en principio les ofrecen abastecimientos y un piloto. En nuevos encuentros, se interesan por los libros de su ley y las armas que poseen, pero pronto surgieron suspicacias clásicas – moros y cristianos – y sospechas de unos y otros. Camoens lo simboliza con maniobras de dioses olímpicos, Baco que quiere perjudicar a los portugueses y Venus que los protege, a la manera clásica greco-romana. El “odio injusto” y “mala voluntad” del moro, el “odio contra nuestra gente”, basado en noticias alarmantes que se difunden sobre los portugueses, por boca de un “sabio y viejo, conocido por hombre de consejo” que se lo comunica al rey de la ciudad:   “Y sabrás más, le dice, que entendido tengo destos cristianos tan sangrientos que casi todo el mar han destruido con robos, con incendios mil violentos; y traen ya de atrás engaño urdido contra nos, porque todos sus intentos son para nos matar y por robarnos y mujeres e hijos cautivarnos”. I,79.   El encuentro termina en enfrentamiento bélico, en donde los portugueses se imponen con su “furiosa y dura artillería”:   “ya la pelota mata, el grito espanta, y al aire herido retumbar hacía”. I,89.   Una batalla que Camoens compara con una corrida de toros, en una octava (I,88) memorable para taurinos:   Cual en sangriento corro alegre amante viendo la hermosa dama deseada al toro busca y pónese delante, salta, silba corriendo la estacada, mas el crudo animal en el instante que con la armada frente va inclinada, duro, bramando corre, el ojo cierra, derriba, hiere, mata y pone en tierra”.   En la desbandada de la derrota, aparecen nadadores; y ahogados. No es extraño en un texto de fronteras del mar como éste: lo extraño podría ser que no apareciesen. Aparecen en el momento en que intentan ganar la tierra firme después de la batalla artillera.   Unos en las barquillas van, cargadas; otro el mar corta y nada diligente; quién se ahoga en las ondas encorvadas, quién bebe el mar y echa juntamente. De espesos tiros son arruinadas las caserías de la bruta gente. Desta arte, en fin, el portugués castiga la vil malicia, pérfida, enemiga. I,92.   Toda la operación había sido para poder hacer aguada, esa acción importantísima en las navegaciones marinas, que en el Mediterráneo llenaban cartulanos e islarios de indicaciones de pozos o ensenadas donde encontrar agua. Después de algunos contactos pacificadores con los naturales, seguirán viaje los portugueses con un piloto que les facilitan, aunque aún no saben que con malas intenciones hacia ellos. El piloto es “moro instruido en los engaños que el malévolo Baco le enseñara” (I,97), pero desconfiando de él al fin pasan a la altura de Quiloá y Mombasa sin desembarcar, y termina el canto I con una última octava que enfatiza los peligros del viaje, viendo, ante tan gran aventura global, al hombre como pobre gusano de la tierra:   ¡Oh de graves peligros siempre lleno camino de la vida nunca cierto, que do la gente su esperanza tenga estar tan mal segura allí le venga! I,105.   ¡En la mar tal tormenta y tanto daño, tantas veces la muerte apercibida! ¡En tierra tanta guerra y tanto engaño, tanta necesidad aborrecida! ¿Dónde se acogerá con desengaño el hombre, y dó segura la vida, que no se indigne ya el sereno cielo contra un chico gusano deste suelo? I,106.     Viajes de conocimiento y de contactos, con un dios Neptuno, desnudo nadador  El viaje continúa en el canto II con la llegada a Melinde; allí Vasco de Gama encontrará el piloto que le ayude a llegar a la India, pero no antes de narrar al rey de la ciudad la historia de Portugal, de sus reyes y guerras… Son los cantos III y IV. El canto V retoma, por boca de Vasco de Gama al rey de Melinde, su navegación desde Portugal, con el paso del cabo de Buena Esperanza o cabo Tormentorio… El rey de Malinde trata bien a los portugueses:   “…este famoso rey todos los días hace fiesta a la gente lusitana con banquetes, manjares desusados, con frutas, aves, carnes y pescados”. VI,2.   Y, sobre todo, les proporciona un piloto sin “doblez”, pues les “va mostrando la cierta vía”, la navegación a la India. El rey de Melinde, “moro benigno”, les pide además “que aquel su puerto sea de sus flotas contino visitado”: encuentro pacífico y colaboración, una nueva posible modernidad…   La navegación por el Índico hacia la India, en el canto VI, tiene dos motivos literarios de interés; uno es el mitológico, con el palacio de Neptuno y un espléndido retrato del dios del mar como desnudo nadador. Diana o la luna, se creía entonces que influía en el crecimiento de los mariscos, y de ahí su cita al mostrar a Neptuno como una suntuosa mariscada…:   La barba y los cabellos que baxaban de la cabeza hasta los hombros eran ovas preñadas de agua, y bien mostraban que nunca blanco peine conocieran; de las puntas colgados no faltaban mariscos que en aquella mar nacieran. Por gorra, en la cabeza, de gran costa, una cáscara grande de langosta. Desnudo el cuerpo y partes genitales por no haber al nadar impedimento, mas con todo pequeños animales del mar todas las cubren ciento a ciento; camarones, cangrejos y otros tales a quien Diana da su crecimiento, ostrias y camarujos pequeñuelos, cosas en que no prenden los anzuelos”. VI,18-19.   El otro motivo del canto, para entretener la navegación, es la historia que narra a sus compañeros marinos uno de ellos, Veloso, la historia de los doce caballeros portugueses que van a Inglaterra a defender ante caballeros ingleses a doce damas; una historia de caballeros andantes, historias de caballerías, en la base de la nueva búsqueda de aventuras que mueve a los navegantes lusitanos; como dice un caballero Magricio a sus compañeros de aventura inglesa:   “Fuertes guerreros, yo deseo y muero por ver ha mucho ya tierras extrañas, por ver más aguas que del Tajo y Duero, varias gentes y leyes, varias mañas”. VI,54.   De nuevo, la modernidad, los viajes. El descubrimiento y los contactos. El encuentro con nuevas gentes, con diferentes leyes y maneras de enfrentarse al mundo. Las tormentas causadas por el dios Neptuno, de las que la constelación de Orión es mensajera, serán neutralizadas por Venus, “la amorosa estrella”, que con sus ninfas consigue calmar a los vientos…   “Mas delante del sol ya se mostraba al horizonte la amorosa estrella mensajera del día, y visitaba la tierra, el mar con frente alegre y bella”. VI,85.   Superadas las tempestades, con ayuda de Venus, avistan tierra que el piloto identifica: “¡Tierra es de Calecú si no me engaño!” (VI,92). Y es entonces cuando Gama, alegre y arrodillado, agradece “la grande alta merced a Dios del Cielo” (VI,93), que en un relato en clave de épica antigua lo mismo puede ser Júpiter que el Dios de los cristianos y mahometanos, el Dios del Cielo.   En la crítica barroca del poema se destacó el contradictorio empleo de la mitología pagana por un autor cristiano, tan caro a los humanistas y tan sospechoso ya para las ortodoxias barrocas exacerbadas; el editor Manuel de Faria e Sosa, en una amplia y comentada traducción en prosa al español del poema, aparecida en 1693, quiso justificar el empleo de la mitología pagana como una alegoría cristiana, pero fue denunciada la edición a la Inquisición española y portuguesa al año siguiente, y la Inquisición de Coimbra llegó a prohibirla. Las fuerzas divinas que mueven los hilos de las vidas de los hombres se identifican demasiado con las fuerzas de la naturaleza y con las conductas de los hombres, fueran de la ley que fueran, y un aire de racionalismo y modernidad parece dar mayor aliento al poema de Camoens.   El final del canto VI es una incitación a la vida de acción de los emprendedores, una invitación a dejar la vida blanda urbana y cortesana para alcanzar la virtud y alumbrar el entendimiento: es la forja de un hombre de mando, despreciador de  honras y de dinero, merecedor de los grados mayores de la honra inmortal. Un discurso moral, como todo discurso clásico, de abrumadora actualidad. La licencia formal en la presentación de las octavas de Camoens quiere subrayar, precisamente, ese perfil moral deseado en el mensaje del canto.   