1 ¿Cómo
habéis preparado la asignatura?
Partiendo de la recomendación o emplazamiento,
de su parte, a usar el material colgado en la red en las
páginas de Hazhistoria y Archivo de la frontera,
es fácil afirmar que estas han sido las principales
fuentes para el estudio de la asignatura. Una para la parte
teórica y otra para la parte práctica (no
hace falta aclararlo).
En siguiente orden de uso e importancia se sitúa
el manual de Alberto Tenenti recomendado en la bibliografía.
Esta elección sólo responde a un criterio,
era el único que pude encontrar disponible de los
recomendados.
Hay otros manuales a los que he acudido en muy menor medida mientras estudiaba
en la biblioteca, para consultas puntuales. Y desde que conocí que habría
esta pregunta he apuntado alguno: Pierre Leon, La apertura del mundo S. XIV – S.
XVI y el de Domínguez Ortiz en Vicens Vives del que no recuerdo el título.
El primero para aspectos económicos y el otro para el tema de la colonización
portuguesa.
En este mismo orden de importancia podría señalar las consultas
al Diccionario de Economía, de Ramón Tamames, en Alianza Ed.,
y algunas visitas a webs de las que no he tomado nota. Estas últimas
han sido bastante numerosas en el caso de las prácticas, para encontrar
mapas, biografías y retratos de los personajes que interfieren en los
documentos estudiados. También he consultado algún atlas con
mapas históricos, pero me ha resultado difícil sacar algo en
claro de ellos, debido a la convulsión del periodo.
Por último, y para aportar algo de modernidad
(o quizá sea más correcto decir actualidad
en este examen), busqué algunos videojuegos sobre
la época. Me gustaría hacer alusión
a uno especialmente que trata la época del shogunato
de Tokugawa. Es, básicamente, de estrategia militar,
pero se puede aprender aspectos normalmente no reflejados
en los manuales; del tipo de la organización de
los ejércitos, factores de influencia en la economía
como los contactos portugueses, sistemas diplomáticos
y notan diplomáticos, etc… Además existe
la posibilidad de tomar parte en batallas históricas.
Se llama Shogun Total War. Hay uno para Europa, pero es
más medieval, aunque en último término
se puede llegar al comienzo de la etapa moderna.
Ahí queda.
2 Mercantilismo y mundo colonial.
Para hacer, un poco, alusión a esas fuentes para
el estudio, y así interconectar las dos preguntas
voy a intentar reproducir parte de las explicaciones de
Tamames y de Tenenti.
El primero da una definición muy precisa, como corresponde a un diccionario
que no es específico de la época. Viene a decir que es una teoría
económica o idea que perdurará durante los siglos XV a mediados
del XVIII. No entra en matices de en que países se da más o en
cuales menos o nada. Sí afirma que el caso francés con Colbert
al frente es quizá la imagen que nos viene a la cabeza al pensar en
el término. Habla de una pretensión de los estados europeos de
la época a acumular metales preciosos por la idea de que garantizarían
la riqueza del país. Esta sería la base teórica que sustentaría
la práctica llevada a cabo para conseguirlo, que sería lo que
propiamente se podría llamar mercantilismo. En líneas generales
esta práctica consistiría en: la exportación a ultranza,
el control abusivo de la importación mediante medidas de tipo arancelarias,
fomento del mercado nacional y una explotación de las colonias en beneficio únicamente
de la metrópoli.
Tenenti, que es más historiador en su discurso
(y profesión) habla de una serie de prácticas
por parte de los comerciantes que empiezan a apuntar detalles
sobre sus operaciones y movimientos económicos,
con el fin de que puedan ser estudiados. Algunos incluso
teorizan sobre ellos y redactan estudios y ensayos. No
sé, si porque no terminé de leer el capítulo
o porque no lo recuerdo, no consigo establecer si se refiere
con mercantilismo a estas prácticas o si las plantea
como el precedente a las políticas estatalistas
posteriores. Lo que sí recuerdo es que dice que
es en estos estudios, y por ellos, no por otros de índole
universitaria o puramente teórica por los que se
pueden establecer esas leyes mercantiles. Justifica que
se usaran estos estudios, pues los teóricos no tenían
un verdadero contacto con el mundo comercial, sobre todo
el marino. Sin embargo los comerciantes, aunque quizá menos
doctos en temas económicos, sí.
Es precisamente por, y a través, de ese comercio
marítimo y ultramarino por lo que surge el mercantilismo.
Los negocios establecidos por las potencias europeas en
el mundo de las colonias fueron la herramienta de financiación
para soportar las guerras continuas del periodo en el continente
europeo por conseguir posiciones hegemónicas. Rápidamente
algunos gobernantes se percatarán de que no sólo
debían hacer la guerra en el continente europeo.
Bloquear las rutas de comercio, o simplemente alcanzar
un nivel comercial similar podría decantar la victoria
o la derrota. El antes citado Colbert llega a afirmar que
para poder hacerse un hueco en el mercado de las importaciones
y exportaciones, Francia e Inglaterra además de
construir sus propios barcos, habrán de hundir una
parte igual de los 15 o 16000 con que cuentan los holandeses.
Asimismo Cromwell redactará las Actas de Navegación
con medidas para limitar las importaciones de terceros
países que hacen los holandeses.
Es curioso ver que ambas medidas fueran en detrimento de los intereses holandeses,
y es porque es la única región de Europa que no adoptará estas
medidas mercantilistas de proteccionismo nacional y acumulación de metales
preciosos. Se dan cuenta, como los harán mucho más tarde los
demás países, de que se genera más riqueza con el intercambio
y la dotación de bienes necesarios al país, que acumulando riquezas
para un eventual gasto.
Ya que me he acercado un poco a este país, que
no es puramente mercantilista, lo haré también
a algunos de los que sí lo eran.
El caso español es el más cerrado, el control estatal de la economía,
sobre todo la generada en las colonias de América, no consiguió mantener
a flote las finanzas, aunque aquí también tienen mucho que ver
las guerras continuas que se mantuvieron en el periodo, hasta dar al traste
con el imperio.
En Inglaterra a pesar de lo comentado se permitió la iniciativa privada
más a menudo, de hecho gran parte de la colonización la gestionaron
empresas privadas como la Compañía de Indias Orientales. En España
en cambio todo estaba bajo la supervisión de la corona. En último
término los comienzos de la revolución industrial facilitaron
la apertura hacia el cambio.
No fue así en Francia. El colbertismo permaneció hasta
bien entrado el XVIII e incluso cuando aparecieron los
primeros intentos de revolución industrial, las
empresas fueron dirigidas por el estado. Empresas que fabricaban
productos de lujo, no de primera necesidad. Según
Tenenti este proteccionismo estatal hacia las empresas
se sigue apreciando hoy día en Francia (o al menos
en el hoy día del libro de Tenenti). Colbert estructuró la
economía francesa de modo que lo más importante
era su agricultura y su ganadería. Era su mayor
producción.
Con estas políticas es normal que los mundos coloniales
acabaran siendo sangrados y a finales del periodo comenzaron
sus procesos independentistas, aunque algunos hayan tardado
hasta hace bien poco en conseguirlo.
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