Vasili Grossman: Todo fluye. Traducción de Marta Rebón. Nota de lectura
Una novela tristísima y terrible, de una belleza singular en su sencillez argumental, y que adopta maneras de ensayo, casi panfleto, en la parte final; evoca las grandes purgas de Stalin de los años veinte y treinta del siglo XX, así como el drama de la “deskulakización” del campo ruso o de las hambrunas ucranianas y la brutal cotidianidad de los campos siberianos con sus colonias de presos políticos y comunes. »








