Capítulo 3. de la fiesta que hizo la flota habiendo pasado las Canarias y algunas obras de caridad que ejercitaron los Padres

caridad el repartimiento que se hacía de agua a los sedientos y necesitados, porque como la navegación se fue alargando fuéronse acortando las raciones de escotilla y mientras mas nos íbamos metiendo debajo de la tórrida zona hacia el equinoccio por el demasiado calor era insoportable la falta de agua esta afligía tanto mas que el hambre que si no fuera por los padres se padeciera extraordinariamente. Dábaseles a mediodía a muchos que amaneciendo se bebían su ración menguada con ansias de mitigar algo la gran sed con que despertaron y de noche se daba a muchos mas que por haber tiempo que la habían gastado y ser mayor el calor de entredía se hallaban con las lenguas secas e imposibilitados de sueño y todos quedaban a cualquier hora que se les diese agua tan agradecidos que no cesaban de reconocer con palabras y otras demostraciones este beneficio.
Capítulo 4. de la llegada a la Dominica, y de los indios bárbaros de aquella isla
Al paso de la descomodidad y falta de salud con que íbamos navegando crecían los deseos y las ansias de ver tierra y retardábanla algunas calmas que nos sobrevinieron, con que parece se nos juntaban todos los infortunios de la navegación, bien que en el aire se veían pájaros y en el agua troncos de árboles y algunas yerbas, señales ciertas de que no estaban lejos las primeras islas
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