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Muy ilustre señor mío, señor respetadísimo:
Trataré con esta (carta) sobre lo que siento
acerca de las Instrucciones dadas al señor Juan
de Rocaful
y recibidas con el señor capitán Antonio
Echavarri.
Margliani comenta las instrucciones
recibidas con el capitán
Antonio Chávarri, sobre las nominaciones que se
han de añadir en el texto de la tregua hispano-turca,
por uno y por otro lado.
Habiendo visto por dicha Instrucción
que de su majestad se deseaba grandemente
(SIGUE EN CIFRA)
que se nominase diestramente a los serenísimos archiduques
Fernando y Carlos y el Imperio,
y conociendo que esto no se podía conseguir
con la disimulación que se deseaba sin la ayuda del dicho Rey,
En estas cartas parece aludirse
al primer visir como a Rey en ocasiones, como aquí.
determiné darle parte y se me ocurrieron dos vías (para ello). Una era decirle libremente a este Doctor (Salomón)
que su majestad deseaba que fuesen comprendidos o incluidos
los serenísimo archiduques Fernando y Carlos, y
el Imperio,
lo cual no se me había dicho en la memoria;
el cual oficio o gestión se deseaba que se hiciese
con tanta destreza que no pareciera que se pedía
cosa nueva,
que le rogaba que pensara en ello
y me mostrase el camino o modo de hacerlo.
La otra (vía) era decirle que yo había
quedado
como el hombre más vituperado del mundo
a causa de que su majestad me había dicho en la
memoria,
en el momento que debía partir, en un folio aparte,
que se nominasen los dichos serenísimos archiduque
Fernando y Carlos y el Imperio; de los cuales
no se había hecho mención por mi culpa o
error
y poca advertencia;
que su majestad me lo había hecho reprochar acremente
y me hacía ordenar que lo remediase.
Que yo no sabía cómo remediarlo si él
no me ayudaba.
Y esforzarme en mostrarle lo que razonablemente
se habría de sentir sobre un tal error.
(FIN DE CIFRADO)
Estas dos vías o caminos se me mostraron;
hecha la debida consideración o análisis
de las cuales
(SIGUE TEXTO EN CIFRA)
y conociendo que con la primera
se vendría a poner en obligación o compromiso
a su majestad con el dicho Rey,
(mientras que) con la segunda (vía) solamente a mi persona,
determiné ceñirme a la segunda.
Margliani trata del asunto
con el Doctor Salomón,
según el plan trazado.
Y habiendo hecho llamar al Doctor,
le dije el error pasado; el cual, si no lo remediaba,
me hacía merecer cualquier castigo de su majestad.
Y mostrando comprender el Doctor que con razón
se debía sentir así cuando el hombre hubiese
caído en un tal error,
le rogué que me aconsejara y me ayudara.
Me respondió el Doctor --el cual creyó plenamente
mis palabras--
que no me afligiese, que ya estaba remediado.
Y al preguntarle cómo, me tom(ó?)
el escrito hecho entre nosotros --el cual lo tenía
conmigo
porque se lo había quitado de las manos diestramente,
con ayuda de este Doctor, a Orambei
cuando el serenísimo Rey de Portugal pasó a
Africa,
con el fin de poder ayudarme de todas las maneras posibles,
viéndome con la ida de ese Rey en peligro manifiesto--,
tomó, por lo tanto, dicho escrito y comenzó a
leerlo.
Y habiendo llegado a las palabras de vuestra señoría,
entendidas en dicha Instrucción, que dicen
<
así como los que tienen la paz con él>,
dijo el/(¿al?) dicho Rey.
Sentido confuso: parece que se lo dice al Bajá,
aunque se dirige a Margliani.
(FIN DE TEXTO CIFRADO)
--Ya sabéis
que yo soy servidor de esta casa;
pareciéndome extraño
(TEXTO CIFRADO)
que
los serenísimos archiduques no fuesen nominados
ni de su majestad ni del Gran Señor,
incluí estas palabras --<así como los que tienen paz con él>--
por tener abierta la vía de poderlas hacer incluir
siempre que quisiese, porque con estas palabras
vienen tácitamente incluidos esos reyes,
siendo nominados en la capitulación de su majestad cesárea.
(FIN TEXTO CIFRADO)
Y lo que me hizo pasar con silencio este mi pensamiento
fue un peligro que por mí fue previsto, el cual persiste todavía.