Por los peligros fieros enemigos, por los graves trabajos y temores alcanzan los que son de fama amigos de la honra inmortal grados mayores; no recostados siempre en los antiguos troncos nobles de sus antecesores; no en los dorados lechos entre finos de Moscovia animales cebelinos; no con manjares nuevos, exquisitos, ni con blandos paseos ociosos, no con varios deleites infinitos que afeminan los pechos generosos, no con nunca vencidos apetitos que la Fortuna hace poderosos, y luego al pie para mover escasos a grandes obras de virtud el paso; mas con el fuerte brazo bien buscando honras que propias puedan ser llamadas, tempestades del crudo mar pasando, vigilando y vistiendo armas pesadas, del sul los torpes fríos superando y de regiones mil desabrigadas, donde corrupto ya el mantenimiento se temple con un arduo sufrimiento; y con forzar al rostro temeroso a mostrarse seguro, alegre, entero al tiro ardiente y fiero que espantoso llevó el brazo o la pierna al compañero. Desta arte el pecho cría un callo honroso, de honras despreciador y de dinero, de honras y de dinero que ventura forjó, y no la virtud que es justa y dura; recibe lumbre así el entendimiento que experiencias hacen reposado, y queda viendo, como de alto asiento, el baxo suelo humano embarazado; éste, do gobernare el regimiento derecho y no de afectos ocupado, subirá (como debe) a ilustre mando contra su voluntad y no rogando. VI, 95-99.   Debió ser un lugar común  del pensamiento del hombre de acción del momento, de los hombres de las nuevas fronteras coloniales modernas. En ellas debían forjarse los hombres de mando, los que ascendían, aunque no lo deseasen, por sus propios merecimientos y no por ruegos cortesanos. Un capitán de permiso, Baltasar Gago, poco tiempo después de la publicación del poema de Camoens, tras un ataque corsario a la galera en la que viajaba, terminaba la relación de aquel dramático suceso con una reflexión moral y admonitoria en todo paralela a estos versos finales del canto VI de Los Lusiadas:   “que es necesario que acaezcan cosas como éstas para que los hombres se conozcan y muestren por lo que son. Que en ellas,  y no en la Corte y entre damas, se muestra el valor y ánimo de cada uno”.     “Una mano la pluma, otra la espada” (VII,79)  El canto VII se inicia con un lamento por las guerras internas de la cristiandad; si no se animan los cristianos a emplear esas fuerzas en guerra de cruzada contra los turcos, al menos podrían emplearlas en conquistar tierras y riquezas, como el oro de los ríos libios Pactolo y Hermo:   Si codicia de mando y de tesoro os mueve a conquistar tierras ajenas, ¿no miráis que Pactolo y Hermo al moro sirven con sus auríferas arenas? En Lidia, Asyria, texen hilos de oro; África esconde en sí lucientes venas: ¡Siquiera muévaos ya riqueza tanta, pues no os puede mover la Casa Santa! VII,11.   A la búsqueda de riqueza, se puede añadir el deseo de encontrar nuevas tierras “donde a sembrar de Christo van la ley y a dar nueva costumbre y nuevo rey” (VII,15). Nuevas tierras para enriquecerse, sí, pero también para cristianizar y someter a su rey. Entre el Indo y el Ganges hay un “terreno grande asaz famoso”, y en él gobiernan tanto musulmanes, como idólatras y adoradores de animales, que pudieran tildarse de tiránicos o bárbaros, que el territorio poseen por fuerza:   “Fuérzanle varios reyes a la usanza de varias leyes: unos al vicioso Mahoma, otros los ídolos adoran, otros los animales que allí moran”. (VII,17).   Hay incluso alguno en que “la ley fábulas son” (VII,37). De todas esas tierras y gentes que enumera, terminarán los portugueses fijándose en Calicut, en donde encontraron un magrebí, Monçayde, que les sirvió de intérprete. En la embajada de contacto destaca la modernidad mercantilista en la propuesta de relación entre los dos reyes, el de Calicut y el de Portugal:   “Y si quieres con pactos y alianza de paz y de amistad sacra y desnuda consentir que la gente en confianza de tu reino y del suyo al trato acuda, porque la hacienda crezca en abastanza, por quien la gente más trabaja y suda, de entrambas partes, será ciertamente a ti provecho, a él gloria excelente” VII,62.   También el rey de Calicut se interesa “de saber de los nuestros de do vienen, qué costumbres, qué ley, qué tierra tienen” (VII,66). El intérprete magrebí Monçayde se lo explicará y el encuentro se da al final, aunque Camoens cierra el canto con una petición de descanso para tomar aliento y poder seguir con el poema. Es aquí en donde, citando a Horacio, se ve a sí mismo forzado a tener “una mano la pluma, otra la espada”, y se queja de su pobreza y sus penurias, a la vez que se afirma en su objetivo de terminar su canto “para poner las cosas en memoria que merezcan tener eterna gloria” (VII,82). En esa queja, no falta el enojo del poeta contra los malos oficiales regios que para contentar al rey, gobiernan “al pueblo, que es pobre, desnudando” (VII,85),   “ni a quien halla que es justo y que es derecho guardar la ley del rey severamente, y no halla que es justo y que es bien hecho que se pague el sudor de servil gente; ni al que aprende con poco experto pecho razones, y imagina que es prudente para tasar con mano injusta, escasa, los trabajos ajenos que él no pasa.   Sólo aquellos diré que aventuraron por su Dios, por su rey, la amada vida, do, perdiéndola, en fama la aumentaron, tan bien de tales obras merecida. Phebo y las Musas, que me acompañaron, me doblarán la furia concedida en cuanto tome aliento, descansando, por tornar al trabajo más holgado” . (VII,86-87).   En aquellos tiempos de polémicas religiosas que enfrentaban a mártires contra mártires en Europa, martirologios protestantes de los Centuriadores, Fox o Crispin contra los martirologios católicos de Baronio, aparecen estos aventureros, nuevos héroes modernos, que si pierden la vida aumentan su fama hasta la eterna gloria… Otro perfil de la modernidad. El poeta pretende ser el cantor de esos nuevos héroes, con ayuda de Apolo y las Musas.     “Quien comercio huye busca guerra” (VIII, 92) y “La enemiga sed de oro que a todo nos obliga” (VIII,96)  Tras la pausa para el descanso del poeta del final del canto VII, el VIII se inicia con una narración de Gama, ilustrada por las imágenes de las banderas portuguesas, de los  hechos famosos de los portugueses en la historia, pero en el entorno del rey de Calicut conspiran contra los portugueses malos consejeros que el poeta relaciona con Baco y con Mahoma como fuerzas adversas. Esos enemigos, vagamente mercaderes musulmanes tradicionales, impondrán una visión negativa de los viajeros:   “Con oro y otras dádivas secretas el voto ganan de los principales, con razones notables y discretas muestran que perderán los naturales, diciendo que son gentes inquietas que, los mares corriendo occidentales, viven de robo público y contino, sin rey, sin fuero humano ni divino” (VIII,53).    Gente sin fe ni ley, en fin, es gente bárbara. Gente sin rey, aventurera. Así se lo dice a Gama el rey de Calicut:   “Bien informado soy que la embaxada que de tu rey me diste, que es fingida, porque ni tienes rey ni patria amada, mas vagando pasando vas la vida. ¿Que cuál rey de la España allá apartada o señor de locura sin medida a acometer vendrá con naos y flotas tan inciertas carreras y remotas?” (VIII,61)   El rey de Calicut, no obstante, les ofrece acogida como hombres de fortuna:   “Si venís por ventura desterrados como ya fueron hombres de alta suerte, en mis reinos seréis agasajados, que toda tierra es patria para el fuerte; o si piratas sois, al mar usados, decildo sin temor de infamia o muerte, que para sustentar la vida humana a todo en todo tiempo hombre se allana” (VIII,63).   Nuevamente, la modernidad; tanto de los altos negocios como de la lucha por la supervivencia, que traspasa las fronteras de las leyes concurrentes o enfrentadas. Gama defiende que su viaje es de conocimiento y de contactos, pues ningún otro interés lo hubiera llevado tan lejos, a las tierras tórridas que están bajo la constelación de Aries o el Carnero:   “Que si de robos sólo yo viviese, pirata o de la patria desterrado, ¿cómo crees que tan lexos me viniese a un nunca visto asiento y apartado? ¿Por qué esperanzas o por qué interese experimentaría el mar airado, los antárticos fríos, los ardores que del Carnero ven los moradores? VIII,67.   A la vez que le promete un rico regalo de embajada para un próximo viaje, Gama explica al rey de Calicut el móvil del viaje de descubrimiento como viaje de conocimiento y de primeros contactos:   “Ha muchos años ya que firmemente nuestros antiguos reyes propusieron de vencer los trabajos fuertemente que siempre a grandes cosas se opusieron; y descubriendo el mar impaciente, del descanso enemigos, pretendieron saber qué fin tenía y dónde estaba la última ribera que bañaba”. VIII,70.   El rey de Calicut accederá al fin, también por “la codicia del provecho que espera del contrato lusitano” (VIII,77), y permite una visita comercial a la ciudad:   “Manda en fin que a sus naos vaya derecho, y sin recelo de ninguna mano pueda a tierra enviar cualquier hacienda que por la especiería trueque y venda”. VIII,77.   