05.- Miguel Soto Garrido: Mequinez, la flamante y bárbara corte de Muley Ismail según Fray Francisco de San Juan del Puerto (1708)

Autor del Documento: Miguel Soto Garrido

Descripción / Resumen:

La descripción de Mequinez realizada por el franciscano Fray Francisco de San Juan del Puerto a comienzos del siglo XVIII representa una de las primeras descripciones de la urbe marroquí en el género literario de las “crónicas de Berbería”. El texto aparece como un capítulo propio en una crónica más extensa de temática religiosa, la Misión Historial de Marruecos, redactada por el propio fraile. Su novedad, su riqueza informativa y, sobre todo, su particular modo de describir la nueva capital alauí, exige considerar tanto el contexto de la descripción, como la misma trayectoria del autor y la finalidad moral de la obra.

Fray Francisco de San Juan del Puerto fue un privilegiado observador de la realidad de Mequinez en el tránsito de siglo XVII al XVIII. Franciscano descalzo andaluz, desarrolló su carrera religiosa en Marruecos, donde la misión franciscana se ocupaba del auxilio espiritual de los cautivos cristianos. Este propósito le separaba de las funciones redentores de otras órdenes religiosas como la Merced y la Trinidad, más vinculados al rescate de cautivos per se. Su carrera le llevó a servir en el convento franciscano de Fez y posteriormente, en el de Mequínez. En 1706, fray Francisco fue nombrado vice-prefecto de las misiones apostólicas. Este nombramiento le convertía de facto en la máxima autoridad de la misión radicada en Mequínez.

Mequinez había adquirido una nueva importancia desde que Muley Ismail (1672-1727), segundo sultán de la dinastía alauí, trasladó su corte en 1684. La urbe, hasta entonces una ciudad de escasa importancia y escasamente conocida por el público europeo, se convirtió en la sede de gobierno y residencia del nuevo “emperador de Marruecos”. El traslado de la capitalidad alteró la fisionomía de la ciudad, que creció de manera acelerada para acoger al soberano, a su entorno político, a su ejército, a su harén y a una población cada vez más numerosa.

Uno de los rasgos que caracterizó la nueva era que abría la capitalidad en Mequinez fue la abundante presencia de esclavos cristianos. Muley Ismail redujo, hasta prohibirlas temporalmente, las redenciones para rescatar cautivos, cuyo número se vio engrosado por la toma de las plazas de Tánger, Larache y La Mamora. Estos prisioneros fueron traslados a los nuevos baños de Mequinez, donde además de símbolo de poder, fueron una mano de obra imprescindible en las obras que requería la nueva capital. Sin posibilidad de redención, la función secular de los franciscanos en la misión marroquí adquirió su mayor apogeo y razón de ser. Los frailes se preocuparon de consolar a los cautivos y, en especial, de evitar su conversión al islam. Estas funciones fueron permitidas por el poder alauí, pues aliviaban la carga emocional de los cautivos y contribuían a su productividad en los trabajos forzosos que acometían. En este marco la Misión Historial de Marruecos, entre otros objetivos, se convirtió en un catálogo de ejemplos moralizantes sobre cómo los cautivos cristianos debían persistir en la fe cristiana, resistiendo heroicamente los castigos y martirios que el sultán les imponía.

San Juan del Puerto se convirtió, por tanto, en un privilegiado observador de las transformaciones que Mequinez experimentó entre 1684, momento de su llegada, y 1708, momento de la publicación de la crónica. A la experiencia directa en la urbe sumaba una notable originalidad en el uso de fuentes primarias. Además de las clásicas crónicas de Berbería, como León el Africano y Mármol Carvajal, el autor también recurrió a fuentes islámicas, tanto para rebatir el dogma musulmán, pero también para proporcionar información de la tradición islámica sobre los orígenes de la ciudad y sus pobladores. Mediante esta combinación de fuentes y método, San Juan de Puerto recogió por primera vez para la tradición cristiana la transformación de Mequinez y fijó la sociología de la ciudad. Ahora bien, esa imagen no era neutral. La ciudad aparece descrita a través de un prisma moral muy marcado. Para San Juan del Puerto, Mequinez no era solo una capital en expansión, sino el reflejo urbano de los vicios de su principal habitante: Muley Ismail. La grandeza material de la ciudad queda así asociada a la barbarie, la vanidad, la tiranía y la lujuria del sultán.

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Ficha Técnica y Cronológica

  • Personajes: Fray Francisco de San Juan de Puerto, Muley Ismail
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  • Autor de la fuente: Fray Francisco de San Juan del Puerto
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  • Impresor:
  • Ediciones / Ediciones Críticas:
  • Archivo de procedencia: - / Volumen: - Sección: - - Legajo: - Documentos:
  • Tipo de documento: Crónica, Relaciones / Estado: Transcripción, Actualización, Fragmento
  • Época: Prehistoria / Siglo: / Año: 1708
  • Zona geográfica: África, Mediterráneo, Eurasia / Localización: Sevilla, 1708
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