(TEXTO CIFRADO)
El cual es que con
estas palabras no sólo se entienden
o incluyen los serenísimos Fernando y Carlos,
sino también el príncipe Matías.
Y como queremos incluir estos dos
en virtud de dichas palabras, y nominarlos,
temo que Mehemet Bajá querrá también
incluir al príncipe Matías y nominarlo.
La cual cosa no sé si satisfará a su majestad. Tanto me dijo el Doctor; y recuperado dicho escrito
--y viendo que la palabra Emperador venía al final
de la línea
y que quedaba un poco de espacio--, dijo:
--Para asegurar del todo el negocio,
se podrá añadir tras la palabra <el Emperador>,
<
y la Señoría de Venecia y los suyos>.
Las cuales palabras se le añadirán sin avisar
a Orambei,
y vuestra señoría podrá responder
a su majestad
que si no pueden o deben dichos Archiduques incluirse,
con esas palabras no se nominarán particularmente,
y así estará disculpada.
Dije que me parecía buen partido y que se lo agradecía.
¿
Y qué haremos con el Imperio?
Dijo que escribiese, porque por virtud de dichas palabras
no estaba comprendido el Imperio,
aunque él tomaba a su cargo hacerlo incluir.
Aquello que le preocupaba más era lo que había
dicho,
esto es, que creía que el señor Mehemet Bajá
querría comprender o incluir al príncipe
Matías.
(FIN DE CIFRADO)
El (día) 11 (de octubre) sucedió el caso
del señor Mehemet Bajá.
Se refiere a la muerte trágica del primer visir
Sokoli, al que sucederá Acmat Bajá.
Con el cual suceso me pareció bien
(SIGUE TEXTO CIFRADO)
decir al Doctor que sería
apropiado revisar o reformar el escrito;
que de la misma manera hubiera podido excusarme
con su majestad, a la cual habría podido escribir
que los serenísimos archiduques y el Imperio
no habían estado nominados particularmente
porque venían comprendidos con las palabras <y los suyos>,
y en aquellas otras: <así como los que tienen la paz con él>; Pero
que habiendo muerto Mehemet Bajá,
al cual se había informado de la importancia
de esas palabras,
porque no hubiese cualquier dificultad,
que se había reformado el escrito
y se había nombrado particularmente
a los dichos archiduques Fernando y Carlos y el Imperio.
Dijo el Doctor que por mi haría cualquier cosa,
que necesitaba hablar con Orambei,
el cual creía que no pondría dificultades
con tal de que se quedara contento.
Margliani, el Doctor Salomón y el Dragomán
Orambei se ponen de acuerdo en reformar el texto.
Envié a buscarlo (a Orambei).
Y una vez venido, le hice sabedor de la importancia
de las palabras añadidas, es decir <y los suyos>
--pero no como palabras que hubieran sido añadidas--,
y no sólo de las que habían sido incluidas
tan acomodadamente que él no lo percibiese,
sino también (la importancia) de las otras,
esto es, <así como los que tienen la paz con él>.
Dijo (el Doctor) que por haber muerto Mehemet Bajá,
podía fácilmente nacer dificultad
sobre la inteligencia de esas palabras;
que sabía que él y el dicho Rey
no tenían otro fin que el de quitar dificultades,
que me había parecido recordarles que estaría
bien
hacer otro escrito y nominar particularmente a los dichos
serenísimos archiduques Fernando y Carlos y el Imperio.
Dijo Orambei que haría lo que quisiese el Doctor.
El Doctor dijo que se contentaba, y que le parecía
bien.
Con lo que se reformó el escrito.
Y el primero, al que se le había añadido
la palabra <y los suyos>,
se quemó.
(FIN TEXTO CIFRADO)
Margliani comenta otros capítulos del texto
de la tregua preparado.
Me ha parecido necesario hacer esta narración
así de larga y tal vez tediosa por muchos motivos,
y también para mostrar que las palabras
<
así como los que tienen paz con él>,
fueron metidas con otro fin del que se ha pensado.
Y se dice en el capítulo 7º, en el cual se
advierte
que <el Emperador y la Señoría de Venecia,
que tienen paz con el Gran Señor,
han de ser comprendidos
por el tiempo que ha de durar la tregua
y suspensión de armas entre su majestad y el Gran
Señor>.
