Capítulo 2. De la idolatría antigua de los Indios del Perú.

santuario de sus Reyes y templo, que la honra hecha a una mazorca de maíz ofrecida al sol, y la religión con que acataban la sepultura de un muerto, por mas que a la mazorca llamasen Huaca y Huaca a la sepultura, porque decir Huaca fue lo mismo que entre los latinos res divinis iuris o res nullius como habemos dicho.
La otra especie de cosas a quien los indios llamaron Guacas, eran todas aquellas que se diferencian de las comunes y ordinarias en su especie, con singularidad alguna, porque en vez de la segunda división, que el consulto pone entre corporales e incorporales, para con estos bárbaros que no alcanzaron ni a imaginar ni a entender nunca que pudiese haber cosas incorpóreas, podemos decir que sus cosas las dividieron en ordinarias y extraordinarias, fuesen feas o hermosas, buenas o malas, grandes o pequeñas, como ellas se diferenciasen de lo común y ordinario, las llamaron Huacas. Guaca es la gran cordillera de la sierra nevada que corre por todo el Perú. Guacas son los cerros muy altos y desmesurados y las hondas cimas y las fuentes famosas y los ríos grandes son guacas. El hombre, la mujer que salió corcovado, el zopo, el visco, el de seis dedos, el que con rosa en la cara, el que nació de pies, los mellizos de un parto, el animal excelente, la manta rica, el vestido galán y la camiseta bien hecha, todo esto es Huaca, hasta el huevo de dos yemas y las piedrecitas extraordinarias son guacas.
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