Los mercaderes musulmanes conspiran contra los portugueses para que no lleven a Europa noticias geográficas:   “Que a Portugal no vuelvan más pretende el consejo infernal mahometano, porque no sepa nunca a do se extiende el Oriente el gran rey lusitano”. VIII,84.   Finalmente, el rey de Calicut les deja desembarcar las mercancías que quisieron, aunque Gama lo presenta más como un pago de rescate de rehenes que como operación comercial:   “Dice que haga venir toda la hacienda vendible y buena que truxese a tierra, porque de espacio bien se trueque y venda, que quien comercio huye busca guerra. Aunque Gama el designo malo entienda que el dañado y perverso pecho encierra, consiente, porque sabe y cierto estaba que, con la hacienda, libertad cobraba”. VIII,92.   Retirado en las naves Gama a la espera de los acontecimientos, y sin fiarse para nada ya del gobernador intermediario del rey sobornado por los mercaderes musulmanes, el poeta cierra el canto octavo con una arremetida contra la sed de oro que todo lo corrompe…   “Déjase estar en ellas perezoso hasta ver lo que el tiempo le enseñaba, que no se fía ya del codicioso gobernador que sobornado estaba. ¡Vea agora el juicio aquí curioso cuánto en el rico como en pobre obraba, cuánto puede interés y la enemiga sed de oro que a todo nos obliga! VIII,96.   Como en el Trato de Argel de Cervantes, y su discurso de la Edad de Oro en boca de Aurelio el cautivo, también Camoens relaciona oro y cautiverio de alguna manera:   “Éste rinde las grandes fortalezas, y hace traidores, falsos, los amigos; a los más nobles fuerza a hacer vilezas y entrega capitanes a enemigos; corrompe virginales mil purezas sin temer la deshonra los testigos; éste deprava a veces a las sciencias los juicios cegando y las consciencias. Éste interpreta más que sutilmente los textos, y hace leyes y deshace; éste causa perjurios a la gente, y de reyes tiranos muchos hace. Hasta a aquellos que a Dios omnipotente se dedican, mil veces tanto aplace que los corrompe este ladrón del todo, no sin color ya de virtud con codo.” VIII,98-99.   “Mal puede haber en tierra quien se guarde si tu fuego inmortal en el mar arde” (IX, 42). El fuego del amor Con una estratagema de hacer rehenes a algunos mercaderes notables para intercambiar con sus factores en Calicut, Vasco de Gama logró salir con sus naves de regreso, y en ellas lleva lo que buscaba: información y especias. Viaje de conocimiento, pues, y de nuevos contactos: “con estas nuevas va a la patria cara y con cierta señal de lo que hallara” (IX,13):   “Algunos malabares que prendiera lleva, de los que al samorí enviara cuando los presos suyos le volviera; lleva pimienta ardiente que comprara, la seca flor de Banda allí pusiera, la nuez y el negro clavo que hace clara la nueva isla Maluco, y la canela con que ansí de Ceylan la fama vuela”. IX,14.   Y también el intérprete magrebí Monçayde, por cuya diligencia Gama “esto todo alcanzó”, viaja en las naves hacia Portugal; “por angélica influencia” ha logrado para su nombre “en el libro de Christo que se escriba”:   “¡Oh, dichoso africano, a quien clemencia divina saca de la noche esquiva, y lexos de la patria halla manera con que suba a la patria verdadera”. IX,15.   Patria verdadera, el Cielo o el Empíreo, como cristiano nuevo, pero también como héroe de una empresa moderna. Cuyo premio vendrá de la mano de Venus y sus ninfas que conducen a los viajeros a una isla para que dejen allí “su progenie fuerte y bella”. Nadie se puede guardar de poderosa diosa pues “tu fuego inmortal en el mar arde”. Cuando aparece la Aurora, madre de Memnón, llegan los viajeros portugueses a esa isla que Venus les pone en el camino:   “Cortando van las naos la larga vía de la gran mar para la patria amada, provisión deseando de agua fría para tan grande y tan larga jornada, cuando juntas, con súbita alegría, vista hubieron de la isla enamorada rompiendo por el cielo la hermosa madre alegre de Menón, generosa. De lejos la isla vieron fresca y bella, que Venus por las ondas la llevaba (bien cual la vela el viento heriendo en ella) para donde la armada se miraba; y porque no pasen sin que della tomen puerto, como deseaba, para donde las naos vienen la mueve Venus, que todo a su poder se debe”. IX, 51-52.   En la isla divina, en donde piensan poder hacer aguada,  se encuentran con el jardín de Venus y una gran mesa preparada para un banquete.   “Tres hermosos oteros se mostraban con presunción alzados bien hermosa, que de esmalte de grama se adornaban en la isla alegre, deleitable, hermosa; claras fuentes de su cumbre manaban, que tienen la verdura más viciosa: por entre claras piedras se deriva la sonora linfa fugitiva.   Isla frondosa de árboles aromáticos y frutales, “los limones estaban olor dando, las virginales tetas imitando” (IX,56), laureles, mirtos de Venus, pinares… Nada más desembarcar en la isla, se dan cuenta los portugueses de que está llena de diosas, como ese fantástico paraíso de huríes mítico, y el soldado Veloso, que durante el viaje ha narrado historias de caballerías andantes a los marineros, es el que da el nuevo grito de alarma alegre. Y comienza la orgía campestre o pastoral… Y, por supuesto, también hay nadadoras…   “’¡Sigamos estas diosas y veamos si fantásticas son o verdaderas!’ Esto dicho, veloces más que gamos, comienzan a correr por las riberas. Van las ninfas huyendo entre los ramos pero, más industriosas que ligeras, sonriéndose a trechos y gritando, se dexan de los galgos ir tomando. A una el cabello el viento le llevaba, a la otra las faldas delicadas; enciéndese el deseo que se cebaba en blancas carnes súbito mostradas. Una de industria cae, y ya importaba, con muestras muy más blandas que indignadas, que sobre ella tropiece y también caya quien la siguió por la arenosa playa. Otros por otras partes a encontrarse iban con las desnudas que se lavan; dellas súbito veis el grito alzarse, como que asalto tal no le esperaban; unas fingiendo de vergüenza darse menos que de la fuerza, se arrojaban desnudas por el bosque, al ojo dando lo que a la mano avaras van negando; otra, como que más vergüenza tiene, dentro en el agua el cuerpo escondía; otra por los vestidos presta viene que allí fuera del agua sostenía. Tal dellos hay que si algo se detiene en desnudar pensó que tardaría, y ansí vestido se echa al agua bella por amatar su fuego dentro en ella.” IX,70-73.   Al marino portugués perseguidor de las ninfas por el jardín de Venus lo compara, finalmente, con un perro de cazador que persigue a una presa abatida incluso nadando. En el caso de la presa amorosa, precisa que no son Diana, la hermana de Febo o Apolo.   “Como del cazador perro atrevido hecho a tomar en agua el ave herida, que el arcabuz al rostro vio subido para la garza o ánade sabida, antes que suene el golpe, mal sufrido va al agua y de la presa conocida no duda, y nada y grita: así el mancebo corre a la que no es hermana a Phebo”. IX,74.   Todo, al fin, “en amor puro se deshace”, y sigue la fiesta. “¡Qué hambrientos besos ya por la floresta!”(IX,83), hasta que las ninfas se les rinden: “Danles las blancas manos como esposas” (IX,84)… Es el premio a los que se esfuerzan en el “’camino de virtud’, alto y fragoso, mas al fin dulce, alegre y deleitoso” (IX,90). En las octavas finales va perfilando ese esfuerzo que hará “los reinos grandes y pujantes” y a todos señores de “riquezas merecidas”:   “Y haréis famoso al rey de vos querido, agora con consejos bien pensados, agora con la espada que el subido nombre os dará que dio a vuestros pasados. Nada imposible hagáis que está entendido que, en fin, quien quiso pudo; y numerados entre héroes seréis esclarecidos, y en esta ‘Isla de Venus’ recibidos”. IX,95.   “…de rigurosas leyes aliviadlos” (X,149) El canto décimo y último comienza con el banquete en los jardines, presidido por Venus y Gama:   “Luego allí en ricas sillas cristalinas se sientan dos a dos, amante y dama; Y en la cabecera, en otras de oro finas, con la hermosa diosa el claro Gama…” X,3.   Durante él se evocan los viajes y hechos de los portugueses por toda Asia, con un desfile de nombres citados, protagonistas de aquella expansión imperial: Duarte Pacheco, Francisco Almeida, Vasco de Gama, Enrique de Meneses, Pero Mascareñas, Vaz de Sampayo, Héctor de Silveira, Nuno de Cuña, García de Noroña, Antonio de Silveira, Sousa, Castro, Esteban y Cristóbal de Gama, el jesuita Gonzalo de Silveira, Fernando de Meneses… Algunos de ellos amigos de Gama, como Héctor de Silveira, defensor de Diu, por ejemplo. Finalmente, Tetis  – una de las Nereidas, madre de Aquiles – hace para Gama una descripción del Universo tolemaico que Camoens conoce por el Tratado de Esfera de Pero Nunes, aparecido en 1537.   “Ves aquí la gran máquina del mundo, etérea, elemental, que fabricada ansí fue del saber alto y profundo que es sin principio y meta limitada. Quien cerca en derredor este rotundo globo y su superficie tan limada es Dios, mas lo que es Dios ninguno entiende, que a tanto humano ingenio no se extiende”. X,80.   Y termina con una descripción del mundo conocido:   “Ves a Europa cristiana, que es más clara que las otras en arte y fortaleza. Ves a África, del bien del mundo avara, inculta y toda llena de bruteza; y el cabo que hasta agora se os negara que hacia el Austro asentó Naturaleza. Mira esta tierra toda que se habita desa gente sin ley, casi infinita.” X,92.   La descripción del mundo llega hasta China y Japón, “do nace plata fina”, y hasta las “infinitas islas derramadas” por Oriente, Tidore, Tarnate, Banda o Timor… También cita a Magallanes, “en el hecho portugués, pero no en el leal pecho” (X,140). Al final, Tetis les  invita a volver a su tierra: “podéis os embarcar, que tenéis viento y mar tranquilo, a vuestra patria amada” (X,143). Con la vuelta a Lisboa – “Por la boca del Tajo se metieron…”-, el poeta cierra el poema con una suerte de queja primero, y luego con una advocación al rey. He aquí la queja:   “¡No más, Musa, no más, que destemplada la lira está y la voz enronquecida, y no del canto, mas de ser llegada a cantar a una gente ensordecida! Que no da aquel favor la patria amada que alza el ingenio, porque está metida en gusto de codicia y en rudeza de una extraña, amatada y vil tristeza” X,145.   De la invocación al rey, he aquí algunas pinceladas finales, en las que sólo le pide que sea un buen rey para sus esforzados súbditos, los portugueses:   “¡Mirad que alegres van por varias vías, como indómitos toros y leones, los cuerpos dando a hambres tantos días, a hierro, a fuego, a tiros y aflicciones, a las regiones cálidas y frías, a los golpes de bárbaras naciones, a peligros incógnitos del mundo, a naufragios, a peces, al profundo! Por os servir, a todo aparejados; de vos tan lejos, siempre obedientes; y a los vuestros más ásperos recados, sin dar respuesta, alegres, diligentes… X,147-148.   “Favoreceldos luego y alegraldos con cara alegre y con real consuelo; de rigurosas leyes alivialdos, que así se abre el camino para el Cielo. Los experimentados levantadlos, si con la experiencia halláis buen celo para vuestro consejo, pues que saben el cómo y cuándo, y dó las cosas caben. Dad a todos favor en sus oficios según es de sus vidas el talento… X,149-150.   Que favorezca a los buenos religiosos, “porque el buen religioso y verdadero gloria vana no busca ni dinero” (X,150), así como a los guerreros que hacen “a vuestro imperio preeminente”, pues la experiencia no se aprende “en la fantasía, soñando, imaginando ni estudiando, sino viendo, tratando y peleando” (X,153).   “Haced que nunca allá los admirados alemanes, Italia, Francia, ingleses, puedan decir que son para mandados, más que para mandar, los portugueses. Tomad consejo de experimentados, que vieron largos años, largos meses, que supuesto que mucho cabe en ciencia, más en particular sabe experiencia.” X,152.   En las tres últimas octavas del canto último, el propio Camoens se presenta y ofrece al rey, bien que no le conoce, como cantor épico que le puede poner a la altura de Alejandro y Aquiles. Y se presenta a sí mismo como hombre de ingenio y de experiencia.   “¿Mas yo qué hablo, baxo, rudo y presto, de vos no conocido ni soñado? Bien sé que de pequeños, con todo esto, el loor sale a veces levantado. No me falta en la vida estudio honesto que con larga experiencia está mezclado, ni ingenio como aquí, señor, apunto, lo cual se halla pocas veces junto.   “Brazo para serviros diestramente; para cantaros, mente a musas dada; falta a vos ser acepto solamente de quien ser debe la virtud preciada. Si el Cielo esto me diere, y con ardiente pecho tomáis empresa que cantada ser pueda –como el ánimo adivina, mirando vuestra inclinación divina -,   o haciendo que más que no a Medusa la vista vuestra tema el monte Atlante, o rompiendo en los campos de Ampelusa los muros de Marruecos y Trudante, la mía ya estimada, alegre musa, prometo que en el mundo de vos cante, de suerte que Alexandro en vos se vea, sin que envidiado el gran Achiles sea.” X,154-156.   Así termina el gran poema de un hombre que conoce las nuevas fronteras coloniales de la modernidad, hombre de ingenio y experiencia como a él le gusta verse, “una mano la pluma, otra la espada”.   La mesura en el tratamiento de los grandes conceptos políticos o religiosos, para lo que la mitología clásica le sirve de contrapunto saludable, es similar a la cervantina; de ahí esa elegancia en los razonamientos de ambos, a la vez que esa melancolía que se advierte en las reflexiones personales también de ambos, viejos soldados no bien recompensados en vida por sus reyes. Cervantes sale de España veinteañero para Italia en el momento en el que Camoens vuelve de sus viajes cuarentón, y Cervantes vuelve a España en el momento en que Camoens muere, y en el momento en el que en Alcalá aparece la versión española de Benito Caldera del poema de Camoens. En la novela que Cervantes publica nada más volver, en Alcalá, también, La Galatea, saluda la edición de Benito Caldera así:   Tú que del luso el singular tesoro erigiste en nueva forma a la ribera del fértil río, a quien el lecho de oro tan famoso, le hace adonde quiera; con el debido aplauso y el decoro debido a ti, Benito de Caldera, y a tu ingenio sin par prometo honrarte y de lauro y de yedra coronarte.     *   Una lectura de Os Lusiadas de Luis de Camoens podría tener ésta, entre otras, como posible formulación global:   Europa es la gran síntesis dialéctica, entre leyes enfrentadas, entre cristiandad e islam. Frente a ella, gentes de leyes más diversas, muchas veces leyes que son sólo fábulas, o gentes sin ley o bárbaras, esa “gente sin ley, casi infinita”… Bajo un Dios del Cielo común, que cerca la tierra y está en todas partes, pero que “ninguno entiende” pues nuestro ingenio no puede llegar a comprender tanto (X,80). Lo que es una alusión, al mismo tiempo, a la misteriosa Naturaleza. En la isla de Venus, la sombra luminosa de Lucrecio, que por entonces comenzaba a planear sobre Europa: la alta providencia gobierna el mundo y lo sustenta a través de mil espíritus prudentes. Y, finalmente, un canto al ingenio y a la experiencia, a la ciencia, en fin: al hombre que a base de experiencias consigue un entendimiento reposado (VI,99).   No cabe mayor belleza ética, mayor justeza.   El cielo de la gloria para los hombres es el Empíreo, y en dos octavas lo describe, por boca de Tetis:   “Aquí solo están santos gloriosos, verdaderos, que yo, Saturno y Jano, Júpiter, Juno, fuimos fabulosos, fingidos del mortal engaño insano. Sólo para hacer versos deleitosos servimos, y si más el trato humano nos pudo dar, sólo es que el nombre nuestro a estas estrellas dio el ingenio vuestro. Y también porque la alta providencia – que en Júpiter aquí se representa – por espíritus mil de gran prudencia gobierna el mundo todo que sustenta; de profetas lo enseña bien la sciencia en mil de los ejemplos que presenta: los que son buenos guían, favorecen; los malos cuanto pueden nos empecen.” (X,82-83).   *   Una apreciación final transversal pero importante para una nueva sensibilidad: salvo Venus y algunas diosas más, ninfas y nereidas, y musas, no aparecen personajes femeninos en estas aventuras del mar por las nuevas fronteras de la modernidad… Todas habitantes ya de ese Empíreo que los hombres deben ganar con sus nuevas empresas…    

Emilio Sola 22 febrero, 2013 26 agosto, 2016 Camoens, especias, Isla de Venus, nadadores, portugueses, Viajes
1 Información de Argel de 1580:

El cuestionario de la Información de Argel de octubre de 1580, order sobre el que responderán los testigos que intervienen en ella, sickness puede consultarse en otro lugar de este Archivo de la frontera: http://www.archivodelafrontera.com/wp-content/uploads/2011/08/CLASICOS013.pdf   

Emilio Sola 12 febrero, 2012 12 febrero, 2012 cuestionario, Información de Argel, Miguel de Cervantes, notario Pedro de Ribera
LA SOCIEDAD ESPAÑOLA EN EL SIGLO XVI: los moriscos, la Inquisición, los judeo-conversos.