A la cual cosa podrían poner dificultades por las
razones
que han sido dadas en una memoria
al señor capitán Antonio (Chávarri),
para tener el parecer del señor Virrey excelentísimo
sobre este punto, en el caso en que tuviéramos dificultades,
la cual (memoria) se manda.
Por mi carta de 22 (de octubre) verá vuestra señoría
cuanto se ha tratado sobre el particular del Rey de Portugal.
Lo que se me ocurre decir en torno al capítulo
en el que se razona de ese Rey es que yo no veo
cómo poder proponer que se comprenda dicho Rey
en la tregua que se trata con la condición
<
en el caso que quiera entrar en ella>.
Y porque se trata de este punto en la memoria
que se manda al señor Virrey
--suplicando a su excelencia que me escriba
sobre como deba gobernarme--,
no diré otra cosa a vuestra señoría
en este particular.
Sobre la nominación del Rey de Francia en la capitulación
de tregua.
Veo que su majestad ordena
que se nomine el Rey de Francia
en recompensa del Emperador y la Señoría
de Venecia,
los cuales se quieren nomirar por parte del Gran Señor.
(SIGUE TEXTO CIFRADO)
Debiendo andar el 17 (de octubre) al señor Bajá,
hice hacer a Alí Colobi (o Celebi) y a Orambei (o
Hurrembei)
la escritura que había sido concertada entre nosotros. (Y) me pareció bien decir a Orambei y al Doctor
que su majestad quería nominar el Rey de Francia
y añadirlo.
Les pareció bien y, así, dicho Rey fue puesto
en dicha escritura;
sobre lo cual no habiendo hecho otra réplica el
señor Acmat Bajá,
espero que no se le ocurra hacer otra diligencia
porque lo deje nominar
en recompensa del Emperador y la Señoría
de Venecia;
salvo si el Embajador dijera que su Rey no quiere ser nominato,
como me han dicho.
(FIN TEXTO CIFRADO, EL
PÁRRAFO QUE SIGUE
NO APARECE EN EL DESCIFRADO CORTESANO)
Lo que se avisa en particular
(SIGUE CIFRADO) del príncipe de Fez: (FIN CIFRADO)
se tratará con destreza de entender la capitulación,
(CIFRADO) pero yo no he visto ninguna (FIN CIFRADO).
Otros comentarios de Margliani
sobre la negociación
y sobre otros capítulos importantes..
Será justo que no pongan dificultad en mandar
el Embajador con la capitulación, como han prometido,
y se recuerda.
Espero aún que se contenten con que se diga que
dicha tregua
ha de pasar a los hijos por el tiempo que se concierte
(SIGUE CIFRADO) como por su majestad se desea (FIN CIFR.).
Yo estoy seguro de que aquellas palabras usuales
que se leen en el capítulo penúltimo
han sido puestas para mostrar
que los Otomanos suelen mandar Embajador,
y no con otro fin.
No obstante, se tendrá con todo esto la debida advertencia.
En lo que se añade en torno al comercio,
espero que no dará dificultades,
--si bien el señor Acmat Bajá se opone, como
se ha escrito--,
porque se tranquilizó con las razones dadas por
mi
y después no ha dicho otra cosa.
En el particular de los corsarios, espero lo mismo.
Porque como verá vuestra señoría por
la mía de 22 (de octubre),
cuando le hablé de esto a dicho Bajá
mostró una buenísima voluntad.
Habría desesado que se hubiese escrito más
particularmente
sobre aquello que se ha de observar,
tanto en los puntos de ceremonia como en la sustancia,
porque la Capitulación se prosiguiese
con la reputación que conviene.
En la memoria que se envía al señor Virrey
se suplica a su excelencia
hacer escribir acerca de esto su parecer
(SIGUE CIFRADO)
así como sobre el partido de las dos capitulaciones,
porque se ve en uno y otro punto mucha dificultad
(FIN TEXTO CIFRADO)
Las cuales tendrán necesidad de respuesta con brevedad.
La cual puedo esperar razonablemente
más presto de su excelencia que de vuestra señoría,
pero si vuestra señoría me hace decir su parecer también,
me será carísimo o muy apreciado.
En el tiempo, no pongo dificultad ninguna. Veo cómo se añade que no se abuse del poder;
esté vuestra señoría segurísima
de que no se preterirá ni en un punto la instrucción.
