Al lector
Por no tener muchas veces cumplida noticia de las cosas, hierran los hombre, emprendiendo facciones sobre sus fuerzas y a veces contrarias o por lo menos desconformes a sus intentos y pretensiones: de donde nace el arrepentirse con no pequeña nota de inconstancia, cuando no se puede pasar adelante sin pena, ni volver atrás sin empacho. Y porque lo mismo puede acontecer a algunos de nuestra Europa en el emprender la empresa de las Indias, he querido dar noticia de nuestra jornada, como mas reciente de cosas singulares y extraordinarias, para que echando de ver lo que en semejantes misiones se pasa y lo que es necesario para ellas o no las emprendan fácilmente o si las hicieren sea con la debida disposición y aparejo de recogimiento, espíritu y virtudes sólidas. No es mi voluntad asombrar los deseosos y buenos intentos, representando los excesivos trabajos, grandes infortunios e innumerables peligros, de perder la vida sucedidos en el viaje y que pueden suceder en semejantes, ni turbar ni entibiar los ánimos fervorosos y celosos de la gloria del Señor en la ayuda de las almas, antes animarlos y alentarlos mas, sabiendo que Dios a medida de los trabajos da también los consuelos y se tiene por cierto no haber cosa que mas anime y esfuerce a los
que Dios llama con tal vocación como ponerles delante muchos trabajos, muertes y martirios, y de hecho la experiencia nos enseña que los llamados a tal empresa piden insistentemente ser enviados donde mayores ocasiones hay de padecer.
Ultra de esto, no sin causa, después de haber dado noticia en los tres primeros libros de lo que se padeció en el viaje, como otras particulares relaciones de lo (que /x/ vimos) y advertimos en él, digno de ser referido (por que quien le irá a la mano a un peregrino para que pase en silencio las cosas que admiraron sus ojos y escuchó por singulares en el progreso de su peregrinación y camino) y habiendo dicho algo en el cuarto libro, de lo mucho que es menester para que semejantes empresas se hagan como conviene, puse en el quinto algunos de los grandes bienes y excelencias de esta misión para que si acaso hubiere uno desmayado por el trabajo se esfuerce por el premio, y si desanimado por la batalla se anime por la corona y porque estos dos últimos libros van principalmente encaminados a personas religiosas a quien la lengua latina debe ser común pareció no ser necesario poner en segunda vez en romance las autoridades de las Sagradas escrituras y doctores santos para excusar la multiplicación de palabras en semejantes lugares. Si ya en otros veremos alargado el discurso y dejado correr la pluma a varias digresiones de que también me prometo que será a los seglares y gente de cualquier estado que leyeren este discurso no menos gustoso por la variedad que provechoso para sus almas por algunos motivos que hallarán de acrecentar su devoción, viendo que hay quien sin codicia viene a las Indias dejando comodidad y descanso en Europa y que pospuesto el regalo de sus Patrias y el amor de sus padres y parientes, emprendieron de su voluntad semejante empresa expuestos a tantos trabajos venciendo tantas dificultades y contrastando tantos peligros por venir a encerrarse, parece en lo último del Mundo, mirando solamente en mayor agrado y servicio de Dios Nuestro Señor a cuya gloria y honor sea este pequeño trabajo y todo lo demás de nuestras obras y acciones
[Gerónimo Pallas - Nota previa al lector] |