Capítulo 9. piden los padres el despacho para la navegación del mar del sur 
hombres prácticos de la mar era buena embarcación la que se nos ofrecía, se determinaron de ir en la fragata, disponiéndolo así la Divina Providencia, para que tuviesen ejercicios en más peligros y trabajos. Tomada la resolución del viaje se procuró calafatear la fragata y enjarciarla y disponerla cuanto mejor se pudo en aquel tiempo, que tardaron en volver los cuatro padres de la misión que por haberse sido de mucho servicio del Señor y tener de más de lo espiritual algunas cosas de gusto me ha parecido ponerla aquí.
Capítulo 10. Refiérese la misión que hicieron cuatro padres al distrito de Panamá 
Fueron los padres a esa misión por la mar y luego que salieron pasaron no pequeño peligro, con las grandes reventazones de toda aquella costa brava en muchas partes, donde si no son marineros muy prácticos naufragan los bajeles. Navegaban a fuerza de remo donde no alcanzaba el viento por estar impedido con grandes arboledas y muy altas en aquellos montes. Veíanse dentro de una bahía algunos canales, por donde se comunica el agua a la tierra, con tan grande abundancia, que se entra por ellas muchas leguas y son tan profundas, que si la anchura (que suele ser de seis o siete pasos no más) diera lugar, pudieran navegar muy bien navíos y vaciarse con sus menguantes y es mucho de ver la presteza con que el mar se retira, igual a la del río
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