  




|
|
 |
|
|
|
|
fecha
publicación
06/04/2005
|
"Apéndice
al epistolario de los Doria de R. Vargas-Hidalgo:
Juan Andrea Doria de guardia por berbería,
en el otoño de 1562."
|
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
| INTRODUCCIÓN. |
Estas dos cartas de Juan Andrea
Doria a Felipe II no están recogidas en al gran
repertorio de correspondencia entre Felipe II y los Doria,
de Rafael Vargas-Hidalgo, y están escritas desde
la galera misma del marino. En el marco de una gran movilización
general, después de la catástrofe que para
los hispanos supuso el desastre en los Gelbes --Djerba,
en la costa tunecina-- del virrey de Sicilia duque de
Medinaceli en 1560, y en el momento en el que las gestiones
de rescate de cautivos en Estambul están renovando
los servicios de información filipinos y el hijo
de Barbarroja, Hasán Bajá, está preparando
una expedición sobre Orán que tendrá lugar
en la primavera siguiente (1563), lo que debía
captarse por el movimiento de naves entre Argel y Estambul
que aparece en estas cartas de Juan Andrea Doria.
Escritas el 14 y el 30 de septiembre y recibidas el
25 de noviembre de 1562, cuando llegan a la Corte ya
no suponen un "aviso fresco" como parece indicar
la anotación cortesana del equipo de Gonzalo Pérez
a la primera de ellas: "Es muy vieja y no tiene
cosa de importancia...". En realidad, es sólo
el relato somero de la navegación de Juan Andrea
Doria hasta la Goleta para recoger los soldados de aquella
fortaleza y llevarlos de vuelta a Nápoles, viaje
que aprovecha para hacer la guardia por aquellas aguas
--el Golfo, dice el marino-- e intentar capturar algún
corsario. El mal tiempo hace que se entretenga por aquellas
islas, con poco efecto.
|
|
|
|
|
PERSONAJES. |
En cuanto a los personajes
que aparecen en las dos cartas, también es demasiado
sobria la serie, aunque significativos los personajes:
- Felipe II, el destinatario, a través de su
secretario Gonzalo Pérez.
- Juan Andrea Doria, el remitente de la carta.
- Los virreyes de Sicilia y de
Nápoles, por
alusión.
- Los soldados de la Goleta que debe recoger Doria.
- Dragut, que no ha salido ese año por esos
mares, y otros corsarios.
- Hasán Bajá, el hijo de Barbarroja,
de nuevo rey de Argel y que prepara fuerzas que empleará en
la primavera siguiente (1563) contra Orán.
|
|
|
|
|
DESCRIPCIÓN TÉCNICA Y CRONOLÓGICA. |
Proceden de uno de los legajos
voluminosos y caóticos del archivo de Simancas
en el que se conserva información reservada importante
de los espías en Estambul y de asuntos de Berbería
en torno a 1562 y a 1574, de la serie
de "costas
de Africa"; en concreto, el legajo
486 de la sección
de Estado; sin numerar, estas dos cartas corresponden
a los números 57 y 58 de los 157 documentos del
legajo en el microfilm de nuestro laboratorio. Su signatura,
pues, sería: AGS, Estado,
legajo 486, (doc. 57 y 58).
La transcripción en italiano ha sido lo más
fiel y correcta posible, y se ensaya una traducción
al castellano lo más fiel posible al original
italiano también, aunque perfectibles ambas versiones,
cortando las frases por unidades de sentido para mayor
comprensión y disfrute del texto. |
|
|
|
|
PRIMERA CARTA. |
| PRIMERA CARTA, de 14
de septiembre (1562), en galera desde la isla Favigliana
o Favignana:
S.C.R.Mta.
Io parti di Napoli alli XXX del passato (agosto)
conforme à quello che il giorno inanzi
scrissi à V.Mtà. che dovevo fare,
et giunsi à Messina al primo di questo;
dove non havendo trovate le Galee della Religione
mi forzai di uscir di là et condurmi a Palermo,
dove mi dissero che erano venute à provedersi
de panatica,
il piu presto che mi fu possibile
per aggiungerle et far questo viaggio di compagnia,
come V.Mtà. m'havea comandato.
