Capítulo 6. prosíguense las cosas de Cartagena

del Plátano a quien se compara la Virgen porque aquel tiene las hojas semejantes a las de la vid, su flor pequeña teñida de un blanquecino amarillo el fruto menudo y redondo y áspero, crece cuando tiene cielo y tierra a propósito, ochenta pies en alto tendiendo y esparciendo diferentemente sus ramos; mas este otro plátano, semejante a la palma en el talle y en tener las hojas en alto pero son anchas de media vara y largas mas de una, su tronco es fofo y sólo útil para cenizas, da el fruto dentro de una cáscara fácil de quitar que no es hollejo, ni corteza, largo de una cuarta y algo mas y tres dedos de grueso en Tierra Firme aunque también los hay pequeños
Con todo esto, los pintores que están en las Indias en imágenes de la Concepción, suelen pintar este plátano por el Plátano y quieren que también sea tipo y figura de Nuestra Señora porque crece junto a las aguas y en tierra muy lluviosa y porque de una sola vez fruto, es un racimo tan copioso que ya se ha visto con trescientos plátanos y por el verdor continuo y frescura de sus grandes hojas.
La guayaba es también fruta muy común responde a manzanas no grandes su carne llena de granillos menores que los de la uva, el hollejo es amarillo o verde y lo de dentro colorado o blanco. Caimitos, a manera de berenjenas más redondos, nacen en árboles muy hermosos y es excelente fruta.
Mameyes semejantes al melocotón en el sabor con cierta corteza dura y áspera y dos y tres huesos; aguacates de forma de peras muy grandes con un hueso que también lo es mucho.
Hicacos del tamaño de un prisco
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