Perafán de Rivera, secretario Soto: Bando sobre hombres de galera por la ciudad
Bando sobre los hombres de galera en Nápoles con la prohibición de que vayan en cuadrillas y armados para tranquilidad de la ciudad. »
Bando sobre los hombres de galera en Nápoles con la prohibición de que vayan en cuadrillas y armados para tranquilidad de la ciudad. »
En el chiringuito de Eulogio, vida tranquila y excitante del grupo de hijos del agobio y contactos con la gente de viaje y comunera, y sobre todo la excitación de las luchas jabonosas en el llamado gimnasio. Capítulo quinto de Los hijos del agobio. »
Una orden virreinal dada por Perafán de Ribera para que con urgencia las diversas regiones costeras del reino de Nápoles enviaran los galeotes que se les habían repartido a cada una, dándole prisa a los capitanes de esas regiones para que organizaran el envío, bajo pena de mil escudos y la prisión para las autoridades municipales de los diversos municipios de las ciudades. »
Capítulo 4 de Los hijos del agobio, con el grupo de motoristas ya reunido en el chiringuito de Eulogio y su centro de acogida para la gente en movimiento del momento. »
Patente para poner postas entre Nápoles y Ortona, como antes se pusieron hasta Otranto y Tarento y de allí hasta Mesagna, pasando por Francavilla y Gluttaglie; eñ encago es para Juan de Zapata, maestro de postas, y en realción con la mayor facilidad de transmitir avisos a Nápoles desde la costa de Puglia. »
El capítulo tercero de Los hijos del agobio, una historia de El paraíso de las islas. Sigue el viaje hacia el chiringuito de Eulogio de los moteros para encontrar refugio provisional. »
Orden virreinal al capitán de l ciudad de L’Aquila para que eche bando con la prohibición de armas por la ciudad, debido a los males que está ocasionando la gente armada. Nueva serie de cinco piezas del Archivo de Estado de Nápoles del inicio de los años sesenta, con el virrey Peerafán de Ribera, duque de Alcalá. »
Tras unos incidentes en su trabajo de tres del grupo de hijos del agobio, con problemas de dinero y de gasolina deben ponerse de nuevo en marcha y otro incidente con la policía los convierte en fugitivos por la costa levantina española asolada por incendios... Capítulo segundo del relato de Los hijos del agobio, númeero 8 en esta edición de la saga de El paraíso de las islas. »
El virrey Pedro de Toledo encarga a Diego de Estrada, un español del entorno del marqués de Pescara, perseguir a bandidos y forajidos en un momento en el que hay muchas quejas en el reino de Nápoles por su abundancia y gran actividad. La cédula o patente con la orden virreinal es de especial virulencia en su expresión y puede ser un modelo literario de este tipo de literatura de la administración ... »
Capítulo primero de Los hijos del agobio, con la llegada de los huidos de la gran ciudad del interior a la casa de don Borondón. Relato número 8 de la saga de El paraíso de las islas. »