Et cosi in quattro giorni posi ad ordine le XII galee
mie,
et con esse et con le quattro di Genova
me ne venni à Palermo alli VII (sept.),
dove tardai fino alli X (sept.) a levar la panatica.
Et il giorno appresso mi condussi in Trappani
con due galee del Duca di Terranova,
di piu di quelle che havevo,
che sono quante ne hò trovate armate in Sicilia.
Ne havendo trovate quelle della Religione
anzi intendendo che erano molti giorni prima andate in
corso,
mi risolsi riddurre queste XVIII in XIII,
perche il condurle tutte
sarebbe stato uno haver voluto metterne una parte à pericolo
potendo incontrarmi con maggior nu(me)ro di quelle de
nemici,
con le quali non mi saria sicuro il combattere,
trovandomi sprovisto di gente di guerra.
Et tanto piu mi parve che fosse bene à farlo
quanto che con le XIII conoscevo
di poter levar la gente della Goleta, come con le XVIII.
Ne lasciai dunque dua delle mie,
una di Genova et una di Terranova.
Et con queste rinforzate mi parti
ancho quella notte delli XI (sept.),
et navicando tutto il giorno appresso a remi
con un poco di vento contrario,
mi condussi la sera à vista di Barberia;
dove trovando altri venti et molto piu gagliardi,
non mi fu possibile pigliar terra.
Anzi fui constretto pigliar la volta
col mare et col vento tempestoso,
et con la gratia di Dio arrivai qui hier sera
a salvam(en)to con tutte le galee;
et perseverando il tempo nella medesima malvagità,
ho pensato di starmene per queste Isole
fin che si facci buono,
per vedere se costretti dalla medesima causa
si vi retirassero qualche corsari.
Et fra tanto, havendo considerato
che facilmente possono haver havuta noticia di me
et pensar di giuntarsi alcuni di loro insieme
per farmi qualche danno di andata o di ritorno,
maggiormente sapendo che per levar li soldati della Goleta
io non porto di qua alcuna gente di guerra,
ho subito scritto con correro aposta al Vicere di Sicilia
che sarà bene che mi proveda subito di qualche
soldati,
pensando di levarne solam(en)te tanti
che bastano per la guardia delle galee,
et non possino occupare il luogo di quei della Goleta.
Accio che incontrandomi ¿ne vasselli
che mi sian pari di nu(me)ro,
io non habbi da ricever danno ne scorno
per esser à loro inferiore di gente da combattere.
Non gli aspetterò però niente più di
quello
che tarderà il tempo à farsi buono,
percio che sendo il tempo tanto innanzi
et conoscendo per prova quanto è difficile
passar questo Golfo
mi pare che sarà più sev(ici)o di V.Mtà
seguir il mio viaggio in questo essere
che aspettar i soldati et perdere
una minima occ(assio)ne di tempo
et all'un modo ò all'altro anderò con tanta
diligenza
che se non potio de qui là, far alcun danno à nemici,
farò al meno sicuro di non di non (sic) riceverne
da loro.
Levata che haverò la gente della Goleta,
mi for..?cio di far con essa qualche buon effetto
et non lascierò di mettermi alla posta
per incontrarmi con le XII galee
che han portato in Algieri il figlio di Barbarossa,
che dovranno essere presto di ritorno.
Et di quello che mi succederà aviserò la
Mtà V.
da tutti i luoghi di dove mi sarà concesso di
poterlo fare.
In tanto, prego Iddio che a quella
concedi salute et prosperità continova come si
desidera.
Dalla Favigliana in galea li XIIII di settembre MDLXII.
D.V.S.C.R.Mtà
humilissimo et obblig(atissi)mo s(ervi)tor et vassallo
che soe ma(ni) bascia, Gio Andrea Doria.
|
|
|
|
|
TRADUCCIÓN PRIMERA CARTA. |
|
Ensayo de traducción:
Sacra, católica, real majestad:
Yo salí de Nápoles el 30 del pasado (mes
de agosto),
conforme a lo que el día antes escribí a
vuestra majestad que debía hacer.
