19 (c.226).
De otro reencuentro que
entre el Gran Turco y el Soldán
hubo,
pasados los tres días de la tregua.
Luego que los tres días de la tregua fueron
pasados,
así el señor Selim como el Gran Soldán
tuvieron por bien
de descansar otros dos días. Y en este tiempo
salieron de la ciudad ciertos hombres escondidamente
y dijeron al Gran Turco cómo estaba concertado
que toda la gente que del Soldán había
quedado
de la batalla pasada que armas pudiera tomar,
saliese una noche a dar la batalla en su campo.
Lo cual sabido, luego el señor Selim lo dijo a
todos sus capitanes
y proveyó que continuamente estuviesen de noche
30.000 hombres armados en el real, e hiciesen muchos
fuegos
de tal manera que los enemigos no los pudiesen tomar
desapercibidos.
Y como esto fue visto por los del Soldán,
perdiendo la esperanza de poder tomar desapercibidos
a los enemigos,
en medio del día salieron a ellos como canes rabiosos.
Y viniéndolos luego a recibir los genízaros,
se comenzó entre ellos una cruel batalla
combatiendo los unos y los otros tan valientemente
que ninguna de las partes pudo aquel día ser vencida.
Y, así --luego que vino la noche--,
se retiraron a sus estancias robando cada uno de ellas
lo que más cerca les estaba.
Este día los dos señores salieron a la
batalla
y fue herido en ella el Algaceli de una flecha y de una
escopeta.
Mas por eso no dejó de ser el postrero
que de todos los de su parte entró en la ciudad.
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