NOTAS DE DOMINGUEZ ORTIZ SOBRE EXTRANJEROS, ESCLAVOS, GITANOS. Extranjeros… con RR.CC. pocos… mercaderes genoveses en Andalucía… franceses, flamencos, alemanes… artistas, industriales y mercaderes… Ruta Jacobea… vagabundos y mendigos. Con Carlos V… aumento. -Protestas Cortes 1548-1551… Carlos: dejar las cosas como están. -Técnicos de todo tipo, alemanes, flamencos e italianos. -Mercaderes y financieros. -Nacionalizaciones… genoveses: Espínolas, Centuriones… -XVII… fuerte inmigración francesa a Cataluña y Aragón sin moriscos. Esclavos… Baja Edad Media, bastantes, tras peste negra. -Valencia… gran mercado (Vicenta Cortés…) -Castilla… RRCC… Andalucia, muchos. -Guerra Cristianismo/Islam… infieles… guerra de Granada… 1500 y 1568-1569. -Mundo colonial. -2ª mitad XVI… +/- 50.000, blancos (berberiscos y turcos) y negros. -1565… Sevilla… 6.327… 6% de su población… En todo el obispado, 14.670… Máxima densidad, Ayamonte / Sevilla / Cádiz. Gitanos… documentado desde Enrique IV… “Egipcianos”… probable de Oriente, + marginales. -Literatura, Lope de Rueda, Gil Vicente, Cervantes… -Sin control… ni matrimonios ni bautismos, marginales… mendicidad femenina y buenaventura… Herradores, esquiladores, tratantes… -Hasta el XVIII… igual, sin control LA CUESTION MORISCA. “Mudéjares”… “Moriscos”… tras 1492. -Tras 1525… “cesa oficialmente de existir la religión mahometana en España” (D.O., La E. de los A., p. 182.) -1526… Carlos V en Granada… mitigó su situación… suspende por 40 años la prohibición de usar lengua, trajes, baños, bailes y costumbres. -Seguían “a su aire”… Testimonios: bautismo… luego lavar al niño… Misa: poca atención… Confesión, mentiras, etc. -En 1566… se deniega la renovación del edicto de gracia de Carlos V… guerra de las Alpujarras, 1568-1570. -Dispersión… Vincent… unos 80.000… Castilla y Baja Andalucia… imposible asimilación, marginación… cohesión… agrupamiento. -Braudel… “varios problemas moriscos”… diferencias regionales. -Fundamentalmente rurales… comunidades urbanas: Toledo, Ciudad Real, Córdoba, Murcia… -En el norte, apenas hay. -Aragón… Cataluña, sólo unos 5.000 en Tortosa… Aragón: 64.000… labradores de regadío, Ebro, Jalón y Jiloca… Valencia… 135.000… 1/3 del total… en tierras de señoría, protección y explotación… labradores… huertas de Gandía y secano. Expulsión… 1609… unos 300.000 “En el contexto histórico de la época, el problema morisco tenía muy difícil solución, y si la de expulsarlos fue cruel, también puso fin a una larga cadena de injusticias y humillaciones” (D.O., p. 187). LOS MORISCOS. DEMOGRAFIA MORISCA… Lapeyre, Geografía de la España morisca, 1959… partida +/-. Principios XVII: +/- 300.000 -Valencia… 135.000 -Aragón… 61.000 -Cataluña… 5.000 (Carnek Biarnés y Biarnés, 1981… 8.000.) -Castilla… 45.000 (Domínguez Ortiz… 115.000). -Murcia… 16.000 -Andalucía… 30.000 -Granada… 3.000 -Canarias… 1.000. (Domínguez Ortiz… 2.000) -Total…………. 275.000 máxima. (Domínguez Ortiz lo eleva a 320.000 hs.) Fundamental la regionalización: Valencia… 1572… +/- 85.000, 29% del total. 1602… 111.000 hs. 1609… 140.000 máximo, 30,3 % . -Del medio rural fundamentalmente y -En tierras de soñorío sobre todo. -Ciudades… Castellón, Alcira, Játiva, Valencia. Aragón… 1495… unos 50.000 mudéjares. 1575… +/- 48.000 hs. 1609… +/- 63.500 hs… 21 %. -Pocos en zonas montañosas. -A lo largo del Ebro y afluentes derecha, Jalón, Huerva -Barrios moriscos en Zaragoza, Teruel, Albarracín, Calatayud. Cataluña… +/- 8.000, sobre todo en Tarragona (Tortosa). Granada… (1968, F. Ruíz Martín, “Movimientos demográficos y económicos en el Reino de Granada, 2ª 1/2 XVI, en Anuario de Historia Económica y social) -Población total… 1561… 274.000 hs. 1587… 200.000 hs. 1597… 213.000 hs. -En 1568… cristianos… 155.000… moriscos… 120.000 … 43 %. La más densa minoría en España. -Domínguez Ortiz/Vincent… en vísperas de la expulsión: De 275.000 has totales, 125.000 cristianos y 150.000 moriscos… mayoritarios. -Desigualdad regional… sobre todo en el campo, salvo en Baza, Guadix, Almería y Motril… 30-40% … y Granada, +/- la mitad. -Campesino libre… de señorío, sólo el 11/12 %. Castilla… (1969… Ladero, Los mudéjares de Castilla en tiempo de Isabel I)… 1497-1502… ´mudéjares (tras 1501 moriscos)… unos 20.000 en Castilla, Extremadura, Murcia y Andalucía Occidental más Valle de Ricote. -sobre todo en ciudades… Morería. -En vías de asimilación en 1568-1570. -Tras expulsión de Granada… fin XVI… 100.000 1609… 120.000… importante. Canarias… +/- 2.000 seudo moriscos… esclavos sobre todo. COMO MINIMOS… (Domínguez Ortiz/ Vincent) -Valencia… 1568/70… 85.000 (1572) 1609… 135.000. -Aragón… … 48.713 (1575) … 61.000 -Cataluña… … 7.000 (estimado) … 8.000 -Castilla… … 30.000 (estimado) … 115.000 -Granada… … 150.000 (1569). LEYENDA DE FECUNDIDAD … (Bleda, Fonseca)… -ni clérigos -ni armas -ni América. -1565-1572.. a 1609 (Lapeyre) cristianos, +44,7 % moriscos, +69,7 %…. Valencia: crecimiento fuerte: natalidad. Estancamiento +/- resto de España. Nupcialidad de las moriscas… James Casey… parece normal… 18 años moriscas, 20 años cristianas. Benasar… Valladolid… 20 años cristians. Europa, 25-26 años. General España (Chaunu, en la Esp. de C.V) más en moriscas que en cristianas. Movilidad -Grandes huidas … 1502-1512 Granada 1526-1535 Valencia, luego recuperación y 1560-1570 Valencia otra vez. -Tras 1570… Granadinos… fuera del Mediterráneo… movilidad y desarraigo… -A Berberia… flujo constante… confiscación de bienes. POSIBILIDAD… Vincent… posible asimilación mayor de la pensada y cifra de 350.000 +/-. SITUACION SOCIOECONOMICA… -Predominio del sector primario… agricultura, no pescador (¿a pesar de Caxetta?) ni pastor. -Sector secundario artesano… importante, mal estructurado. -Sector terciario…pequeño comercio y transporte (arriero novio de Maritornes, pariente de Cide Amete Benengeli). Agricultura… leyenda de laboriosidad, en Bleda… En Aznar: holgazanes… oficios de poco trabajo. -Hortelano… regadío… Aragón: apenas fuera de las vegas. Valencia… huertas de Oliva y Gandí resto, cristianos. Halpering-donghi… Valencia: -guardas y vigilantes, braceros más baratos que los cristianos… (odio cristianos… Germanías: Gª Cárcel) -Arroz…paludismo… decadencia tras los moriscos. -caña de azúcar -cría gusano de seda, como en Granada… decae tras moriscos. Castilla…poco regadío… (Ponsot, 1971, “Les morisques, la culture du blé et le problème de la decadence de l’agriculture espagnole aux XVIIe siècle” (en Melanges Casa Velázquez)… pequeña minoría en la masa de braceros castellanos… Andalucía Occidental… pocos braceros moriscos… -García Arenal para Cuenca… 1597… 22 braceros y jornmaleros, 11 hortelanos, 8 labradores de secano. -Campesino típico… arrendatario o pequeño propietario. Extremadura… labradores de secano, cuando podían… huerta. ARTESANOS … “tantos o más que los cristianos viejos” (Dez. Ortiz)… a pesar de la fama de agricultores.. -Tras 1570… más artesanos… los granadinos no pudieron adquirir tierras… piel, madera, hierro, cerámica… -Peticiones de Cortes y Ordenanzas gremiales… abundantes… prohibiciones a moriscos ser maestros, o incluso aprendices y oficiales. -Limpieza de sangre / limpieza de oficios… mucho en Sevilla y Valencia. PEQUEÑO COMERCIO Y TRANSPORTES. -La arriería… (González de Cellorigo… “Memorial de la política necesaria y útil restauración de la república de España”, 1600)… para sustraerse a la vigilancia de los cristianos y la