Y llegué a Mesina el primero de este (mes de septiembre),
en donde --no habiendo encontrado
las galeras de la Religión (de Malta)--
me vi forzado a salir de allí y dirigirme a Palermo
--a donde me dijeron que habían ido a proveerse
de panatica--
lo más rápido que me fue posible para reunirme
con ellas
y hacer este viaje en su compañía
como vuestra majestad me había encomendado.
Y, así, en cuatro días puse en orden mis
12 galeras;
y con éstas y con las cuatro de Génova
me vine a Palermo el día 7 (de septiembre),
en donde tardé hasta el día 10 en extraer
la panatica.
Y al día siguiente me trasladé a Trapani
don dos galeras del duque de Terranova
además de las que tenía,
que fueron cuantas encontré armadas en Sicilia.
No habiendo encontrado las de la Religión (de
Malta)
--entendiendo, por el contrario,
que muchos días antes se habían ido en
corso--,
me decidí a reducir estas 18 (galeras) a 13;
porque conducirlas a todas
hubiera significado poner en peligro una parte,
pudiendo encontrarme con un mayor número de ellas
de los enemigos,
con las cuales no habría sido seguro combatir
encontrándome desprovisto de gente de guerra.
Y tanto más me pareció bien hacerlo así
cuanto que con las 13 (galeras) sabía
que se podía retirar la gente de la Goleta igual
que con las 18.
Dejé, pues, dos de las mías, una de Génova
y otra de Terranova.
Y con aquellas reforzadas
me partí aquella misma noche del 11 (de septiembre);
y navegando todo el día juntas a remo
con un poco de viento contrario,
me conduje en la tarde a vista de Berbería;
en donde, encontrando otros vientos y mucho más
fuertes,
no me fue posible tomar tierra.
Antes bien, me vi obligado a dar la vuelta
con el mar y el viento tempestuosos.
Y por la gracia de Dios llegué aquí ayer
por la tarde
a salvo con todas las galeras;
y manteniéndose la gravedad del mal tiempo,
he pensado quedarme en estas Islas
hasta que mejore
para ver si --constreñidos por la misma causa--
se retiraban algunos corsarios.
Y entre tanto, habiendo considerado que fácilmente
pudieran tener noticia de mí y pudieran pensar
juntarse algunos de ellos para hacerme algún daño
a la ida o a la vuelta
--mayormente sabiendo que para sacar los soldados de
la Goleta
yo no llevo de aquí ninguna gente de guerra--,
he escrito rápido con correo aposta al virrey
de Sicilia
que estaría bien que me proveyese con urgencia
de algunos soldados,
pensando en sacar solamente tantos como basten
para la guardia de las galeras
y que no puedan ocupar el sitio de los de la Goleta.
De manera que encontrándome con navíos
que me igualen en número
yo no haya de recibir daño ni bochorno
a causa de ser inferior a ellos en gente de combate.
No los esperaré, sin embargo, nada más
que lo que tarde en ponerse bueno el tiempo.
Porque siendo tan adelantado el tiempo
y conociendo por experiencia lo difícil que es
pasar este Golfo,
me parece que será mejor servicio de vuestra majestad
seguir mi viaje en esta situación
que esperar los soldados y perder
una mínima ocasión de tiempo.
Y de una manera u otra andaré con tanta diligencia
que si no puedo de aquí hasta allí hacer
algún daño a los enemigos,
al menos estaré seguro de no recibirlo de ellos.
Una vez que haya sacado la gente de la Goleta,
me esforzaré por hacer con ella algún buen
efecto
y no dejaré de ponerme en posición
de encontrarme con las 12 galeras
que han llevado a Argel al hijo de Barbarroja,
que deberán estar pronto de retorno.
Y de lo que me haya de suceder avisaré a la majestad
vuestra
desde todos los lugares de donde me sea posible poderlo
hacer.
Entre tanto, ruego a Dios que a aquella (majestad)
conceda salud y prosperidad continuo como se desea.
De la Favigliana, en galera, el 14 de septiembre, 1562.
De vuestra sacra católica real majestad
humildísimo y obligadísimo servidor y vasallo
que sus manos besa, Juan Andrea Doria.
|
|
|
|
|
SEGUNDA CARTA. |
|
SEGUNDA CARTA, de 30 de septiembre (1562), en galera
desde el Cabo de San Vito:
Sac. Cath. R. Mtà.
