• Emilio Sola ha publicado una actualización hace 10 años, 8 meses

    @gandres, reproduzco la nota de lectura tan interesante que me enviaste, pues seguro que interesa a más gente.

    Ficha realizada por Alba Moreno

    TAXI
    (Dar El Shorouq)
    Khaled Al Khamissi
    Editorial Almuzara
    Traducción de Alberto Canto García y Khaled Musa Sánchez
    1º Edición: enero de 2009
    Género: Historias Breves / Hechos reales / Sociología / Egipto
    ISBN: 9788492573295
    224 Páginas

    Argumento

    Articulada a partir de 58 historias breves que tienen en común el ser explicadas por los taxistas de El Cairo, Al Khamissi construye un cuadro impresionista sobre la sociedad egipcia contemporánea. A través de las diversas narraciones, la mayoría de ellas escritas en primera persona y que recogen conversaciones entre el autor y el taxista, se desgranan temas como la corrupción, la excesiva burocratización, la ineficacia de la justicia, la censura, el Islam, el terrorismo, el papel de la mujer, el fútbol, el arte o las miserias que padece gran parte de la población, ante los ojos ciegos del paternalista Estado.

    Comentarios

    Alba Moreno (Registrado)
    Ser taxista en El Cairo debería estar recogido en nuestra lengua como una maldición, sólo comparable a “púdrete en los infiernos”. La mayor ciudad del mundo árabe, con una población de 7 millones de habitantes, caótica, vertiginosa e hipercontaminada, cuenta con una de las flotas de taxistas más grandes del mundo: los diversos decretos del estado han favorecido en los últimos años la proliferación de taxistas no profesionales, llegando a los 80.000 vehículos, opción que muchos han elegido ante el elevado número de parados o la falta de perspectivas en otros sectores. Así, el taxi, y más teniendo en cuenta que sólo son un puñado los que lo tienen en propiedad, es una de las profesiones más agotadoras y menos lucrativas, ya que, en palabras de Al Khamissi, “el estar sentado permanentemente en coches hechos polvo les lesiona la columna vertebral; el estado de constante griterío existente en las calles de El Cairo destruye sus sistema nervioso; el continuo atasco les debilita psicológicamente y el correr en busca de la comida castiga al máximo los nervios de sus cuerpos”.

    El politólogo, director de cine y periodista Al Khamissi homenajea en este libro a los sufridos taxistas, observadores privilegiados del clima social del país, dejando que sean ellos mismos quienes expliquen sus historias. Así, en muchas de ellas el autor se diluye para que sea el taxista quien se exprese con toda la libertad que el régimen egipcio permite. Son muchos los temas que circulan por “Taxi”; algunas de las historias dejan con mal sabor de boca, otras con una sonrisa en los labios, otras dejan entrever el precario equilibrio social y político del país.

    Las narraciones, muchas de ellas en forma de conversación, son ágiles en ritmo y forma, con un vocabulario coloquial que engancha al lector y le hace pasar páginas ávidamente. Además, las notas de los traductores ayudan en muchas ocasiones a esclarecer conceptos relacionados con la cultura islámica. Aún así, quizá el lector occidental, no familiarizado con la historia e idiosincrasia de los países islámicos, encuentre descontextualizadas algunos de los temas que aparecen en Taxi. Esto no es, sin ninguna duda, un inconveniente para disfrutar del libro, donde las miserias y los anhelos de un pueblo castigado se dan la mano.

    A pesar de no salir bien parado, el Estado no ha podido evitar que el libro se haya convertido, desde su publicación en 2006, en todo un éxito de ventas en su país de origen y en los territorios vecinos. Varios años después llega, en diversas traducciones, a Europa.

    Alba Moreno