Inquisición. PROGRESIVA DEGRADACION CULTURAL… -Bajo nivel cultural… (Consuelo López Morillas, USA., copistas y escribanos moriscos… analfabetismo, 72 % en hombres, 100 % en las mujeres. -Médicos, escribanos, boticarios… pequeña burguesía intelectual… cada vez menos: 1 restricciones en Ordenanzas profesionales, 2 Eco de restricciones en las Cortes. -Mediciana… hacia curandería… (Gª Ballester, “Lso moriscos y la medicina, 1984)… medicina mora … galenismo arabizado… tiende hacia prácticass empíricas y creenciales (curanderismo)… degradación por lo tanto. CAPACIDAD ECONÓMICA… -Inventario de bienes moriscos… (Martínez Ruíz para Granada, García Arenal para Cuenca, Cabrillana para Almería…)… -“No eran en conjunto una población miserable” (Domínguez O.) -Aragón y Valencia… los campesinos, los más deprimidos… algunos prestan dinero a cristianos. -Mejor los que siguen: -Granada… minoría rica, clase media rural y artesana. -Córdoba… (Aranda Doncel)… censo de bienes…minoría acomodada granadina. -Mudéjares castellanos, +/- bien. (Cabrillana…)… capacidad económica… envidia del cristiano viejo. RASGOS CULTURALES: -Relativa asimiliación de los mudéjares y morerías. -Tras 1501… problema morisco… 1502: en Castilla, conversión o exilio. -Teóricamente cristianos, islámicos en secreto. -Trajes, usos rituales, costumbres alimenticias (alcuzcuz), gestos: sentarse en el suelo… -Cardaillac: moriscos y cristianos… “Los menores hechos y gestos que no concuerdan con los usos y costumbres de la comunidad cristiana”… islamismo. -Epalza, 1983… el problema morisco visto desde las aljamas mudéjares… son ante todo musulmanes… Aljama: no conocemos bien el asunto… opresión del poder político cristiano… Alcaide / justicia / jurados / síndico… -R.P. Pérez de Tudela… “la morería de Játiva (1519-29)”… Aljama, similar a municipio cristiano… “defensa de la población que significa el arrabal”. -Leila Sabbagh… “La religión des Moriscos entre deux fatwas”… 1848… Ahmed ben Yahia al.Wancharichi… los musulmanes deben emigrar… quedarse es pecado… -1563 (copia de 1563)… teólogo oranés de Almagro, el Mufti Al-maghrawi… la TAKIYA (o disimulación +/-)… el Islam morisco, el de los Al-Ghuraba, similar a extranjeros o musulmanes en minoría… basta el Corán para ir al Cielo. -Bernard Vincent… “Les morisques et les prénoms crétiens… 2 nombres, uno público cristiano y otro secreto moro. ASIMILACION / ACULTURACION… -El rechazo asimilación cristiano / morisco, mutuo. -Aculturación… medidas no asimilatorias -Agustín Redondo…el primer plan de asimilación de los moriscos granadinos, el del Dr. Carvajal en 1526… En “Antonio de Guevara (1480?-1545) et l’Espagne de son temps”, Finebra, 1976… sobre conversión de moriscos grandinos. -Estancia de Carlos V en Granada en 1526. Castigo y benevolencia. -R. Benítez Sánchez-Blanco: -Un plan de aculturación de los moriscos valencianos: las ordinacions de Ramírez de Haro (1540). -“Proyectos de aculturación y resistencia morisca en Valencia de Tomás de Villanueva a Juan de Ribera”… 1554-1555… 1559-1568… no “asimilar”… “aculturación”… ni Felipe II ni los cristianos viejos quieren integración completa. -García Cárcel… Estudio crítico del Catecismo de Ribera-Ayala… 1566… Ayala: bilingüe. 1559: Prólogo de Ribera (1569-1611). EVOLUCIÓN: Antes 1500…. Cisneros, quema de libros… conversiones y 1501… rebelión y pragmática… conversión… (plan Orán, artículo mío Zafra/Belhach +/-. -1500-1568: Valencia… 1520-22… Germanías… conversiones forzosas (Gª Cárcel y Ciscar)… 1525… conversión o exilio. Los conversos… garantía durante 40 años frente a la Inquisición. 1526… Edicto conversión moros de Aragón. 1567… Pragmática prohibiendo a los moriscos sus costumbres y lengua árabe. 1568-70… guerra de Granada. TENSION LETRADO/SEÑOR en Granada… Base, Diego Hurtado de Mendoza… patente en guerra de Granada (Joseph Perez). I Marqués de Mondéjar… muerto en 1512. II M. de Mondéjar Luis Hurtado de Mendoza… 1535 a Túnez… renunca a la Capitanía General… Canciller Deza. III su hijo Iñigo de Mendoza 1566. Carlos V… informe sobre los moriscos… cambia “letrados” de la Chancillería de Granada. Felipe II… tendencia… poder a “letrados”… Granada… a Derecho común… inexperiencia: represión, bandidismo, etc. Caro Baroja… “Los burócratas”: Deza… tridentino / Mendoza… renacentista. Chancillería, 1505… -Clero y moriscos… planes de conversión… fracaso: problema del clero, +/-. -Inquisición… con Chancillería en Granada… despojo morisco. Jaime Contreras… más de 11.000 causas. 1560-1609: 31,6% causas moriscos… En Zaragoza, más… 60%… En Valencia, 73%. Tras guerra Alpujarras… “Conspiración”… “represión brutal”… fracaso intento asimilación. “La minoría morisca es un fracaso para el Santo Oficio, la única minoría religiosa que no pudo desarraigar. Es la frustración de quien vence sin convencer”. -Tormento… 1 vez… con moriscos, más. MORISCOS Y POLITICA MEDITERRANEA… (Braudel, Reglá, Gª Mart.) Ese contexto, sobre todo tras 1570. -A partir de los años 50, los moriscos vistos como “quintacolumnistas” de turcos y berberiscos. -Complejidad de la frontera “líquida” (Gª Martínez). -Tras 1570… agudizado. -Sobre conexión de moriscos con turcos… Cabanelas (1957), J.T.Monroe (1966), Andrews C. Hess (1968), Temimi (1975)… -Conquista de Túnez y la Goleta por turcos en 1574… alegría (Dedieu para Daimiel, muchya documentación en procesos). -Profecías… Alejandro Castellano de Calanda, 1582… de Turquía: busca ´niño líder… desporporcionado, 6 dedos (evocación de “Terra Nostra” de Carlos Fuentes). -Profecías, alguacías o jarores (Cardaillac), Zacarías de Granada, 1569. -Abdelhalim Temimi… le gouvernement Ottoman face au problème morisque… “firman” otomano a la población andaluza de 16/abril/1570… armas paraq 100.000… desde Argel en flota… 20.000 armas ya… -Temimi… Islam unificador… tolerancia Estambul frente a intolerancia en España. -La barca de Pedro Mansilla (años 60?) -Pasados a Berbería y corso… Chantal de la Veronne… canges de cautivos en Orán 1/2 del XVI… moriscos en Argel. -Los hornacheros en Salé hasta 1/2 del XVII. TRAS 1570… radicalización. -Cardaillac… atracción… franceses, protestantes, moriscos… aragoneses y protestantes del Bearne… emisarios moriscos desde 1570… “luego iremos a España y daremos con esa tierra y cobraremos a Navarra”… 1575… ayuda militar a moriscos a cambio de 10/12.000 escudos… 1582: detención en Valencia del morisco Zamarrudillo… red clandestina Aragón/ Castilla/ Bearne/ Africa del Norte. Jaime Contreras… moriscos y protestantes y tráfico de caballos pirenaico. Tras 1580… Reglá… problema morisco y problema francés. Años 80… grave bandolerismo valenciano… endémico. Igual gandolerismo aragonés…(Gregorio Colás Latorre, José Antonio Salas Ausens, Aragón edn el siglo XVI. Alteraciones sociales y conflictos políticos… epílogo: años 80: enfrentamientos montañeses y moriscos. -Moriscos de Codo… asesinato montañeses… Lupercio Latrás… saqueos de Codo, Sástago y Pina… Miguel Juan Barbier… años 90: Antonio Pérez… contar con colaboración morisca. EXPULSION: A FINES DE 1607… AÚN NO SE PIENSA EN EXPULSIÓN -30-enero-1608… Consejo de Estado… expulsión -Consejeros… cambian de voto, como Lerma… -Memorial de Ribera… hombres a Berbería, viejos y mujeres… útiles, a galeras… Niños, con cristianos viejos…A señores de vasallos… compensaciones con bienes muebles y raices… se salva el escollo del interés. -Sólo para Valencia… un año después, expulsión. -Conjura