Io scrissi à V.Mtà alli XIIII del passato
(sic. por sept.)
dall'Isola della Favignana,
narrandole con quanta prestezza
ero venuto da Napoli à Messina et d'indi à Trappani,
et come essendomi partito di quel luogo
alli XI la notte ero stato fin alla vista di Barberia,
di dove i venti contrarii m'haveano ributtato
alla med(esi)ma Isola;
et che dubitando di essere costretto
à
ritardar tanto in essa che i nemici
non solam(en)te havessero noticia di me
ma potessero disegnare di opponermisi nel viaggio,
trovandomi sproveduto di gente da combattere,
havevo ricercato il Vicere di questo Regno
che mi volesse dar qualche soldati à salvamento
ch'io havessi anche potuto levar quegli della Goleta.
Saprà hora la Mtà V. come essendosi fatto
buono il tempo
il giorno seguente io parti un'altra volta
senza aspettar altramente i soldati
parendomi che essendo la stagione tanto innanzi
et questo Golfo tanto dificile da passare
fosse piu suo ser(viti)o far cosi
che perder piu tempo ad aspettar i soldati.
Et durò buono il tempo tanto che io presi terra
in Barberia
à
Capo Buono, che fu alli XVI.
Et all'hora si fece in maniera tristo che me vi ritenne
fin'alli XX,
che quel giorno me condussi alla Goleta.
Dove tardai dua giorni à levar la gente
et un altro à levar l'acqua.
Et poi me ne venni à Porto Farina
con intentione di passare fino in Sardigna
per mettermi alla posta per incontrarmi
con quelle galee che devono tornar d'Algieri.
Ma il tempo se mi oppose in maniera
che non solamente non potei per duo giorni passar più oltre,
ma ne anche potevo sperare che si dovesse accommodar
cosi presto come haveria voluto.
Et considerando che in nove giorni
che havevo tardato in Capo Buono alla Goleta
et in quel Porto molto bene poteva esser
andata la nova in Algieri et per tutta la costa,
tal che poteva riuscir vano ogni mio disegno
cosi contra quelle galee
come anche contra altri vasselli et in terra
anchora mi rosolsi di ritornarmene di qua.
Et cosi essendo partito alli 26,
venni à pigliar terra alli 27 al maretimo
innanzi giorno et tardai in quell'Isola fin alli 28 alla
notte
senza esser scopeto
et ero d'animo di starvi qualche giorni anchora
per vedere se ¿vi capitassero qualche fuste
come suole avenir spesso.
Ma il tempo me ne caccio quella notte
et mi fece riddurre alla Favignana,
dove non havendo trovata alcuna nova de corsari,
eccetto che di quattro vasselli
che mentre che io ero in Barberia andavano scorrendo
per qui,
non mi parve da ritardare senon quanto potesse levar
l'acqua.
Et havendola levata hieri
mi sono condutto qui sta notte,
dove tarderò tutt'hoggi et sta notte
poi procurerò di retirarmi à quest'altre
Isole.
Et scorrerò sempre di notte quelle che io potrò
et parte di questo Regno
per veder se la fortuna vorrà darmi tanta ventura
che mi possa incontrare con qualche corsaro;
ben che io vi speri poco, si per il poco ch'ella mi suol
farorire,
si anche poerche non è altramente uscito fuori
Drogut,
et questi altri corsari hormai se dovranno retirar al
Paese loro,
farò al meno in maniera che si conoscerà
che io non havrò mancato à niuna di quelle
cose
che per me si saranno potute fare per ser(vici)o di V.Mtà.
Et quando mi parrà che restino netti questi mari
procurerò di retirarmi à Napoli à disbarcare
questi soldati
et poi à Genova se non visarà altro che
fare.
In tanto prego Iddio conceda à V.Mtà
salute et felicità quanta si desidera.
Dal Capo San Vito in galea, li XXX di settembre 1562.