Se dice en el capítulo en el que se trata
de dar la carta de su majestad al Gran Señor
las palabras siguientes: <Presupuesto que ha de
ser esto
y cualquier otro oficio que se hiciere en nuestro nombre,
habiendo de haber efecto el negocio> (sic, en español).
Escribí a vuestra señoría el 24 de
enero,
tratando a este propósito las mismas o propias palabras.
Prudentísimamente recuerda o añade
que no se dé la carta de su majestad
si no es con la certeza de que se habrá de responder
a dicha carta con el Embajador que mandarán,
y con los mismos títulos y tratamientos, como es
justísimo.
Sobre los usos en la corte otomana sobre este tipo de
negociaciones.
Este es el punto que me da mayor molestia.
En esta Puerta se observan ciertas reglas propias
llamadas <Canoni> o cánones,
las cuales no es posible cambiar por cualquer razón
que se ponga,
teniendo por razón potentísima lo acostumbrado,
como si dijéramos <A maioribus nostris accepimus>.
Cuando vinieron el obispo de Egria y su compañero
enviados por el emperador Fernando para tratar
la paz que se concluyó,
antes de que fuesen admitidos a tratar,
dieron sus cartas credenciales
e hicieron revenrencia o cumplimientos al Gran Señor.
Lo mismo han hecho todos los Embajadores
que son venidos hasta ahora.
De modo que están en esta posesión --o uso
consolidado--;
de la cual será difícilísimo removerlos,
porque gobiernan las cosas, como se ha dicho,
según lo acostumbrado o la costumbre,
sin tener miramientos con la persona con la que se trata
ni con el tiempo, cosas con las que suelen
tener consideración los que gobiernan con la razón.
En el caso que necesitemos dar la carta de su majestad,
se tendrá la misma certeza sobre la inteligencia
tratada
--o el acuerdo-- que se debe seguir,
el que se tendrá respuesta a ella.
Porque es cierto que siguiendo la inteligencia que se espera,
responderán a la carta.
Cuando respondan, espero que darán los mismos títulos
que diera el Bajá.
Y esto ya me fue prometido, y creo que no faltarán
en esto.
Me temo del preámbulo, porque suelen decir:
<
Ha venido vuestro Embajador a los pies de la Excelsa Puerta>,
y similares palabras poco gustosas,
que usan con el Emperador, con Francia, con el Persa y
con todos.
Con todas estas cosas se tendrá advertencia o cuidado
y se usará diligencia para negociar cautamente.
Vuestra señoría acusa recibo de dicha carta
mía
y no responde nada a este capítulo,
siendo mi carta posterior a la Instrucción.
Debería de creer que vuestra señoría,
no respondiendo otra cosa, se atiene
a lo que por mi se ha escrito
y tácitamente se remite --o apoya-- a todo esto,
siendo las palabras de su majestad tan absolutas.
Me ha parecido consultar este punto con el señor
Virrey aún,
porque no se puede tener certeza
de que el negocio vaya a tener efecto,
mientras no se tenga la Constitución en las manos.
Porque puede ser que después
de haberlo convenido o concertado todo,
naciese dificultad en el despliegue o extensión
de dicha Capitulación.
Y puede ser que, continuando con el uso acostumbrado,
no quieran tratar cosa alguna
si antes no se da la carta y el presente.
(SIGUE TEXTO CIFRADO)
La carta para Mehemet Bajá fue vuelta a cerrar,
como se avisó a vuestra señoría,
mandando la copia de dicha carta,
aprobándolo y ejecutándolo el capitán
Antonio (Chávarri).
El cual me aseguraba que dicha carta
y aquella para el Gran Señor
--las cuales venían con la persona de don Juan de
Rocaful--
no habían estado vueltas a cerrar por descuido.
Con la cual confianza me decidí a consentir,
no pudiendo hacer de otro modo,
(aunque no se debe uno meter) con algún negocio
de importancia
en virtud de carta credencial hecha para otra persona.
(FIN TEXTO CIFRADO).
Si he cometido error en proponer el partido --o pacto
o acuerdo--
y prestar el consentimiento,
recibiré el castigo que le plazca darme a su majestad. A la cual suplico a vuestra señoría haga
sabedora
de que la Ambición no podrá alienarme
en un punto,
que siempre procuro con todas las fuerzas
darle satisfacción con mi persona.
(SIGUE TEXTO CIFRADO)
Las cartas para el Bajá están reformadas,
aunque no pienso darlas
(FIN CIFR.).
