Correspondencia de una ilusión devenida tragedia: Alvar Gómez de Orozco, el Zagal, en Bona. Por Emilio Sola y el Equipo CEDCS

Descripción / Resumen:

Correspondencia de una ilusión devenida tragedia: Alvar Gómez de Orozco, el Zagal, en Bona

 

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Argelia-Annaba

La figura de Alvar Gómez de Orozco el Zagal y sus cinco años de gobierno en Bona, de trágico final, generó una sugestiva correspondencia que ilustra muy bien la vida de la frontera imperial hispánica próxima o mediterránea, de una frontera imperial en general, mejor. Año a año, van apareciendo las ilusiones de una empresa colonial ambiciosa y que se desea rentable en la correspondencia del Zagal, en este caso, que choca abiertamente con otros intereses concurrentes, de perfil colonial también, sin duda; imperiales y turcos, mercaderes y oficiales regios, españoles e italianos, militares de la ocupación y naturales de la región ocupada, a su vez enfrentados entre sí, morabitos y jeques tribales, argelinos y tunecinos, musulmanes y cristianos, musulmanes nuevos y viejos, como los cristianos nuevos y viejos… Una región de nación dudosa o confusa – en expresión cervantina –, y en la que el control político se confunde demasiado con la percepción de tributos – el garramar de las fuentes – y las garramas en tierra se asemejan mucho también al botín corsario por mar.

De alguna manera, el planteamiento de una colonia extra-europea, en este caso africana, magrebí, como una empresa económica moderna que hay que racionalizar bien y organizar para que sea rentable – siguiendo los cánones del mercantilismo del momento, de la balanza comercial favorable – y para que se adapte a ese deseo expresado por todos los súbditos del imperio habsbúrgico en todas sus cartas a la corte imperial, el acrecentamiento de los reinos y señoríos del emperador tal como él mismo y sus servidores lo desean.

Rafael Gutiérrez Cruz lleva años trabajando sobre Bona y el Zagal, con lo que sus investigaciones son una buena introducción a esta glosa y a esta serie de repertorios documentales que presentamos aquí. Suya es la evocación de un Alvar Gómez arabista, colaborador de Carlos V en las capitulaciones con el rey tunecino Muley Hasán en agosto de 1535, hombre de confianza y hechura de Francisco de los Cobos… Un perfil que nos hace pensar, de inmediato, en un posible linaje converso, de aquellos notables granadinos que decidieron quedarse y colaborar con la monarquía hispana de los reyes católicos, pero que no es así.[1] Su apodo del Zagal lo hereda de su padre Pedro López de Orozco, que participó en la guerra de Granada y en esa ciudad murió en 1530, siendo 24 de la ciudad; es hijo del primer matrimonio de su padre con Aldonza Gómez, hija de Alvar Gómez, de Ciudad Real, secretario de Enrique IV, de su consejo y alcaide mayor de Toledo; su hermana Aldonza de Orozco casó en Granada con un Juan Godínez de Azevedo, por lo que el sobrino de Alvar Gómez que está con él en Bona, Pedro Godínez, sería el hijo de su hermana. De la nobleza media castellana, pues, Alvar Gómez el Zagal fue señor del Marchal y Miraflores, en la jurisdicción de Guadalajara,  y Carlos V le dio en 1520 el título de Capitán del Mar y en 1533 facultad para fundar mayorazgo; su esposa, Isabel de Orozco, es hija de un regidor de Guadalajara, Íñigo López de Orozco, y morirá en Granada en 1547, ya viuda. Sus hijos fueron Diego López de Orozco y Luis de Orozco, el Zagal, que fue regidor de Guadalajara. El mayorazgo fue Diego, y pleiteó mucho tiempo, y con éxito, con el fisco real sobre la devolución de los bienes de su padre Alvar Gómez, y murió hacia 1558. Su descendencia se halla tanto en España como en Perú, así como, en la rama española, emparentan también con los Mendoza.

En resumen, Alvar Gómez el Zagal, con sus ilusiones colonizadoras en el Magreb y su familia consolidada en la nobleza castellana, a pesar de su desastrado y trágico final en Bona que parece desaparecer de las genealogías al uso, es un arquetipo algo fronterizo, por muchas razones, de esa nobleza media de la monarquía hispánica con un protagonismo particular en su siglo de oro, de un singular clasicismo por ello.

