Capítulo 6. prosíguense las cosas de Cartagena

provecho a causa de unos gusanillos* que la roen y carcomen, con increíble estrago y es de tal calidad este animalejo, que en dos días penetra un baúl de ropa, sin perdonar lana, seda, lienzo, cuero, libros o madera, que no traspase y destruya. La madera más común es cedro, y laurel hay mucho, roble en abundancia, espino o cedro espinoso,palo de corazón que llaman cuya corteza blanca y blanda cubre un tronco gruesísimo de color amarillo, fuerte e incorruptible, madera morada, ébano negro, ébano pardo y granadillo nada inferior al Líbano, el palo quiebra hacha, es tan sólido y duro que apenas el acero le empece y porque lo desportilla y rinde las fuerzas de quien corta se le dio este nombre. Otras hay excelentes, la cocobola, guachapeli, el higuerón que es el árbol de que se hacen las canoas y tablones grandísimos. Pero rematemos ya con el guayaco o guayacán por otro nombre Palo Índico y a quien por sus virtudes medicinales también llamamos palo santo.
En vez del trigo que no se da en Tierra Firme suceden el maíz y el caçave, comida de los indios y negros y aún de muchos españoles. Pílanlo en unos morteros grandes de madera que llaman pilones y de ahí viene pilar al moler de aquella suerte y hácense de la harina ciertos bollos o bolas, mas largas que redondas y cocido o frito usan del como de pan. El caçave es una raíz que cocida o hecha harina sustenta, tienen también el ñame, las batatas, raíces asimismo sabrosas y cógese el arroz con grande abundancia.
De frutas, la primera con que se avienen los chapetones son los plátanos su árbol bien diferente
[continua en página 115] |