Siguen algunas consideraciones
de Margliani sobre el presente mismo para el Gran
Señor,
y consideraciones hechas sobre ello en carta antigua
de 2-II-1578.
Era ya de este parecer,
como podrá dar fe el señor capitán
Antonio.
Al cual le hice ver una relación preparada
para dar al señor don Juan de Rocaful,
en la cual decía que si bien era usual
visitar al Bajá Visir y presentarle o darle un regalo,
yo era de opinión que no se debería hacer
ni lo uno ni lo otro,
porque esta paz no se había de efectuar y continuar
con estas bajezas, sino con reputación.
Se dice en la Instrucción que yo he escrito
<
que conviene hacer presente al Gran Señor
y que por parte del Gran Señor se hará los
mismo>.
(SIGUE TEXTO CIFRADO)
Yo no he escrito nunca tal cosa.
Escribí, con Juan Estefano de Ferrari
--a los 2 de febrero de (15)78--
las propias palabras --o palabras formales siguientes: <El Bajá me
ha dicho y hecho decir,
tanto por el Doctor como por Orambei,
que escribiese a su majestad que enviase presente
digno del Gran Señor
si quería que el Embajador fuese bien visto
y recibido honorablemente.
También por propia boca me dijo el Bajá
que no le llevase vestidos a dicho Bajá.>
Pareceres diferentes del
doctor Salomón
y de Orambei a este respecto.
< Al Doctor y a Orambei he respondido
que yo no me habría atrevido a escribir tales
cosas
no sólo a su majestad sino tampoco a ningún
ministro suyo,
por no atenerme --o exponerme-- al cierto castigo.
Pero no he querido dejar de avisar a vuestra señoría
para que se sepa todo.
Orambei --que desea tanto esta práctica o tratos
que no digo el daño que le ha hecho con su pasión--,
me quería persuadir para que escribiera
que se pedían presentes, y que se pidiesen,
diciéndome prometer sobre su palabra que éstos
enviarían (presentes) de la misma manera.
El Doctor, que habla más claramente, me dijo
que de éstos será enviado de cierto un
presente
con el hombre que vendrá con la Capitulación;
pero que serán de escaso valor,
sin parangón con los que se mandarán de parte
de su majestad.
Y que de aquí no se enviará otra cosa que
bálsamo,
cerámica o terra sigilata y tal vez algún
Sebeltini, alguna espada.
He sentido o captado lo que me ha dicho;
y lo que les he declarado a ellos siempre,
que no se hablase conmigo de cosas tales
que (precisaran) que yo tuviese que escribir una sola palabra
que supiera que me perjudicaba. >
(FIN TEXTO CIFRADO)
Tanto he escrito en esta materia.
Sobre las retribuciones económicas
que han de darse en la corte turca y a los agentes
o intermediarios.
Veo por el mismo capítulo que su majestad
ha determinado que las cosas que se han de mandar
no excedan el (SIGUE TEXTO CIFRADO) valor
de 3.000 o 4.000 escudos.
Con dos consideraciones; la una, porque no parezca
que se mandan por otra cosa que como signo de amistad,
la otra porque no pueda ser demasiada la diferencia
en el valor del presente del Gran Señor
con resepecto al de su majestad.
(FIN TEXTO CIFRADO)
Puede ser que de estas consideraciones tan razonables
nazca un inconveniente, el cual es que habrá
(SIGUE CIFRADO)
enviado poco su majestad con respecto a lo que pensaban.
Y queriendo éstos mandar cosa
que sea de tan poco valor, sin parangón
--como yo escribí que había advertido el Doctor--
No vengan a mandar tan poco
que nos tengamos por burlados o engañados.
Se puede tener verdadera precaución y usar diligencia
para que el presente del Gran Señor sea del mismo valor o poco menos
(FIN TEXTO CIFRADO)
Certeza alguna ya no se podrá tener,
como se presupone en dicho capítulo. Se dice en otro capítulo
(SIGUE CIFRADO)
que a Mehemet Bajá se le había de hacer un buen presente,
el cual había de ser de 10.000 ducados.
Y prometerle 10.000 escudos de provisión cada año. En la Instrucción que me fue dada se leían
las propias palabras
(o palabras formales siguientes:)
(en español en el cifrado)
< Ha de decirle en particular que su majestad
piensa mostrarle esta buena voluntad
con los efectos y buenas obras.
