Martín y Francisco de Córdoba: Memorial sobre lo que es necesario para Orán y Marzalquivir en 1543
Memorial que hace llegar el conde de Alcaudete a la corte con su hijo Francisco como enviado, en el invierno de 1543. »
Memorial que hace llegar el conde de Alcaudete a la corte con su hijo Francisco como enviado, en el invierno de 1543. »
El conde de Alcaudete, Martín de Córdoba y Velasco, gobernador de Orán y Mazalquivir, tras retirarse de Tremecén planea una expedición a Mostaganem, pero renuncia a ejecutarla por la presencia de naves turcas en la zona. »
Quejas desde Bugía por la penuria de abastecimientos y por el retraso de las pagas, con testimonios del veedor Alcíbar y los capitanes Portillo y Mejía. »
Desde Bugía reclaman dinero y bastimentos, y para ello están en la corte los veedores Alonso de Herrera y Francisco Pérez de Idiáquez; el veedor en funciones Domingo de Alcíbar, explica los problemas reales y burocráticos que hay. »
El ingeniero Pedro Libran se queja de que la vida en Bugía es cara y que con el sueldo pactado con el virrey de Sicilia para él y sus nueve acompañantes y ayudantes no pueden vivir; por ello pide alojamiento y suministro de harina gratis al menos para él, y si no puede ser así que le den licencia para marcharse. »
Con la ocasión de un temporal que lleva a la costa de Bugía a una nave de Marsella con trigo del rey de Argel, y una cabalgada el 20 de enero de 1543, Luis de Peralta consigue solucionar de momento los problemas de abastecimientos de la fortaleza, y pide a su patrón cortesano, Enrique de Toledo, que medie en su favor en la corte ante estas acciones. »
Relación cortesana con el contenido resumido de las cartas del alcalde Ronquillo desde Málaga informando de los asuntos de la frontera argelina a raíz de la toma de Argel por Barbarroja. »
Ronquillo informa a la emperatriz de la situación en la zona tras la toma de Argel por Barbarroja y pide cédulas reales para agilizar los pagos y más dinero para tener al día el socorro de Orán que, con 300 hombres más, podrá hacer frente a los peligros de ese tiempo. »