Capítulo 13. de otras casas o residencias de la Compañía de Jesús de esta provincia del Perú

concurre de fuera; porque la doctrina comprende al Cercado y sus contornos e indios forasteros, y tiene ahora nuevamente, desde el año de mil y seiscientos y diez y nueve, esta doctrina y residencia del Cercado un Colegio y seminario de muchachos indios, hijos de los caciques y curacas principales de este reino, los cuales se traen para que criados en ausencia de sus padres y con doctrina de los nuestros, vayan después, grandes, a gobernar su gente, (porque curacas y caciques son lo mismo que gobernadores y señores de los indios), medio que ha parecido ser con el favor de Dios eficacísimo para el aprovechamiento de estos recién convertidos y estorpación de sus vicios, supersticiones y hechicerías y borracheras. El número de los seminaristas y colegiales llega a treinta, y se entiende que pasarán a sesenta. Enséñaseles a leer y escribir y, con extraordinario cuidado, las cosas de nuestra santa fe; aprenden también a tañer y a cantar canto de órgano, para lo cual tienen maestro asalariado en el refectorio guardan silencio y tienen quien lea entre tanto; como religiosos, come con ellos el mismo superior de la casa; tienen de esto sucesión de ejercicios, repartidos por todo el día, el vestido que llevan es el traje mismo de sus padres, con una banda de tafetán carmesí terciada por el cuerpo y en ella un escudo de plata con las armas de su majestad y de su excelencia el príncipe de Esquilache, en cuyo gobierno se dio principio a esta obra, como también al edificio que se ha hecho para reclusión de los Ministros de la idolatría y supersticiones de los Indios en el mismo Cercado y junto a la casa de los padres, porque también se ocupen en desengañar y convertir y catequizar de nuevo a los miserables culpados en tales delitos, que serán hoy mas de sesenta indios los que están reclusos.
La segunda residencia esta en Julí, pueblo de indios el mayor, o de los mayores, del Perú; situado en medio de la provincia de Chuquito, sesenta leguas del Cuzco y ciento de Potosí, el temple es inclemente por estar en puna fría; los mantenimientos son los
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