Capítulo 1. salen los padres del puerto de Panamá y vuelven a arribar en la costa

Una de las razones que movieron para determinarse los padres a ir en la fragata, fue la buena opinión en que estaba por los muchos y felices viajes hechos a la Nueva España y otras partes, prometiéndoles los pilotos que entonces se hallaban en Panamá y diferentes personas del pueblo que habían navegado en ella, buen suceso y navegación corta con el favor de Dios, de parte del bajel, porque generalmente estaba bien opinado en esta mar del Sur. Pero el Señor, que dispone los sucesos como le place, permitió que entre la mayor diligencia y cuidado de los que dieron carena a la fragata, se descuidasen el calafate y oficiales en cerrar una costura que estaba en la segunda precinta. Sucedió, asimismo, que navegando desde la playa de Panamá hasta la isla de Tanoga, cuatro leguas de la ciudad, para hacer aguada y de este lugar al puerto de Perico, que es el de la embarcación que se ha dicho, para experimentar si estaba bien aprestada y marinera, no se viesen las faltas que tenía; porque navegando a popa en bajel las aberturas no pescaban agua y si alguna entraba por otra parte
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