"Del Embajador Figueroa
recibí ayer letras del último del pasado (abril)
en que me escribe que tiene ya una buena parte de naves para el armada.
Y que su santidad armará 10 galeras
de las que aquella Señoría tiene desarmadas.
Y Ansaldo de Grimaldo, dos.
Y según lo poco que dicen que valen las galeras del Turco,
juntas éstas y las de Rodas con las de vuestra majestad
--con algunas barcas Vizcaínas y galeones--,
todos tienen por cierto
que podrán ir a buscar la armada del Turco
y la desbaratarán.
"De algunos Esclavones
que son venidos a una Feria que aquí se hace,
he sabido que entraron a los 4 de éste (mayo)
1.500 caballos turcos
y corrieron hasta las puertas de Fiume.
De donde diz que llevaron algunas personas y ganados.
Y si el serenísimo Rey de Romanos
no manda poner mejor recaudo en aquella tierra
--y en las otras que tiene en aquellas fronteras--,
soy certificado que no tardarán mucho en perderse.
"A los 26 del pasado (abr.) escribía a vuestra majestad
lo que aquí se sabía del requerimiento
que por parte de Luis Gritti se había hecho al Alcaide de Klisa.
Y a los 8 de éste (mayo) vino aquí
un criado del Conde Pedro Crusigue,
con quien él me escribió una letra de 25 de abril en creencia
suya,
y otra al Consejo de Diez.
Y luego pedí a esta Señoría
que juntase el Consejo para oírle, y así se hizo.
Y allí se leyó la letra
y él les habló en mi presencia,
diciéndoles que el Conde su amo le enviaba a saber de ellos
si Luis Gritti demandaba la fortaleza de Klisa de su consentimiento.
Y por qué sus Potestades y Gobernadores
--de las tierras convecinas a aquella fortaleza--
no le dejan sacar de ellas vituallas para la provisión de aquel Castillo,
ni tampoco se las consienten pasar trayéndolas de otras partes;
y por qué los Capitanes de sus galeras
le prendían los hombres
que le enviaba el Teniente que él tiene en aquella fortaleza.
Respondió el Duque
que el pedir Luis Griti la fortaleza de Klisa
no era de voluntad de este Estado.
Y que no dejar sacar vituallas de sus tierras
--ni dar lugar que por ellas pasasen--, era por temor del Turco.
Por cuya comisión Luis Gritti demandaba a aquel Castillo.
Y que no creía que ninguno de sus Capitanes (de) Galeras
hubiese prendido hombre que hubiese salido de aquella fortaleza.
Y que si se averiguase haberlo hecho,
sería muy bien castigado
porque era contra el mandato que en este caso habían hecho.
Mas que --no obstante que decía esto,
que por ser este negocio de tan grande importancia--
no lo daba por respuesta.
Y que se juntarían todos los del Consejo
y darían la respuesta de parecer de todos.
Y cuando se junten, yo creo --según Dios los hizo--
que no habrá diferencia
entre lo que ahora han dicho a lo que responderán.
Vuestra majestad crea que yo les he dicho sobre esta materia
más cosas de las que aquí podría decir,
diciéndoles cuan mal me parece
no permitir que se saquen vituallas de sus tierras
para la provisión de una fortaleza tan importante como ésta.
Y muy peor no dar lugar a que se pasen las que traen de otras partes.
Y que se acordasen de la culpa que se les daría en toda la Cristiandad
si se perdiese esta fortaleza por esta causa.
Nuestro señor la sacratísima persona de vuestra majestad guarde
con el acrecentamiento de los reinos y señoríos
que vuestra majestad desea.
De Venecia a 11 de mayo de 1532.
De vuestra sacra cesárea católica majestad
muy humilde vasallo y criado
que los muy reales pies y manos de vuestra majestad besa,
Rodrigo Niño".
FIN
(Versión Emilio Sola)
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