en Valencia… Jacobo I de Inglaterra (Isabel, +1603): documentos sobre moriscos valencianos… obsesión por seguridad, favor. -Junta noviembre 1608-marzo 1609… por encima de parecer teológico… traiciones y perdición de España… expulsión. ESPAÑA SIN PROBLEMA MORISCO. Consecuencias expulsión… Hamilton, por est. de precios… irrelevante… Lapeyre, lo contrario… 300.000 expulsados… 4% de la población española. Regionalización: -Castilla… quejas de falta de gente y pecheros en muchos municipios… disminución de diezmos. -Sevilla… 7.000 personas… 8% población. -Murcia… quejas en Cortes… 1.000 casas perdidas… 8/10.000 valencianos a la seda que ya no van. -Granada… descenso mayor en Almería que en Málaga… a pesar de la repoblación (Vincent)… explotación, piratas en la costa, mnonfíes… muchos abandonan- -Aragón… “40 Km. al sur del Ebro”, ruina (Lapeyre)… Muy afectadas las zonas agrícolas de regadio… Señores: muy afectados… algunos resarcidos con valimientos en la Corte… Lacarra… agudizó el proceso de decadencia. -Valencia… 1/3 de la población. Ribera… repercusiones serán terribles. Inquisición: fue indemnizada Quiebra de la Taula Valenciana en 1613. Mucho a los señores… algunas compensaciones. Ciscar Pallarés… “Si no una catástrofe, sí un contratiempo muy serio”. Resumen Domínguez Ortiz… “Nulas para las regiones septentrionales; apreciables pero limitadas a ciertas comarcas y capitales, en el resto de Castilla; despreciables para Cataluña, severas para Aragón y de notable intensidad para el Reino de Valencia” (233, ¿los moriscos?). LOS QUE SE QUEDAN: No muchos… -esclavos, hasta voluntarios. -Avales o certificados de cristiandad: “ejecutorias”. -Obispo de Tortosa… se quedaron o volvieron. -Ricote… a lo largo del tiempo vuelven. -Almería… asimilación y proteccdfión de cristianos: niños adoptados… -Cabrillana… relación semiservil, similar a encomienda indiana… Antonio Garrido Aranda: “Moriscos e indios”, 1980. -Los que vuelven, “Ricote”… Doc. García Arenal… Minas Almadén… Gacis: berberiscos conversos… pocos -En Europa: Francia, paso a Italia y Berbería. Muerte de Enrique IV en mayo 1610… se relacionó. Doc. Garcia Arenal… Livorno… campo, pero no: artesanos, etc. Luce López Baralt y Awilda Irizarry… “Dos itinerarios de los moriscos en el siglo XVI” (hom. a Galmés)… Francia-Italia: con precios, moneda, etc. Berbería… trabajos de Epalza y tunecinos… Zbiss (agricultura morisca en Túnez)… Chantal de la Verone para Orán y Tánger… Gafsi, Epalza etc. o cit. por Denise Brahimi… Padre Silvestre… Libro de los host¡pitales de Argel, q690… semi-inédito (sin ed. crít.)… sequía 1614… circuncisión colectiva en Argel a moriscos españoles. HISTORIOGRAFIA MORISCA Y MORISCOLOGÍA (último libro de Epalza en Mafre). 1 Historiografía del XVI-XVII… obsesión con condición social y religiosa. 2 XIX… ataques o defensas a la política social y religiosa. -enfrentamiento racial similar a enfrentamiento mediterráneo entre dos culturas. -más realista sobre consecuencias de la expulsión de 1609. 3 XX… Auge historiografía morisca… cristianismo nuevo diseccionado… literatura, religión, formas de vida… civilización islámica en retroceso. Cronistas de la guerra de Alpujarras, no expulsionistas: -Diego Hurtado de Mendoza Luis del Mármol Ginés Pérez de Hita. Martín González de Cellorigo… 1597… primer autor que se plantea la expulsión : “Memorial a Felipe II”, B.Nal. V.E. 50/9. Tratadistas… obras posteriores a 1609… justificaci´çon de la expulsión… panegiristas… moriscos, peligro constante… cuerpo extraño rebelde… contra seguridad e integridad del país… medida justa, de utilidad pública y apoyada por el país… al menos, inevitable. -Joaquín Bleda, 1610 y 1618… dominico, relación con Ribera… odio irracional. -Damián Fonseca… 1611… “Justa expulsión”, Bulas, discursos y cartas… útiles. -Pedro Aznar de Cardona… aragonés… 1610… docum. de Simancas. -Marcos de Guadalajara… “Perdición y destierro de los moriscos”, ms…. popular… prodigios y fenómenos extraordinarios. Borbones… silencio del XVIII XIX… Desde Florencio Janer y Pascual Bonnet Barrachina… culminación de la unidad política y religiosa… cuestión racial: hasta Reglá… no racial, sino cultural. Hasta Henry C. Lea… “The Moriscos of Spanish”, 1901… procesos Inqusición de A.H.N…. próximo al pensamiento de la historiografía actual. —————————- ALGO SOBRE LA INQUISICIÓN PARA IR REMATANDO FAENA… Esto parece un folletón. Puede servir el libro de B. Bennassar y otros, Inquisición Española: poder político y control social, Barcelona, 1981, Crítica. -La Inquisición… “Prodigioso instrumento de control social al servicio del Estado monárquico” (p. 12). (Bennassar, en Los españoles, Barcelona, 1975… usa documentos de Inquisición sobre campesinos y clases bajas urbanas). Bennassar… quienes más saben en en el mundo de Inquisición actualmente: -Ricardo García Cárcel… estudió los papeles del tribunal de Valencia… Orígenes de la Inquisición española. El tribunal de Valencia, 1478-1530, Barcelona, 1976, Península, y Herejía y sociedad en el siglo XVI. Laq Inquisición en Valencia, 1530-1609, Barcelona, 1980, Península. -Jaime Contreras… tribunal de Galicia -Gustav Henningsen (director del museo de folklore danés)… trabaja con Contreras con ordenador… series de “relaciones de cuasas”… resúmenes de procesos… “El banco de datos del Santo Oficio”, en Boletín de la Real Academia de la Historia, CLXXIV, 1977, pp. 547-570… “Las actas de los procesos, según la naturaleza del delito, más bien nos recuerdan historiales médicos de una clínica psiquiátrica; a las notas de un psicólogo sobre las charlas con sus pacientes; a los detallados análisis de un sexólogo sobre comportamiento sexual anómalo; a las ‘field notes’ de un antropólogo para retratar a un curandero y su clientela; a los ‘case studies’ del sociólogo sobre normas y valores sociales tal como se reflejan en la charla cotidiana del pueblo en distintos niveles sociales; a los análisis fenomenológicos que el historiador de religiones hace de la fe y los ritos de judíos o mahometanos; a la descripción de un historiador de la Iglesia de la vida de las comunidades luteranas, calvinistas o hugonotes; o al esfuerzo de un historiador de la literatura por interpretar la obra de un poeta y relacionarla con la personalidad de éste o con las tendencias espirituales de la época…” (Benn. p. 10). -Jean-Pierre Dedieu… trabaja sobre Inquisición de Toledo. Clásicos… Juan Antonio Llorente, Historia crítica de la Inquisición española (París, 1817), en Hiperión, 4 vols., Madrid, 1980 o la ya citada obra de Henry charles Lea de 1905-1907, en 4 vols. RESUMEN de Bennassar, +/- … la Inquisición, “pecado contra el espíritu”, lo mismo que ella perseguía. -Ocupación total del territorio… la red de informadores y colaboradores… al menos dos siglos: control. -Tribunal de justicia “difícil de engañar” (p.338). Minuciosa “que torturó muy poco” (337), “respetó las normal legales” (337) y que “después de un cuarto de siglo de rigor atroz, no condenó casi a la pena capital y disminuyó con prudencia el castigo terrible de las galeras” (337), “preocupada por educar” (337), “que reprende y aconseja” (338). -“Creada para prohibir una creencia y un culto” (338). -“Exponente de una sociedad” (338), “expresión de la hostilidad del pueblo cristiano viejo contra judaizantes y musulmanes” (339) -(Uno se puede preguntar: ¿los azuza alguien?) – Tras eliminar o asimilar a