UNA NUEVA INSTALACIÓN COLONIAL EN EL MAGREB: BONA

  1. Instalación en Bona

La experiencia de fijar en Bona, la antigua Hipona, la actual Annaba argelina, una instalación permanente militar se inicia a raíz de la conquista de Túnez por el emperador Carlos, en el verano de 1535. Jairadín Barbarroja y los suyos fueron desalojados de la capital tunecina y, tras embarcarse en Bona, en donde habían dejado sus naves, saquearon por sorpresa la plaza de Mahón en Menorca, antes de volver a Estambul, pasando por Argel, cargados sus barcos de cautivos. Mientras tanto, a finales de agosto, el marqués de Mondéjar y Álvaro de Bazán ocuparon Bona sin apenas resistencia y dejaron allí una guarnición de unos ochocientos soldados, doscientos para el castillo y seiscientos para la ciudad.[2] El plan primero era que se poblara de magrebíes súbditos del rey hafsí tunecino, Muley Hasán, después de hacer algunas obras, y dejar una guarnición de unos trescientos soldados en el castillo para asegurar la instalación a continuación. Esa instalación en Bona se haría como ayuda y puntal en la región al rey tunecino, que había sido restaurado en su trono con ayuda imperial y que debería enviar a Bona, en cuanto pudiese, un alcaide de su corte para que organizase la repoblación y la percepción de tributos de aquel territorio, y con ello pagase al emperador las parias de ocho mil ducados – tres millones de maravedís – anuales que deberían emplearse, en principio, en mantener aquel enclave.

Al regreso de Barbarroja desde Argel a Estambul en octubre de 1535, después del asalto de Mahón, estuvo cinco días frente a Bona, como recordará el Zagal en una de sus primeras cartas a la corte imperial, con 23 galeras y dos fustas, con intercambio de impresiones con los de la zona que le insistían en que se detuviese a combatir a los imperiales recién instalados en Bona. No lo hizo así, finalmente, a pesar de la insistencia del morabito Adelhalife, que podía considerarse el principal enemigo en la región de tunecinos y españoles.[3]

  1. Contador, pagador y abastecimientos

Los primeros papeles generados por la nueva administración  capitaneada por Alvar Gómez, alcaide y gobernador de la ciudad y fortaleza, son básicamente memoriales pidiendo los abastecimientos necesarios para el sostenimiento de la plaza, minuciosos y en los que se especifica tanto sueldos de personal militar como bastimentos y armas necesarias.[4] Se nota en esos papeles ambición e ilusión, por partes iguales: un esfuerzo de Alvar Gómez por racionalizar todo aquello; con la sombra de Barbarroja aún presente, pues hasta final de año no llega el aviso de la corte imperial, desde Nápoles, anunciándole que ya se sabe que el arráez otomano se ha vuelto a Estambul en compañía de su colega más cercano por entonces, Sinán de Esmirna, apodado el Judío. Los sueldos que solicita fijar Alvar Gómez para su gente los cuenta a partir de septiembre de 1535, fecha que podemos considerar inicio de esa experiencia colonial para Bona, aunque los soldados piden que sea a partir de primero de agosto; se quejan de que no han participado en el saco de Túnez y que están “desnudos y descalzos y pobres”, y pretenden tener sueldos similares a los de la Goleta, el mismo “partido”, como ellos dicen, pues están en la frontera. Alvar Gómez pide un sueldo para sí de mil ducados al año como capitán general, y se calcula en unos once mil ducados lo necesario para pagar a los seiscientos soldados que han de quedarse en Bona, más los cuatrocientos que han de enviarse a Mahón con el capitán Pero Fernández de Carvajal, hasta final de año. El dinero será administrado por el contador Francisco de Alarcón, que en diciembre aún está en la Goleta con quejas por la dificultad de paso a Bona, a donde no llegará hasta el 25 de enero de 1536, y el pagador Sebastián de Eizaguirre. El patrón de nave Jaime Ygual fue el portador de 9.000 ducados en dinero contante, junto con otros abastecimientos, que llegó a Bona el 9 de febrero de 1536 con la segunda nave con que iba a contar la nueva plaza fronteriza. Los listados de bastimentos y materiales para las obras, en ocasiones muy detallados, dan una idea de lo que podría ser en esos momentos la vida cotidiana allí.

