Capítulo 10. Del viaje desde Alicante a Sevilla

y cincuenta y cuatro, por los padres Alonso Salmerón y Jacobo Laínez, en vida y letras varón célebre y conocido en el Concilio de Trento. Ni es para callar, hablando de esta ilustre ciudad, cómo fue patria del padre Francisco Suárez, doctor eximio por la calificación de nuestro Santo Padre Paulo quinto, pontífice máximo que hoy gobierna la Iglesia, en las cartas que le escribió dos veces, donde con autoridad pontificia le da la prima entre los demás doctores que escribieron sobre una controversia que se levantó contra la libertad eclesiástica y autoridad de la Santa Iglesia Romana, y juntamente el título y renombre de doctor eximio y pío, cuya doctrina y escritos le han sido siempre muy agradables, por medio de los cuales a alcanzado tanta autoridad para arrancar la cizaña que el Demonio procuraba sembrar en los campos de la Iglesia. Alabanzas y honores, de que resulta a nuestra religión gloriosa parte, pero que mucho diese la ciudad de Granada a la Compañía de Jesús, tan insigne escritor, pues dio a los predicadores de Santo Domingo, un fray Luis de Granada, y a la orden antigua de los frailes ermitaños de San Agustín, un fray Luis de León, sin otros sesenta que se pudieran referir hijos de esta ciudad. Mas ya es tiempo de acabar el capítulo, con decir que los padres del Colegio de Granada recibieron y regalaron sus huéspedes, con extraordinaria voluntad y amor, hasta que los despacharon bien acomodados a la ciudad de Sevilla.
Capítulo 11. Señálanse cuatro padres de Alemania para las Indias y causan grande emoción en toda aquella Provincia
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