Y que además de la demostración
que su majestad es servido que se haga con él
en señal de esto por ahora, tendrá cuidado de que adelante
conozca con mayores demostraciones
lo que su majestad lo estima y desea complacer>
(hasta aquí, en español).
En virtud de tales palabras dejé entender
que se darían 8.000 escudos a dicho señor
Bajá
en cambio del bálsamo, y que su majestad
lo ha de hacer reconocer mayormente cada año
(FIN TEXTO CIFRADO)
como se avisó. Habiéndolo dicho de esta manera con el fin de poder
tener
comisión y orden sobre como podría ahora
(SIGUE CIFRADO)
decirle al dicho (Bajá) que se le quería dar 10.000 ducados,
habiendo sido él solo el mantenedor de esta práctica o trato
durante todo este tiempo. Yo pienso que no conviene hacer presente alguno
a ninguno de los otros Bajaes,
como había advertido en la Relación hecha
para el señor don Juan.
Di orden al Doctor --el día que el buen señor
(Mehemet Bajá)
fue asesinado-- que le dijese
que se le darían 20.000 escudos y ¿2.000
cada tanto tiempo.
El cual (Doctor) no pudo hacer la embajada.
Las bellaquerías del (Bartolomeo) Bruti me hacen
considerar
cómo deba gobernarme con el señor Acmat Bajá.
Al cual se le ha hecho saber por Sinam Bajá,
(de parte) del Casnerbasi
--los cuales hablan por boca de ese Bruti--,
que Mehemet Bajá había demandado 50.000
cequines,
los cuales le habían sido prometidos.
Teniendo, pues, la opinión de que a su antecesor
se querían dar 50.000 cequines,
¿
qué dirá cuando se le ofrezcan a él
20.000?
No podrá sino pensar que se quiera tratar con un
hombre nuevo,
que según ellos se llama Achiami.
Con este pensamiento vivo.
He determinado hacerles decir palabras generales
mientras que sean de los que quieren que dicho señor
esté resuelto a no tomar alguna cosa secretamente.
Yo vivo hasta ahora con este pensamiento u opinión,
que sería bajeza dar alguna cosa a los otros
Bajaes.
(FIN TEXTO CIFRADO)
Me gobernaré conforme al tiempo
--o de acuerdo con las circunstancias. Si viviera Mehemet Bajá,
sería necesario dar alguna cosa a Assan Aga, su
favorito,
al cual se le habían dado ya 200 escudos
(SIGUE CIFRADO)
En casa del Bajá presente
no se sabe hasta ahora de ninguno.
(FIN TEXTO CIFRADO)
Al Doctor Salomón y a Orambei será conveniente
satisfacerles,
aunque la tregua o suspensión de armas no se siguiese.
Y si se continuase, será conveniente dar alguna
cosa
a los otros Dragomanes, esto es, a Mehemet y a Assan Bei.
(SIGUE CIFRADO)
Será necesario reconocer al Gran Canciller y a otro,
al que habrá de firmar la Capitulación.
(FIN CIFRADO)
Otras personas no se me ocurren de momento,
salvo el Chaus que va a por el presente. (EN CIFRA) Sobre el presente (FIN CIFRA) no sé qué decir
hasta que no lo vea. No estoy sin sospecha
(SIGUE CIFRA) de que sea causa de disgusto recibir presente
de colchas de cama, como si se quisiera
tratar al Gran Señor de dormilón --o dormentone
(FIN CIFRADO).
El último capítulo me da la pena que conviene
porque estas gentes den por supuesto que haya
(SIGUE CIFRADO)
de estar aquí un Embajador residente, y que veo
que si esta suspensión de armas se va a establecer,
no va a durar más de cuatro meses
si no se queda aquí un Embajador.
(FIN CIFRADO)
Aunque yo no quiero decir nada más
que deseo servir a su majestad en todas partes,
diré bien que si yo voy a estar entretenido
aquí,
veo de hecho arruinada y destruida mi casa,
lo cual no lo debería consentir su majestad
y vuestra señoría debería ser mi protector,
como le suplico. De las Viñas de Pera, el 25 de octubre 1579.
De vuestra señoría muy ilustre,
certísimo y obligadísimo servidor, Giovanni
Margliani.
Se me había olvidado nombrar a Ali Celibi,
al cual será necesario reconocer o recompensar de
todos modos.
FIN.
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