  1. Una escala salarial: 70/300/1000

De diciembre de 1535 son tres cartas significativas: la del contador Francisco de Alarcón desde la Goleta, a punto de salir para Bona con abastecimientos, la de Francisco de los Cobos al Zagal, que llevará consigo Alarcón, y la de Carlos V desde Nápoles anunciándole al alcaide que a principios de enero llegarán los abastecimientos desde Italia, desde Sicilia en concreto, para los primeros cinco meses del año entrante.[5] Para Alvar Gómez, su patrón cortesano es Francisco de los Cobos, el todopoderoso secretario de Carlos V, y se siente “hechura suya”, como repetirá en numerosas ocasiones.

En las precisas instrucciones de Cobos al Zagal, se especifican incluso los sueldos de los operarios que se envían a Bona; tres maestros canteros o muradores, cobrarán, como los cuatro carpinteros que se envían, algo más de 6 ducados al mes, y los cuatro ayudantes de estos oficiales, cuatro escudos al mes cada uno. Una vez más, una escala estamental de salarios bien indicativa: de los entre cuarenta y sesenta ducados al año de un primer nivel inferior de oficiales, bien gremiales bien militares, a los mil ducados de Alvar Gómez, con el nivel intermedio que serían a partir de 300 ducados al año de contadores o pagadores.

Las observaciones de Cobos a Alvar Gómez sobre abastecimientos son amplias y precisas, con los precios en origen de los productos enviados para que luego puedan ser descontados de los sueldos de los soldados, desde el vino o el bizcocho, el queso o los garbanzos, hasta las 150 camas que envía para la fortaleza, a repartir entre dos o tres soldados cada una, y que también cada uno deberá descontar de su sueldo, “porque Su Majestad no ha de tener ni dar camas a los soldados pues no se hace en las otras fronteras”. Frazadas, cañas de lienzo, mantas de Barcelona y otros textiles llevan también puntillosamente sus precios señalados, y hasta el hilo blanco para coser… El régimen ordinario en la plaza fronteriza sería que los soldados cobrasen su sueldo parte en dinero y parte en abastecimientos que necesitasen para su manutención cotidiana, y de ahí la importancia de esos precios fijados en origen y que se discute si se podían ampliar o no.

Finalmente, Cobos recomienda a su protegido tener buena relación con los moros “que vinieren a poblar y morar en esa ciudad”, y le resalta la importancia de la información que debe enviar desde la frontera, tanto lo que se sepa de Barbarroja y “sus gentes de mar y tierra” como de la gente de la comarca. Para ese cometido, la información, cuenta con los dos bergantines “que allá ha de tener de ordinario”.

Notas

[1] Su genealogía, en la que no aparece para nada su trágico y desastrado final, lo mismo que no aparece en el elogio que de él hace Prudencio de Sandoval, la recoge Luis Salazar y Castro en la Historia Generalógica de la casa de Haro (Señores de Llodio-Mendoza, Orozco y Ayala), tomo XV del Archivo Documental Español publicado por la Real Academia de la Historia, Madrid, 1959, pp. 113-114.

[2] Agrupamos la documentación sobre la que se asienta este relato en XXX series documentales en versión actualizada y versiculada al estilo del Archivo de la Frontera, cuyas transcripciones paleográficas e imágenes del documento mismo pueden verse en diferentes contenidos de dicha plataforma digital. Sobre esta primera instalación en Bona, ver serie documental I, en carta del marqués de Mondejar de 29 de agosto de 1535, AGS, Estado, legajo 462, doc. 82.

[3] Ver serie documental V, en carta del Zagal al emperador de 24 de febrero de 1536, AGS, Estado, legajo 464, (doc. 68).

[4] Serie documental II.

[5] Series documentales III y IV.