Di V.S.C.R.Mtà, humiliss(im)o et obligati(ssi)mo
s(ervi)tor et vassallo
che soe ma(ni) bascia, Gio Andrea Doria.
|
|
|
|
|
TRADUCCIÓN SEGUNDA CARTA. |
Ensayo de traducción:
Sacra, católica, real majestad:
Yo escribí a vuestra majestad el 14 del pasado
(sic, por septiembre)
desde la isla Favignana,
narrándole con cuanta presteza
vine de Nápoles a Mesina y de allí a Trapani;
y cómo, habiendo partido de aquel lugar el 11
a la noche,
había estado hasta la vista de Berberia,
de donde los vientos contrarios me habían vuelto
a echar
a la misma Isla;
y que sospechando que iba a estar obligado
a retrasarme tanto en aquella que los enemigos
no sólo iban a tener noticia de mi
sino que podían proyectar hacerme frente en el
viaje,
encontrándome desprovisto de gente de combate,
había buscado que el Virrey de este reino
me quisiese dar algunos soldados
al margen de que yo hubiese podido sacar aquellos de
la Goleta.
Ahora sabrá la majestad vuestra cómo habiéndose
mejorado el tiempo,
el día siguiente yo partí otra vez
sin esperar, por otra parte, los soldados
pareciéndome que --siendo tan avanzada la estación
y este Golfo tan difícil de pasar--
era mejor para su servicio hacerlo así
que perder más tiempo en esperar a los soldados.
Y duró tanto el buen tiempo que tomé tierra
en Berbería,
en Cabo Buono, que fue a 16 (de septiembre).
Y entonces empeoró de tal manera que me retuvo
hasta el 20,
que aquel día me conduje a la Goleta.
En donde tardé dos días en sacar a la
gente
y otro en sacar el agua --o hacer aguada.
Y después me vine a Porto Farina
con intención de pasar hasta Cerdeña
para ponerme a la espera para encontrarme
con aquellas galeras que debían volver de Argel.
Pero el tiempo se me puso contrario de manera
que no solamente no pude durante dos días pasar
más adelante,
sino que ni siquiera pude esperar que se debiese acomodar
tan presto como hubiera querido.
Y considerando que nueve días
había tardado de Cabo Buono a la Goleta,
y que en aquel puerto muy bien podía ser
que hubiera ido la nueva a Argel y por toda la costa,
de manera que podría resultar vano cualquier proyecto
mío,
tanto contra aquellas galeras como contra otras naves
y en tierra,
me resolví volverme acá.
Y, así, siendo partido el 26 (de septiembre),
vine a tomar tierra el 27 a la marina
antes del día, y me quedé en aquella Isla
hasta el 28 por la noche
sin ser descubierto;
y estaba animado a quedarme algunos días más
por ver si caían por allí algunas fustas,
como suele suceder a menudo.
Pero el tiempo me expulsó aquella noche
y me hizo retirarme a la Favignana;
en donde no habiendo encontrado ninguna nueva de corsarios
--excepto de cuatro navíos que mientras yo estaba
en Berbería
andaban discurriendo por aquí--
no me pareció retrasarme sino cuanto necesitara
para sacar agua.
Y habiendo hecho aguada ayer,
me he venido aquí esta noche;
en donde me quedaré todo el día de hoy
y esta noche
y después procuraré retirarme a esta otra
Isla.
Y recorreré siempre de noche aquellas que podré
y parte de este reino
para ver si la Fortuna querrá darme tanta ventura
que me pueda encontrar con algún corsario;
bien que yo espero poco en ella,
por lo poco que ella me suele favorecer.
Aunque --porque no ha salido fuera Dragut
y estos otros corsarios deberán retirarse pronto
a su país--
haré al menos de manera que se conozca
que yo no he faltado a ninguna de aquellas cosas
que por mí se hayan podido hacer en servicio de
vuestra majestad.
Y cuando me parezca que quedan limpios estos mares,
procuraré retirarme a Nápoles a desembarcar
estos soldados,
y después a Génova si no hubiera otra cosa
que hacer.
Entre tanto, ruego a Dios conceda a vuestra majestad
salud y felicidad cuanta desea.
Del Cabo de San Vito, en galera, el 30 de septiembre
1562.
De vuestra sacra católica real majestad
humildísimo y obligadísimo servidor y vasallo
que sus manos besa, Juan Andrea Doria.
FIN
(Versiones E. Sola)
|
|
|
|