Capítulo 10. Refiérese la misión que hicieron cuatro padres al distrito de Panamá 
mayor peligro por los grandes e innumerables caimanes que hay en el mas conocidos por cocodrilos y son tan carniceros y veloces en hacer presa, que no aguardan a que caiga en el agua para acometerla y obligan estos daños a que hagan los moradores de aquellos pueblos pesca de estos animales y pescados no a otro fin de matarlos y de irlos acabando cosa que los indios del Perú no la hicieran porque entre sus supersticiones tienen por infausto el río donde no se crían caimanes, tanto que refieren los españoles vecinos de la ciudad de Piura que los indios de aquel distrito trajeron caimanillos pequeños de otros ríos para echar en el suyo y tener cerca.
Dos días antes que pasasen los padres por el río dicho, habían muerto en el un caimán de estos de tanta grandeza, que mucha gente junta apenas lo podía mover arrastrando y según esto no es dificultoso de creer lo que refiere Antonio de Herrera en su Historia, que en el buche de un animal de estos se hallaron seis arrobas de pescado fresco y otra vez en otro una india entera con sus vestidos, que la había tragado el día antes.
En pasando el río encontraron antes de llegar a la Villa dos animales extraños y nunca vistos en Europa, llámanse armadillo el uno a distinción de otro su semejante, pero mayor a quién llaman armado. Es el armadillo del tamaño de un lechón pequeño, no tiene pelo y el cuello señalado es laonas de corazas, el hocico de lechón, y la cabeza como un caballo armado con cuello y testera, es bueno de comer.
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