***

ÍNDICE GENERAL DE LA INTRODUCCIÓN

UNA NUEVA INSTALACIÓN COLONIAL EN EL MAGREB: BONA

 

  1. Instalación en Bona
  2. Contador, pagador y abastecimientos
  3. Una escala salarial: 70/300/1000
  4. Motín y el capitán ajusticiado, Francisco de la Chica
  5. El entorno beduino de Bona, los turcos en Constantina, los morabitos, Argel y los tunecinos
  6. Una cabalgada el día de san Matías de 1536 y euforia colonial
  7. Las pesquerías de Coral de la zona de Tabarca
  8. Los tunecinos y las tribus beduinas de la zona, una difícil relación
  9. Envío a la corte del pagador Izaguirre y del tenedor de bastimentos Penagos, y primeros problemas con el contador Alarcón
  10. La gran cabalgada del 3 de octubre de 1536, con caballos nadadores, y plan de poblar Bona con griegos y albaneses
  11. Avisos de la frontera
  12. Abastecimientos insuficientes desde Sicilia y Cerdeña
  13. Previsión cortesana de gastos de Bona en unos 28.000 ducados al año
  14. Vaivén de soldados y sociedad colonial fronteriza
  15. Defensa de Alvar Gómez de las cabalgadas en la frontera como medio de ascenso social y de mérito para obtener mercedes
  16. A la espera de un nuevo pagador, por muerte en Cerdeña de Eizaguirre, siguen los problemas de abastecimientos
  17. Buenas relaciones de franceses y argelinos
  18. Un agitado verano de 1537 en la región, de nuevo con los tunecinos en ella: valiosos avisos de la frontera
  19. Alvar Gómez se queda de pobreza y de desatención
  20. Miguel de Penagos, nuevo pagador, tenedor y cónsul de mercaderes, y cálculos globales de 51.000 escudos de presupuesto anual para Bona
  21. Estancia accidental de Miguel Vaguer y Francisco de Tovar en Bona y críticas a Alvar Gómez del virrey Cardona de Cerdeña
  22. Avisos de la frontera, morabitos, alárabes y turcos, cabiles de Cuco y tunecinos
  23. Grandes proyectos coloniales del Zagal para la región, que quiere pasar a explicar personalmente a la corte imperial
  24. Miguel Vaguer, “antes nos daña que nos aprovecha”: el inicio de una dura enemistad
  25. El alférez Cristóbal Martínez enviado a la corte con las cuentas de 1536 a 1538 el 6 de noviembre de 1538
  26. La pesca del coral y los envíos de dinero y bastimentos a Bona
  27. Vaivén de abastecedores y solicitadores, y la compra problemática de una nave para Bona por el Zagal
  28. Conflicto de intereses con el coral y acusaciones del Zagal de corrupción en Sicilia
  29. Una campaña agitada de 1538 en la región, con desprestigio de los tunecinos
  30. Una gran cabalgada el 18 de noviembre de 1538 y nuevo intento de cerco de Constantina por los tunecinos, de final decepcionante de nuevo
  31. Envío a Bona de Martín Niño y Bartolomé de Robledo como visitadores
  32. Un terremoto y un rayo sobre Bona y su fortaleza
  33. Avisos de la frontera con alarmantes proyectos de confluencia sobre Bona de turcos y beduinos
  34. Llegada a Bona el 5 de abril de Martín Niño y Bartolomé de Robledo: una decepción para Alvar Gómez
  35. Una visita de Martín Niño a la zona de la pesca del coral, antes de ir a la Goleta y dejar en Bona a Robledo fiscalizando las cuentas
  36. Investigaciones de Robledo sobre la actuación del contador Alarcón y del pagador y tenedor Penagos
  37. Las seis galeras de Sicilia llegadas el 26 de mayo de 1539 a Bona, y ruptura abierta entre Alvar Gómez el Zagal y Miguel Vaguer
  38. Las críticas a Alvar Gómez del contador Francisco de Alarcón sobre la pesca del coral
  39. Un verano amargo para el Zagal, el de 1539, pero mantiene su euforia colonial
  40. Las críticas radicales al Zagal de Miguel Vaguer en sus cartas a la corte imperial
  41. Un Miguel Vaguer presentado como hombre clave para la armada en un momento de máxima tensión a causa de la pérdida de Castilnovo
  42. Acusaciones de Vaguer al Zagal, en el verano de 1539, de desacato a su majestad, con petición de pena de muerte y confiscación de bienes
  43. Un verano de delirio informativo en Bona
  44. El conflicto de Bartolomé Sánchez de Robledo con los oficiales de Bona a causa de las cuentas
  45. Requerimientos y respuestas a requerimientos, el cuento de nunca acabar
  46. El Zagal y el control de la pesca del coral en Bona
  47. Ensayos de asientos sobre la pesca del coral
  48. Confidencias con Francisco de los Cobos
  49. Quejas e informes y más informes…
  50. La fuga del contador Francisco de Alarcón
  51. Un amplio proceso con denuncia final contra el contador Alarcón
  52. Las acusaciones contra Alarcón
  53. Diego de Sampedro, solicitador en la corte por Alvar Gómez
  54. La versión del contador Francisco de Alarcón
  55. Valedores y amigos del Zagal en esos momentos de dificultades
  56. Azor Zapata, desde la corte en Madrid, negocia…
  57. …y avisa al Zagal sobre las dimensiones de la amenaza
  58. La compra de una nao de Bona, negocio común de Zapata y el Zagal, y su problemática
  59. El marqués de Mondéjar, otro valedor del Zagal
  60. El viaje a Bona del veedor de las galeras de España, el comendador sanjuanista Hernando Girón
  61. La recepción por el Zagal de las resoluciones negativas de la corte imperial a sus principales peticiones, en el marco de las negociaciones secretas con Barbarroja
  62. Andrea Doria en Bona y avisos de Argel
  63. El comendador Girón en Bona
  64. Alarma del comendador Girón sobre la Bona del Zagal
  65. El informe de Girón
  66. No obstante, Alvar Gómez es hombre valeroso y buen caballero
  67. Se piensa en Luis Pérez de Vargas para sustituir en Bona al Zagal

