Capítulo 3. De la idolatría y supersticiones que en estos días se han descubierto en los Indios

sus ministros comen con el oficio y por no perder la ganancia abominan el desengaño y amando las tinieblas de sus errores huyen de la luz del evangelio.
Capítulo 4. Del cuidado de los padres de la Compañía en remediar el daño referido, y del medio que escogieron
Aunque a los padres de la Compañía, a quien el señor hizo merced de tomarla por instrumento de tanta gloria suya, como es la salvación de las almas y conversión de los gentiles, han acudido con muchas veras después que el año mil quinientos y sesenta y ocho entraron en este Reino, al desengaño de esta pobre gente, tan ciega en las cosas de la fe, pero en esta ocasión tan apretada, cuando vieron el miserable estado que habemos referido en que vivían los indios, con extraordinario celo y solicitud, como pedía la necesidad, quisieron acudir con eficaces remedios para acabar de echar fuera de estas tierras al príncipe de las tinieblas, y hacer que se diese al solo y verdadero Dios, la adoración que el demonio le tenía usurpada y para acertar en la aplicación de la medicina mas conveniente, trataron en varias consultas de las causas de tan grande mal y de los medios que se habían de tomar para su buen efecto.
Hallaron entre otras ser principal la falta de verdaderos y celosos obreros, que sin interés y con
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