los conversos y tener bajo vigilancia a los moriscos, -la Inquisición “se apoderó del pueblo cristiano viejo para moldearlo según sus ideales definidos y las reglas establecidas por el Concilio de Trento” (339). – Homogeneización… caza de libros, de clérigos audaces, de estudiantes vagabundos… -“Hizo de España por mucho tiempo… el reino del conformismo… intelectual” (339), -“Sofocó a una burguesía española creadora de ideas y de riquezas” (339). -“Secó las fuentes vivas de la investigación y de la especulación teórica” (340). -“Sustituyó la reflexión, la meditación religiosa, por la afirmación” (340). -Siglo de Oro… belleza formal o plástica… incluso los más profundos, Cervantes y Calderón… “no discuten, al menos explícitamente, el orden del mundo” (340). -“Ausente del movimiento científico y filosófico del siglo XVII”, de las “aplicaciones” del siglo XVIII (340). -Desaparición de la idea misma de libertad religiosa. -Drama de la “relación orgánica entre el Estado y la Iglesia” (341), “el Estado y una ideología única” (341)… “viejo sueño… de Leviatán” (341). CRISTIANOS NUEVOS O JUDEO-CONVERSOS… unas notas de Domínguez Ortiz en La E. de los A. -Moriscos… labradores -Judeoconversos… burguesía urbana. -Moriscos… no aceptan el cristianismo. -Judeoconversos… lo aceptan. -Moriscos… no integración -Judeoconversos… voluntad de integración “No querían seguir siendo ellos, sino hacer olvidar su origen y fundirse con el resto de la nación. Esta fue la actitud de la mayoría, y los que persistieron en el criptojudaismo acabaron en las cárceles de la Inquisición o en el exilio” (Dom. Or. p. 187). –RRCC. … liberales, +/-. –Carlos V… “alumbrados”, “Comunidades”… +/- cristianos nuevos. –Felipe II… hostil. NUMERO… un embajador veneciano … 1/3 de las ciudades… –Con los RRCC… unos 300.000… matrimonios mixtos… hacia cristiano viejo. –1/2 del XVI… arzobispo de Toledo, Silicio… pobre y cristiano viejo… “limpieza de sangre”. -Actitud defensiva del cristiano viejo… frente a minoría agresiva, inteligente, ambiciosa, con espíritu de grupo… reproche de apoyio mutuo frecuente. -“Estatuto de limpieza de sangre”… mal visto en el extranjero y en Roma…Contra moriscos… más tolerancia. -“Una gota de sangre” judía… contamina toda descendencia… matiz racista. -Más que de derecho común, fue normativa de algunas instituciones… (Sólo pocas normas sobre penitenciados de Inquisición y descendientes inmediatos de conversos)… -“Obsesión nacional”… -Ordenes Militares -Colegios Mayores Algún gremio Algún municipio Vizcaya y Guipuzcoa Muchas cofradías y hermandades Algunos cabildos … a veces Cabildo sí y obispo no. Los jerónimos Los jesuítas… al principio, Diego Laínez, general de la orden, cristiano nuevo… Fin XVI, sí. -En Universidad no, pero sí en Colegio Mayor… cristiano viejo… cada vez más altos cargos burocráticos. (evocación de cristiano nuevo del Marcos de Obregón de Espinel) Profesiones características… Pequeño y gran comercio Finanza pública y privada… mayordomos, administradores. Industria textil y confección Imprenta, platería Escribanos, médicos… muchos… (Villalobos, médico de RRCC… Acosta, Laguna…) Farmacia Clero… bien pagado Intelectuales… Vives, Vitoria, Fray Luis, S. Juan, Sta. Teresa… -“Todos oficios de haraganes”… pero más de inteligencia que de trabajo físico. -Migraciones a Amsterdam, Livorno y Hamburgo. -Tendencia al abandono de profesiones típicas… financieras… Burgos… decadencia mercantil… tierras y religión. -Los “marranos” portugueses… tras 1580… muchos… Felipe III, indulto… Olivares, apoyo…. Luego, reacción en contra. (1978… V Centenario de la Inquisición… Hª Moderna de la Autónoma de Madrid… Joaquín Pérez Villanueva y Escandell Bonet…)

Emilio Sola 7 noviembre, 2013 8 octubre, 2014 antropología, cristianos nuevos, inquisición, judeoconversos, marginados, minorías, moriscos, sociedad
APÉNDICE DOCUMENTAL, doc. 3: tercera carta de Ahmed el Ghazzel

Descripción / Resumen Documento 3   A.H.N.M. /S.E. / L. 3586.  Argel a 15 de julio de 1768 (1181), viagra 1 fol. En esta carta dirigida  al marqués de Grimaldi, Ahmed el Ghazzel  muestra su impaciencia por la tardanza de la llegada  de los redentores a Argel

Emilio Sola 28 febrero, 2012 28 febrero, 2012 ARGEL, canje de cautivos, carta en árabe, El Ghazzel
Edward Abbey: La banda de la tenaza. Cuatro divertidos quijotes del ecologismo

Descripción / Resumen: Una novela de 1975: El Quijotismo puede considerarse que es uno de los corazones o motores de la cultura setentera o transicional, y nada más significativo en ese sentido que la novela de Edward Abbey. No hay nadadores en sentido estricto en toda la novela, pero sí se puede considerar que el personaje más extremado del cuarteto, el ex soldado en Vietnam, George Washington Hayduke, gana su vida a nado en una dramática huida en plena crecida de agua en el cañón del Colorado al final de la aventura. Si no queremos considerar al cuarteto de la banda de la tenaza como nadadores “a través del mar ondulado de dunas petrificadas” que es su desierto amado (p.384). Ese desierto al que otro de los miembros del cuarteto, Seldom Seen Smith, considera su casa: “Un verdadero patriota autóctono, Smith sólo jura lealtad a la tierra que conoce, no a esa maraña de inmuebles, industria y población enjambrada, formada por británicos y europeos desplazados y africanos desubicados, conocida colectivamente como Estados Unidos. Su lealtad desaparece fuera de las fronteras de la meseta del Colorado” (p.432).   Edward Abbey: La banda de la tenaza

Emilio Sola 22 agosto, 2012 26 agosto, 2016 contracultura, cultura setentera, cultura transicional, ecologismo, novela
Jaime Contreras: a propósito de las tendencias al secularismo y el Mundo Árabe

Descripción / Resumen: Secularism Trends and the Arab World      Jaime Contreras Alcala University, hospital Spain Para los occidentales de hoy, for sale a diferencia de otras épocas, hospital el Islam es un vecino nuestro, cada vez más cercano. El espacio que ocupa hoy en el mundo es tan intenso que llega a constituir  una parte sustancial de nuestras propias vidas. En sus manifestaciones culturales y sociológicas la cultura islámica expresa y desarrolla unos sistemas de vida cotidiana cuyas raíces tienen una larga historia de más de 14 siglos. Esa historia ha producido una sociedad que hoy, en muchos de sus parámetros, se encuentra traspasada e influida  por muchos de los valores de los sistemas culturales de occidente… Por este enlace se puede acceder también al texto completo: http://www.archivodelafrontera.com/wp-content/uploads/2012/03/Jaime-Contreras-ponencia-Sidney-2012.pdf

Emilio Sola 14 febrero, 2012 2 octubre, 2014 confesionalismo, interculturalidad, poder, secularismo, sociedad
AUDIOS DE RADIO CON ENTREVISTAS DE EMILIO SOLA

28 DE AGOSTO DE 2021: CRISTINA PEÑALVA EN RADIO BUKOVSKI https://radiobukowski.org/desde-el-otro-lado-del-mar/desde-el-otro-lado-del-mar-episodio-18-emilio-sola-castano-historiador-poeta-pintor-y-escritor-espanol/   PROFESOR ARKADIO EN LA LINTERNA DE DIÓGENES http://www.ivoox.com/ldd-redes-informacion-espionaje-en-audios-mp3_rf_11701526_1.html   RADIO CUCARACHA, AGOSTO 2021: BUSCAR EN https://archive.org/details/la-radio-en-la-biblioteca-9-de-una-conversacion-de-terraza-con-emilio-sola…-04-08-2021

Emilio Sola 14 septiembre, 2021 14 septiembre, 2021 Emilio Sola, entrevistas, RADIO
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