 

LA TRAGEDIA DEL ALCAIDE DE BONA

 

  1. El primer acto de la tragedia del Zagal: el asesinato del pagador Penagos
  2. Intento de suicidio del Zagal y reconocimiento de sus culpas, en la primera versión de su sobrino Pero Godínez
  3. Importantes precisiones en el informe de Girón
  4. Autoinculpación del Zagal ante los escribanos de Bona y la sombra del pecado nefando
  5. La reacción de la guarnición de Bona y la toma de iniciativa de Pero Godínez
  6. El regreso urgente del comendador Girón a Bona
  7. El último acto de la tragedia: la muerte de Alvar Gómez el Zagal
  8. Las autopsias ordenadas por Girón
  9. La rápida difusión de la muerte del Zagal
  10. El relato apasionado, interesado y envenenado del veedor Miguel Vaguer
  11. El mito de la riqueza acumulada del Zagal
  12. Un balance de Bona en el invierno de 1541
  13. Balances y nuevos oficiales para Bona
  14. El inventario de bienes del Zagal, pago de deudas y vida en la frontera
  15. Vacas, tigres y un avestruz…
  16. …caballos y esclavos
  17. Pleito con la corona de los herederos del Zagal
  18. Capítulos de las cuentas del Zagal que interesan a sus herederos, con las absoluciones y condenas correspondientes
  19. La crítica radical de Francisco de Tovar a la actuación del comendador Girón: Girón había robado la riqueza del Zagal
  20. La caída en desgracia de Vaguer
  21. ¿Y el contador Alarcón?

FINAL

I

II

III

 

01-BONA Y EL ZAGAL-Indice general-repertorio-personajes-1535-1540

 

 

 

 

Ficha Técnica

  • Temática: Entre 1535 y 1540 en la ciudad costera argelina de Bona, por entonces entre la órbita tunecina y la argelina, se ensayó un modelo colonial fronterizo con el alcaide Alvar Gómez de Orozco, el Zagal, al frente. El experimento, en el marco de la tensión generada en la zona por Jairadín Barbarroja y los intentos de atraerlo al bando imperial por Andrea Doria y el virrey de Sicilia Ferrante Gonzaga, no salió bien y, sobre todo, le costó la vida al propio alcaide de Bona, que tuvo un trágico final.
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  • Zona geográfica: África,Mediterráneo,Eurasia

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